Cl Cardinal Hummes, O.F.M. Cl Cardinal Hummes, O.F.M.
Function:
Prefect of the Congregation for the Clergy
Title:
Cardinal Priest of Sant'Antonio da Padova in Via Merulana
Birthdate:
Aug 08, 1934
Country:
Brazil
Elevated:
Feb 21, 2001
More information:
www.catholic-hierarchy.org
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Spanish Claudio Hummes: "La Iglesia debe ser capaz de dar nuevas respuestas"
Feb 24, 2017
El cardenal brasile

Jueves 23 de febrero de 2017

ROMA.- "La Iglesia debe acompa
Spanish Cardenal Hummes, ante la falta de sacerdotes: 'Seamos valientes en las propuestas'
Jan 09, 2017
Una vez más, el tema "candente" fue planteado por el presidente de la Comisión Episcopal para la Amazonia, Claudio Hummes, quien exhortó a los participantes a "ser valientes en las propuestas".

(Rafael Marcoccia, en Tierras de América).- En el reciente encuentro promovido por obispos, religiosos y laicos de la "región amazónica", se habló la de evangelización en una región remota con poblaciones casi inaccesibles para el escaso clero que se concentra sobre todo en la ciudades.

"La Iglesia en Amazonia es exhortada y alentada por el Papa para hacer esta reforma", declaró el purpurado, uno de los grandes electores de Bergoglio en el cónclave de marzo de 2013. "Él me dijo que tenemos que saber arriesgar, porque si no arriesgamos ya nos estamos equivocando".

El cardenal emérito de San Pablo considera que la Amazonia vive un acentuado proceso de urbanización que obliga a los indígenas a emigrar hacia las ciudades, generando el fenómeno del "indio urbano". Como las ciudades de destino no cuentan con estructuras para recibir a todos, los que van llegando se suman a los anteriores y "forman grandes bolsones de pobreza".

Hummes se refirió también a los católicos que migran hacia las iglesias evangélicas por la fuerte presencia que estas tienen en las zonas periféricas, tal como ocurre, precisamente, en las regiones indígenas. Por último afrontó el punto más sensible: las comunidades que se encuentran a orillas de los ríos amazónicos son vulnerables y están desatendidas debido a la falta de misioneros que vivan con ellas.

Planteó entonces dos posibles soluciones: establecer una verdadera autonomía para los diáconos casados y la formación de clero indígena. "Si la Iglesia católica no quiere seguir perdiendo grandes contingentes de fieles" explicó Hummes, "debe pensar en pastores que residan en las comunidades, que sean una presencia constante en el lugar". Los pentecostales operan de esa manera, observó el purpurado. Reveló entonces que el Papa Francisco, "frente a nuestra carencia de ministros con residencia estable, sigue sugiriendo que se ordenen más diáconos permanentes casados, autóctonos y también indígenas, que vivan y convivan con las comunidades que se les han confiado".

Para el cardenal emérito de San Pablo, entre tanto "es necesario dar autonomía pastoral adecuada a los diáconos permanentes, para que realmente puedan hacerse cargo de las comunidades con una responsabilidad propia y no solo como delegados del sacerdote de la parroquia del lugar".

Amazonas: Donde el sacerdote es un lujo

¿Y ahora qué podemos esperar?, se pregunta un diario italiano comentando la finalización del año de la Misericordia y el futuro de este pontificado. La Iglesia brasileña de la región amazónica tiene una esperanza, y es que el Papa Francisco anuncie pronto algunas iniciativas para facilitar el trabajo de evangelización y la celebración más frecuente de la misa en una región inmensa y con una grave escasez de sacerdotes. Basta decir -como señala la Conferencia Episcopal de Brasil- que el 70% de las comunidades locales participan de la celebración eucarística solamente una vez por año.

En 2014 el Papa Francisco había pedido "soluciones valientes y concretas" para afrontar los problemas, y los obispos de la región acaban de enviar al Vaticano un documento con algunas propuestas, fruto del congreso sobre el Amazonas que se realizó el mes pasado. La idea del documento, más que proponer soluciones revolucionarias, es mejorar las experiencias ya vividas en la diócesis de Amazonia, si bien de manera irregular y discontinua, para difundirlas e intensificarlas.

La principales propuestas están relacionadas con las tesis que Hummes ha planteado en reiteradas oportunidades. El objetivo es formar ministros ordenados locales pero sobre todo crear un clero autóctono e incluso indígena que pueda desarrollar comunidades tanto en los lugares más aislados como en las periferias urbanas de las ciudades de Amazonia, donde actualmente hay una fuerte presencia evangélica de matriz pentecostal.

Clero autóctono

Todos los obispos de la región están de acuerdo en que la decisión más importante es promover un "rostro amazónico" de la Iglesia a partir de un clero nacido en esa región, verdaderamente involucrado en la cultura, la historia, los problemas, los sueños y los proyectos del pueblo amazónico, incluyendo de manera especial el universo de los pueblos indígenas, que son los pueblos originarios de la misma. Actualmente son pocas las diócesis de Amazonia con un número significativo de sacerdotes autóctonos. En efecto, la mayor parte del clero de Amazonia está compuesto por misioneros de otras diócesis brasileñas o extranjeros. "El clero autóctono sigue siendo un gran desafío", afirma Esmeraldo Barreto de Frias, presidente de la Comisión Episcopal Pastoral para la Acción Misionera de la CNBB.

La principal dificultad es que muchos de estos jóvenes de las comunidades costeras no quieren o incluso no pueden salir del lugar donde viven porque son el sostén, tanto económico como a nivel de fe, de sus familias o de la comunidad. La propuesta entonces es que la formación de los sacerdotes se abrevie, se haga en módulos periódicos, directamente en el lugar donde viven, con una duración muy inferior a la tradicional aunque siempre supervisada por los obispos locales.

Junto con esa formación más rápida se ha propuesto también una campaña para que los formadores calificados de todo el país, sobre todo los profesores de teología, puedan viajar durante el año a estas comunidades lejanas para colaborar en la formación. Giuliano Frigeni, obispo de Parintis (en el estado de Amazonas) explica:

"Es más económico recibir un clero ya instruido y por lo general bien formado culturalmente. Además, nuestros católicos no están acostumbrados a mantener al sacerdote, sobre todo porque en los últimos 80-90 años los misioneros extranjeros, europeos y estadounidenses, traían recursos con ellos".

El obispo considera que actualmente el clero autóctono no consigue muchos recursos, que no necesita solo para cubrir la alimentación y la salud. "También hay que considerar el elevado costo del transporte a través de los ríos o por carreteras llenas de baches cruzando la selva". Parintins es una región de 64.000 km2, con una población de 200 mil habitantes repartidos en cinco municipios, e incluye 450 comunidades y 70 aldeas indígenas a lo largo de ríos, lagos y selvas.

Una de las objeciones que más se escucha contra el clero autóctono es el peligro de una educación menos calificada que la de los sacerdotes. Pero Frigeni afirma:

"Sabemos por experiencia que aquí es muy importante la inculturación, y quién mejor que los jóvenes del lugar, que han crecido en nuestras familias y comunidades, para llegar hasta el corazón del pueblo. Podemos tener sacerdotes "con olor a oveja", como le gusta decir al Papa Francisco". Y termina diciendo: "¡Es necesario que el pueblo sienta la belleza de este clero autóctono!"

Clero indígena

Otra propuesta de los obispos de la región amazónica, siempre dentro de la perspectiva de un clero autóctono, es reforzar el clero indígena. Son todavía muy pocas las experiencias al respecto, pero se considera fundamental para que los indígenas vuelvan a ser protagonistas de su propia historia.

En el pasado, muchos indígenas que estuvieron en contacto con misioneros se convirtieron al catolicismo. Sin embargo hoy la situación es muy distinta. Muchos indios e incluso aldeas enteras se han convertido a iglesias neopentecostales debido a la intensa actividad de estos grupos religiosos y la escasa presencia de sacerdotes cerca de las aldeas, y por lo tanto de celebracions eucarísticas. "Hace falta una mayor presencia constante de nuestros curas cerca de las comunidades indígenas católicas", afirma Edson Damian, obispo de San Gabriel de Cachoeira, en el estado de Amazonas.

Otro de los pedidos que se hicieron al Papa es la autorización para celebrar la liturgia en las lenguas locales, siguiendo el ejemplo de lo que ocurre en Chiapas, México. "Francisco ha dicho con toda claridad que la Iglesia debe encontrar una verdadera acción pastoral indígena, vale decir, que nazca de la historia, la cultura, y los usos y costumbres de la gente local", declara Edson Damian. "El Papa está apoyando este trabajo serio de una acción pastoral, de una misión realmente indígena".

Además del clero, se ha planteado también la propuesta de facilitar de formación de diáconos indígenas, siempre como ocurre en Chiapas. La ventaja es que el servicio eclesial de estos diáconos es gratuito porque viven de su trabajo en los campos, y que son elegidos por la propia comunidad, que conoce sus capacidades y su disposición para el servicio, y reciben una formación especial para ejercer su ministerio que se va concretando a medida que se requieren esos servicios

Estos diáconos indígenas serían confirmados por el obispo y acompañados por agentes pastorales. Además, se podrían elegir también laicos casados que notoriamente conducen su familia con sabiduría. "Esto sería importante porque la cultura indígena no comprende el celibato", afirma el obispo de São Gabriel da Cachoeira.

Los ministerios diferenciados

A las propuestas relacionadas con el clero autóctono o indígena se ha sumado además la solicitud de reforzar los ministerios diferenciados.

"¿Por qué no reponsabilizar más a nuestros laicos, hombre y mujeres, matrimonios católicos practicantes y ejemplares, para hacer que se conviertan en líderes con funciones caracterizadas por ministerios diferenciados, como el de coordinadores-pastores, evangelizadores, pacificadores y de obras de caridad?", se pregunta Frigeni, de Parintins.

El obispo cuenta que en su diócesis las comunidades que están dentro de la selva y las costeras son guiadas por ministros de la Palabra, ministros extraordinarios de la Eucaristía donde hay iglesias con sagrario, y por los catequistas, quienes sistemáticamente realizan cursos de formación y son acompañados por los sacerdotes.

"Las distancias no permiten llegar hasta esas comunidades con la frecuencia necesaria y las celebraciones eucarísticas son muy limitadas a lo largo del año, numéricamente hablando", se lamenta en un primer momento, pero después afirma:

"Sin embargo, tenemos estas comunidades organizadas en sectores de 10 o 12 comunidades que se reúnen todos los meses en una de ellas. Rezan juntos y crecen en la fe y también viven, con o sin la presencia de sacerdotes, momentos de fraternidad y de diversión, compartiendo los alimentos que cada comunidad pone en común".

En São Gabriel da Cachoeira hay experiencias similares. "Aquí los catequistas y los coordinadores son una presencia fuerte. Si no fuera por ellos que evangelizan las comunidades, el cristianismo no se hubiera conservado", afirma Edson Damian. Hubo una época en que la presencia de salesianos, que siempre se preocuparon por la formación de catequistas, fue muy fuerte en la región. Hoy en día ha disminuído: antes eran 60 y ahora son 19. Damian cuenta que actualmente los sacerdotes alcanzan a llegar hasta las comunidades cuatro veces por año término medio, y cuando las visitan, los catequistas les informan quiénes están preparados para recibir los diversos sacramentos.

Para facilitar la evangelización en las zonas donde no hay sacerdotes y considerando que la formación del clero autóctono o indígena puede requerir mucho tiempo, se ha propuesto la figura de los ministros ordenados locales, casados o no, que puedan administrar los sacramentos y guiar la comunidad, identificados directamente por sus comunidades de pertenencia y acompañados por los obispos, que serían reconocidos como hombres de fe y de virtud probadas.

Corrientes más tradicionales del catolicismo brasileño piensan que esto abre la puerta al fin del celibato y por eso plantean una serie de objeciones. Han llegado a calificarlo con términos duros, como "Iglesia tribal", que practica una "falsa autoevangelización". Los defensores de la propuesta, por su parte, afirman que lo que está en juego no es el fin del celibato sino que estas comunidades tengan la posiblidad de acceder con mayor frecuencia a la eucaristía, y además recuerdan que el celibato no es un dogma sino una norma disciplinaria. Edson Damian llegó a afirmar: "Espero que la Iglesia no espere mucho más para abrir el presbiterio a hombres casados, visto que ya tenemos diáconos que pueden ser ordenados sacerdotes".

De todos modos, tanto en el caso de la formación de un clero autóctono e indígena, que requiere tiempo para alcanzar resultados numéricamente más consistentes, como en el caso de reforzar los ministerios diferenciados, lo que está en juego es una iglesia con una nueva mentalidad, una nueva forma de realizar el trabajo pastoral, una nueva manera de construir las comunidades y un modo nuevo de asumir compromisos que realmente tengan incidencia en la vida de los pueblos que viven en la región amazónica. Afortunadamente es un proceso que ya está en curso.

http://www.periodistadigital.com/religion/america/2016/12/27/religion-iglesia-brasil-amazonas-cardenal-hummes-ante-la-falta-de-sacerdotes-seamos-valientes-en-las-propuestas.shtml
Italian Compleanno Papa. Card. Hummes: gli auguro la tenerezza di Dio Papa Francesco e il cardinale Hummes
Dec 18, 2015
In queste ore giungono da tutto il mondo gli auguri a Papa Francesco per il suo 79.mo compleanno. Cristiane Murray ha chiesto un pensiero su questa felice ricorrenza al cardinale brasiliano Claudio Hummes, legato a Jorge Mario Bergoglio da una lunga amicizia:

17/12/2015

R. – Voglio fare i miei complimenti, i miei auguri cordiali, amichevoli a Papa Francesco, al nostro Santo Padre, che tutti noi amiamo tanto, e dirgli anche che tutti noi preghiamo sempre per lui e rivolgiamo di cuore a Dio queste preghiere, che lui ci chiede tanto. Che Dio gli dia sempre gioia, felicità, serenità in questo ministero così importante e, alle volte, anche tanto difficile. Che abbia tutta questa tenerezza in questo compleanno, una tenerezza speciale, di cui lui stesso ci parla sempre, quella che Dio manifesta a tutti noi, la sua tenerezza. In questo compleanno Dio riservi a lui una tenerezza molto speciale.

D. – Cosa gli possiamo augurare come traguardo?

R. – Gli auguriamo un lungo Pontificato, prolungato. La Chiesa ha bisogno di questo Pontificato, la Chiesa ha bisogno di questo progetto che lui manifesta e che ha messo in marcia. Allora, che lui abbia un Pontificato prolungato e che Dio lo incoraggi sempre in questo lavoro.

http://it.radiovaticana.va/news/2015/12/17/compleanno_papa_hummes_gli_auguro_la_tenerezza_di_dio/1194964
Italian "Quei due terzi per il sì sono il via libera a Bergoglio per cambiare la Chiesa"
Oct 26, 2015
Il cardinale: "Da oggi siamo tutti meno timorosi, il Vangelo va portato senza paura dentro il mondo e le sue sfide".

26 ottobre 2015

CITTÀ DEL VATICANO - "La verità è che quei due terzi che hanno votato "sì" ai paragrafi dedicati nella "relatio finalis" del Sinodo alla comunione ai divorziati risposati rappresentano un appoggio importante per Francesco, anche di qui in avanti. Sono un punto di partenza per continuare la sua riforma della Chiesa".

A parlare con Repubblica non è un cardinale qualunque. Bensì Claudio Hummes, 81 anni, francescano, arcivescovo emerito di San Paolo, colui che in conclave era seduto accanto a Bergoglio. Suo grande amico, appena eletto gli disse: "Non dimenticarti dei poveri". Parole che portarono Bergoglio a scegliere un nome che nessun Papa prima di lui aveva mai preso.

Eminenza, Bergoglio è stato fedele a quel nome così impegnativo?
"Assolutamente sì. È un Papa amico dei poveri, della pace e che lavora per la cura del creato. Ha fatto tutto e continua a fare tutto per perseguire queste tre istanze, lasciando che san Francesco lo guidi. È davvero il pastore dei poveri e sono contento di averlo ispirato nella scelta del nome".

Che percorso ha visto la Chiesa ha intrapreso con questo Sinodo?
"Un percorso di comunione e di coraggio. Non c'è stato alcun compromesso, ma un generale appoggio a una nuova strada di apertura".

Però un terzo dei padri sinodali ha votato "no" ai paragrafi dedicati ai divorziati risposati.
"Preferisco partire dai due terzi che hanno votato "sì". È un bel risultato. È normale che su un punto così delicato vi sia chi non è d'accordo, ma occorre riconoscere che quei due terzi rappresentano per Francesco un bell'incoraggiamento. "Vai avanti", è come se gli avessero detto".

Il Sinodo sembrava diviso fra coloro che guardano al mondo con sospetto, e coloro che lo guardano senza paura. È così?
"Non ero presente al Sinodo e, dunque, non posso avere un giudizio preciso. Però mi sembra chiaro che oggi la Chiesa esce meno timorosa. E consapevole che il Vangelo va portato
senza paura dentro il mondo e le sue sfide. Dentro le situazioni concrete di sofferenza della gente. Altrimenti diviene sterile. Questo i padri sinodali mi pare l'abbiano ben compreso. E per questo io stesso non posso che essere fiducioso e speranzoso per il futuro della Chiesa tutta".

http://www.repubblica.it/esteri/2015/10/26/news/claudio_hummes_quei_due_terzi_per_il_si_sono_il_via_libera_a_bergoglio_per_cambiare_la_chiesa_-125921883/?rss
Spanish El cardenal Hummes habla sobre la "opción por los pobres" del Papa Francisco
Nov 21, 2013
El Papa le había enviado al santuario de Caacupé (Paraguay).

Solidaridad, cercanía e inclusión para cambiar la cultura dominante basada en el egoísmo e indiferencia: es una llamada a la misión de estar de la parte de los pobres y marginados lanzada a los católicos de Paraguay por el cardenal Cláudio Hummes en nombre de Papa Francisco. Como enviado especial del Pontífice el purpurado brasileño presidió una serie de celebraciones y encuentros culminada, el domingo 17 de noviembre, con la misa en el santuario de Caacupé.

“Papa Francisco, dijo el cardenal en la homilía, nos recuerda siempre que debemos ir hacia los que sufren, a los marginados de nuestras periferias”. Y es fundamental “ir hacia las periferias y no ponerse al servicio solamente de los que ya vienen hacia nosotros”. Papa Francisco, explicó el purpurado, “nos dice que la sociedad hoy vive en una cultura egoísta que se olvida siempre de los más pobres, de los excluidos; una cultura que permanece indiferente a los sufrimientos del pueblo”. Esta es la llamada a la acción: nosotros cristianos, la Iglesia de Jesucristo, debemos, sin embargo, construir una cultura de la cercanía, especialmente a los pobres, de la solidaridad, del encuentro, de la inclusión y no de la exclusión.

No son solo bellas palabras porque es el estilo de vida que Papa Francisco testifica todos los días. “Vemos como el Papa se acerca a los pobres, los abraza, los consuela, los anima”. El Pontífice nos recuerda que nos hay lugar para la desesperación y por la violencia. Y “nos recuerda a los niños indefensos, los ancianos abandonados, los inmigrantes”. Verdaderamente Papa Francisco “es una gran luz para el mundo de hoy, una bella sorpresa que Dios ha concedido a su Iglesia”. El purpurado nos ha llevado al pueblo de Paraguay el saludo personal y la bendición del Papa: palabras que pronunció incluso guaraní y que han asumido un significado todavía más fuerte en el contexto espiritual del santuario de Caacupé que, recordó, “es el corazón mariano de los católicos paraguayos” donde “vienen madres que presentan a la Virgen a sus hijos”, familias enteras, jóvenes, adultos y ancianos; sacerdotes, religiosos, religiosas, obispos, autoridades públicas. “Pero vienen sobre todo los pobres, los marginados, los enfermos y todos los que sufren en las diversas periferias sociales y existenciales”. Y vienen para buscar la mirada de la Virgen, su protección y su intercesión.

La misma historia del santuario de Caacupé, recordó el purpurado, muestra que “Dios está siempre al lado de su pueblo y camina con su pueblo. Sobre todo con los más pobres, con los que sufren”. Y “Papa Francisco no se cansa de repetir que Dios es un Padre que nos ama profundamente. Dios está siempre a nuestro lado, está siempre con nosotros, no para condenarnos, sino para hacernos sentir su amor”. Podemos estar seguros de que “también la Virgen María está siempre a nuestro lado”.

El enviado especial del Papa ha reafirmado el papel central “de la Iglesia católica en la historia de Paraguay, desde el principio hasta hoy”. En especial ha hecho revivir la obra de los misioneros que evangelizaron a los indios, “defendiéndolos contra la avidez y la violencia de los colonizadores”. Una misión que llevó a algunos de ellos al martirio, “a dar la vida por la fe y por los indios”, como los tres santos mártires Roque González, Alfonso Rodríguez y Juan del Castillo. “Hoy la Iglesia, dijo, recuerda esos tiempos de misión y se inspira en ellos para relanzar con nuevo ardor, nuevos métodos y nuevas expresiones, la obra de la evangelización del pueblo paraguayo”. Un testimonio que vuelve a proponer la necesidad de “mantenerse firmes en la fe católica”. El cardenal Hummes advirtió sobre los predicadores no católicos que invitan a muchas personas a dejar la Iglesia. “Papa francisco, dijo, está muy preocupado y sufre mucho por este fenómeno que ve a muchos católicos a abandonar la Iglesia sobre todo en América Latina. Y el Papa es argentino, tiene un gran amor por nosotros los latinoamericanos y conoce nuestra realidad religiosa”. Por esto el Pontífice “nos pide que nos mantengamos firmes en la fe” y ayudar a los más débiles a no dejarse atraer hacia otras creencias.

Finalmente el cardenal sugirió a los católicos a familiarizarse con la lectura de la Biblia, especialmente de los Evangelios, invitando a leerlos también “en forma de oración” para abrirse a “un encuentro personal con Dios que nos habla y nos ilumina”. Un deber este, remarcó, que es sobre todo de los padres que son los primeros evangelizadores de los hijos “en casa y en familia”.

Publicado en la edición italiana de L'Osservatore Romano, 19 de noviembre 2013.
Spanish Cardenal pide a jerarquía ayudar para que la corrupción no quede impune
Nov 19, 2013
El cardenal Claudio Hummes considera que la jerarquía debe ayudar a la gente para que haya presión democrática para combatir la impunidad que alimenta la corrupción. Calificó de “grave robar los bienes públicos”. Sobre la misión de la mujer, dijo que el papa Francisco cree que se debe avanzar en un mayor protagonismo en la Iglesia.

El enviado del Papa al Paraguay mantuvo ayer encuentro con los religiosos y religiosas en el Seminario Metropolitano. En la ocasión habló de la misión actual de la Iglesia y, sobre todo, de la vocación del consagrado.

Al término de su conferencia, Hummes respondió varias preguntas y sus respuestas demostraron que la Iglesia tiene aires nuevos desde la asunción del papa Francisco.

El hermano Mariosvaldo Florentino fue el primero que preguntó a Hummes sobre la posición de la Iglesia ante la corrupción, especialmente luego de las posturas que tuvo el Papa sobre el tema (Francisco había dicho que quien vive de la corrupción da pan sucio a sus hijos). El cardenal indicó que la corrupción es una gran injusticia que afecta al derecho de la gente, porque se roban los recursos públicos. “La corrupción es el infierno y debe ser combatido constantemente. La justicia tiene una gran papel. En Brasil tenemos el ejemplo del ‘Mensalão’, que es el juzgamiento de políticos metidos con banqueros que cayeron en corrupción. Gracias a Dios, el Supremo Tribunal de Justicia ha seguido todo el proceso y ha condenado y deberán cumplir sus penas los responsables”, explicó.

Impunidad

El purpurado cree que la impunidad es la que alimenta y nutre la corrupción, entonces el compromiso debe ser combatir esa impunidad, que pasa por tener un buen Poder Judicial, y para que eso ocurra, la sociedad debe hacer presión sobre los poderes, para que se combata eficazmente la corrupción.

Consultado por ABC sobre qué debería hacer la jerarquía para que esa sociedad haga presión, indicó que “debe ayudar a la gente a hacer fuerza, debe concienciar para que haya una presión democrática sobre las instituciones de manera que sea eficaz ese combate a la corrupción. La Iglesia puede hace mucho en ese aspecto”, apuntó.

En otro momento, sostuvo que la corrupción existe en todo el mundo, en todos los países, en todas partes. Reiteró el caso brasileño, que a su criterio, fue la primera vez que los políticos llegaron a ser procesados por la justicia. Agregó que la lucha contra la corrupción debe ser continua, se debe perseverar, porque los conflictos sociales son las consecuencias; cuanto más se roba, y la gente no ve un combate, se agravan los problemas sociales. “El Papa está insistiendo en un mayor combate a la corrupción, que es un robo del dinero público”, remarcó.

Participación de la mujer

Al término de la disertación del cardenal Hummes, el padre José Valpuesta preguntó si en el pontificado del Francisco, la mujer tendría más protagonismo, y su respuesta fue que el Papa ya habló sobre ese tema y cree que se deben dar pasos hacia adelante, no hacia atrás ni mucho menos detenerse. Agregó que se está preguntando cómo se puede avanzar hacia esa mayor participación.

Hummes también se refirió a la misión de los diáconos permanentes (casados), e indicó que en las periferias, el sacerdote no puede abarcar todo y se debería ver la posibilidad de ordenar más diáconos casados para que estén en esas comunidades, porque se vive como ovejas sin pastor.

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/politica/cardenal-pide-a-jerarquia-ayudar-para-que-la-corrupcion-no-quede-impune-639935.html
Spanish Caacupé: cardenal pide cambiar cultura egoísta
Nov 19, 2013
El cardenal brasileño Claudio Hummes brindó una homilía en el santuario de Caacupé, donde cuestionó la sociedad egoísta e indiferente al sufrimiento de los pobres.

El enviado del papa Francisco presidió la tradicional misa de los domingos en Caacupé ante un gran número de fieles.

Hummes inició la celebración con un saludo en guaraní: “Aju pende rendápe papa Francisco rérape; ha'e pende rovasa (vengo junto a ustedes en nombre del papa Francisco; él los bendice”.

Durante su reflexión señaló que la historia de la Virgen de Caacupé es muestra de que Dios siempre está cerca de su pueblo y camina con él, especialmente con los más pobres y los que sufren, según reportó la corresponsal de ABC Desiré Cabrera.

Indicó que el mensaje del Papa al Paraguay y el mundo es que “vayamos a la periferia para acompañar a los más pobres y desposeídos”.

Consideró que actualmente se vive una cultura egoísta e indiferente al sufrimiento, que se debe revertir.

Reclamó una actitud de acercamiento, solidaridad e inclusión.

Posteriormente, señaló que los misioneros, durante la época de la colonia en América, defendieron a los indígenas de la violencia y la codicia de los colonizadores.

Llamó a adoptar una firmeza en la fe similar a la que adoptaron aquellos religiosos.

http://www.abc.com.py/nacionales/caacupe-cardenal-pide-cambiar-cultura-egoista-640382.html
Spanish El Papa Bergoglio “ya era un Francisco” antes de llegar a Roma
Aug 06, 2013
El Cardenal brasileño Claudio Hummes, Prefecto Emérito de la Congregación para el Clero, amigo personal del Papa y quien le dijo al ser elegido “no te olvides de los pobres”, asegura que el Santo Padre “ya era un Francisco” antes de llegar a Roma.

El 16 de marzo, en la audiencia que concedió a más de 6 mil periodistas de todo el mundo, el Papa Francisco explicó la razón por la cual escogió ese nombre: “durante las elecciones, tenía al lado al Arzobispo Emérito de Sao Paulo y también Prefecto Emérito de la Congregación para el Clero, el cardenal Claudio Hummes: un gran amigo. Cuando la cosa se ponía un poco peligrosa, él me confortaba”.

En aquella oportunidad, el Papa señaló que “cuando los votos subieron a los dos tercios, hubo el acostumbrado aplauso, porque había sido elegido. Y él me abrazó, me besó, y me dijo: ‘No te olvides de los pobres’”.

“Y esta palabra ha entrado aquí: los pobres, los pobres. De inmediato, en relación con los pobres, he pensado en Francisco de Asís. Después he pensado en las guerras, mientras proseguía el escrutinio hasta terminar todos los votos (…) Francisco es el hombre de la paz. Y así, el nombre ha entrado en mi corazón: Francisco de Asís”.

Ese día el Santo Padre también dijo una de las frases más conocidas de su pontificado: “¡Ah, cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres!”.

En una reciente entrevista concedida al diario del Vaticano L’Osservatore Romano, el Cardenal Hummes señaló que el Papa es todo un “Francisco”, basta con ver “sus gestos, su modo de entrar en relación con la gente, algo muy próximo, que lo lleva hacia quienes que viven en las ‘periferias’: las personas que lo necesitan, las que sufren, los pobres”, dijo.

Lo que el Papa “hizo por Argentina, es lo que hizo luego por América Latina, gracias a su papel en (la V Conferencia General del Episcopado de América Latina y el Caribe en el 2007 en el Santuario de Nuestra Señora de) Aparecida, y ahora lo hace por la Iglesia universal... abriendo los corazones, indicando el camino sobre el cual entiende conducir a la Iglesia”, añadió.

El Cardenal Bergoglio “ya era un Francisco cuando vivía en Buenos Aires. Toda su vida lo ha sido y continúa siéndolo. Es un mensaje muy fuerte en este sentido. Es más, ahora como Papa, demuestra con sus gestos y sus palabras como para el ministerio petrino también los pobres son una opción preferencial y fundamental”.

El Cardenal Hummes indicó también que el Santo Padre es muy buen profesor porque “nos enseña de una manera muy simple que todos nosotros debemos trabajar en proyectos de amplio respiro, pero comprometiéndonos con quien vive a nuestro lado. Con nuestros vecinos, en los cuales debemos ver el aspecto humano en vez de ser considerados como un número. Y ésta es una enseñanza que vale sobre todo para los jóvenes, llamados a evangelizar a sus coetáneos”.

El Cardenal Hummes encontró al Papa Francisco durante la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Río 2013, que reunió en la ciudad carioca a casi cuatro millones de peregrinos durante la última semana de julio, y aseguró que el Papa se mostró muy alegre de regresar a su continente.

“Ha sido muy hermoso verlo volver a América Latina, de la que conoce muy bien la historia y la realidad”, dijo.

Para el Purpurado, quien también fue por muchos años Arzobispo de Sao Paulo en Brasil, el espíritu evangelizador de la JMJ “no se ha terminado”, sino que “ha marcado un nuevo comenzar, sobre todo para la Iglesia tanto en Brasil como en todo el continente latino americano”, concluyó.

http://www.aciprensa.com/noticias/cardenal-hummes-el-papa-bergoglio-ya-era-un-francisco-antes-de-llegar-a-roma-50732/#.UgBhw1Nf7V0
German Papst Franziskus zeigt beim WJT den neuen Weg für die Kirche
Aug 06, 2013
Ein neuer Weltjugendtag, ein neuer Papst: Vieles wird in den kommenden Tagen in Rio de Janeiro neu sein, unter weltweiter Beobachtung, aber auch begleitet von der Begeisterung und dem Gebet vor Ort. Papst Franziskus nimmt am Weltjugendtag teil, dem Treffen der Päpste mit der Jugend der Welt.

Ein Kenner und Freund des Papstes ist Kardinal Claudio Hummes, er saß beim Konklave neben ihm und flüsterte ihm – wie der Papst selbst erzählt hat – nach der Wahl die Worte „vergiss die Armen nicht, vergiss die Armen nicht!“ ins Ohr. Selber Brasilianer war der Franziskaner Erzbischof von Sao Paolo und danach Präfekt der vatikanischen Kongregation für den Klerus.
Radio Vatikan hat Kardinal Hummes gefragt, was für eine Botschaft der Papst nach Rio mitbringt.

„Ich bin überzeugt, dass der Papst auch bei diesem Ereignis die Neuorientierung weiterentwickeln will, die er der Kirche vorschlägt, und zwar mit Gesten, mit seiner Art mit Menschen umzugehen, mit seiner Nähe. Er besucht vor allem diejenigen, die am Rand der Gesellschaft leben, in der Peripherie. Das ganze Programm ist nach dieser seiner Priorität ausgelegt worden: die Peripherie, die notleidenden Menschen, die leidenden Menschen, die Armen.
Er lehrt uns alle, dass wir nicht nur an großen Projekten arbeiten dürfen, sondern uns vor allem den Menschen zuwenden müssen, die uns nahe sind, die direkt vor unseren Augen sind und die ein Lächeln brauchen, eine Umarmung, eine Ermutigung, einen Sinn für ihr Leben, ein Licht für ihr Leben, und Trost. Und genau das wird er machen. Ich glaube, dass es erneut ein klares Signal sein wird, wie die Kirche weitergehen soll: einfacher und ärmer. Er stellt uns immer die wesentlichen Dinge vor Augen, und ich bin überzeugt, dass er das auch hier wieder machen wird.“

Die Tatsache, dass ein lateinamerikanischer Papst einen Weltjugendtag in Brasilien besucht ist an sich schon unglaublich, ähnlich vielleicht dem WJT 2005 in Köln mit einem deutschen Papst. Auch wenn der Neuigkeitswert eines Papstes „vom anderen Ende der Welt“ schon etwas abgeflaut ist, meint Kardinal Hummes, dass wir dieses Element auf keinen Fall außer Acht lassen dürfen.

„Immer wenn ich an das Konklave zurück denke, denke ich an das Wunder dieses Sprunges, einen Lateinamerikaner zum Papst zu wählen. Nur der Heilige Geist hat das schaffen können und die Herzen der Kardinäle so bewegen können – die ja in großer Mehrheit keine Lateinamerikaner, sondern Europäer sind – und so einen Papst aus einer immer noch recht jungen Kirche wählen können. Wir sind immer noch überglücklich! Auch für ihn wird das ein wunderbarer Augenblick sein, nach Lateinamerika zurückzukommen, das er so gut kennt, auch Brasilien kennt er ja sehr gut.
Es ist ein Kontinent, der eine so reiche Geschichte hat, vor allem nach dem Konzil, der immer viel Einsatz für die Kirche und für Jesus Christus gezeigt hat. Er kommt um uns zu sagen, dass es sich lohnt, weiter voran zu gehen: Er kommt um uns auf dem Weg zu bestärken.
Ich denke, dass es auch für ihn selber ein sehr, sehr wichtiger Augenblick sein wird, den Glauben der Brüder und Schwestern zu teilen, die seinen Weg für die Kirche so sehr unterstützen.“

Papst Franziskus steht damit für einen Weg der Kirche, wie er sich auch in den einzelnen Elementen des Weltjugendtages zeigen wird. Dieser Weg wird aber nicht nur bei den Ereignissen und Gottesdiensten mit dem Papst sichtbar, nicht nur in den von ihm ganz bewusst gestalteten Ereignissen. Es sind auch die normalen Elemente des WJT, an denen man diesen Weg erkennen könne, gerade bei den Katechesen könne man das gut sehen, so Kardinal Hummes.

„Ich glaube, dass das sehr interessant wird, das ist ja Teil aller Weltjugendtage gewesen. Heute wird aber mehr Wert auf das Hören und auf die Jugendlichen gelegt. Es reicht nicht mehr, zu ihnen zu sprechen oder mit ihnen die Liturgien zu feiern, sondern man muss sie auch teilhaben lassen. Das heißt zum Beispiel, dass der Katechet das Thema kurz vorstellt und dass dann die Jugendlichen Fragen stellen, über das Thema oder auch ganz andere Fragen. Es sind die Jugendlichen selber, die uns sagen und zeigen müssen, was sie wissen wollen und was die großen Fragen in ihren Herzen und in ihren Köpfen sind, Fragen die sie immer schon hatten aber bisher hatten sie noch nie die Gelegenheit, sie auch zu stellen. Hier können sie sie stellen. Diese Freiheit, den Jugendlichen das Wort zu geben, macht die Katechesen zu sehr positiven Erfahrungen.“

http://de.radiovaticana.va/news/2013/07/22/kardinal_hummes:_papst_franziskus_zeigt_beim_wjt_den_neuen_weg_f%C3%BCr/ted-712587
des Internetauftritts von Radio Vatikan
Spanish "El Papa no teme que las protestas perturben su visita a Brasil"
Jul 14, 2013
El purpurado y los demás obispos brasileños apoyan a los manifestantes.

Según declaraciones del arzobispo emérito de Sao Paulo, Claudio Hummes, al diario O Estado de Sao Paulo, el papa Francisco no teme que las manifestaciones que han sacudido Brasil en demanda de mejores servicios públicos y contra la corrupción perturben su visita a Rio de Janeiro del 22 al 28 de julio, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

Aunque reconoce que es difícil hacer previsiones, Hummes no teme que suceda nada porque las reivindicaciones "no están vinculadas a la visita del Papa sino con nuestro gobierno, por eso supongo que no habrá grandes problemas".

El arzobispo emérito, que apoya las históricas manifestaciones que cobraron fuerza hace tres semanas, dijo al periódico que el Papa no teme que las protestas "perturben su visita a Brasil". Los obispos católicos del país también han expresado su apoyo a las multitudinarias manifestaciones en Brasil.

En una reciente reunión con los organizadores de la JMJ, el ministro secretario de la presidencia, Gilberto Carvalho, ha advertido que Brasil tiene que estar preparado ante la eventualidad de que la Jornada "ocurra en un clima en que estén ocurriendo manifestaciones en el país".

Afirma que la coyuntura evoluciona tan rápidamente que no hay mucho que profetizar, por lo que afirmar que ocurrirá esto o aquello "sería temerario, pero tenemos que estar preparados".

Por su parte, Raymundo Damasceno Assis, cardenal y arzobispo brasileño, presidente de la Conferencia Episcopal de Brasil afirmó que sigue en pie el viaje del papa Francisco a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en Brasil, pese a las protestas, porque éstas no afectarán el viaje que tiene previsto Jorge Mario Bergoglio a territorio brasileño, del 22 al 29 de julio próximo.

"Él no está preocupado por esto. Ve estas manifestaciones como una cosa normal, natural en un país democrático donde la gente tiene el derecho de manifestar", dijo Damasceno Assis, en declaraciones a la Radio Vaticana.

Pero estas acciones "deben desarrollarse en un clima de respeto de la persona, de los derechos de las personas y sobre todo desarrollarse sin agresión alguna", añadió.

Damasceno Assis destacó además que existe gran expectativa en su país por la visita del Papa, ya que se trata de su primer viaje intercontinental a América latina, subcontinente al que pertenece. "Hará esta visita y nosotros los brasileños lo esperamos con mucha alegría, con calor humano. Estoy seguro que será una visita muy importante para Brasil, porque sus palabras serán escuchadas por todos los jóvenes que irán a Río de Janeiro", agregó.

"Tenemos una serie de complicaciones y preocupaciones; lo que está ocurriendo puede tener reflejo en la Jornada", afirmó el secretario general de la Presidencia, Gilberto Carvalho, en una reunión sin acceso de la prensa pero cuyas palabras fueron captadas por cámaras de televisión autorizadas a tomar imágenes.

"No puedo decir que la Jornada ocurrirá en un clima igual al de los días de hoy porque la coyuntura evoluciona tan rápido que no podemos profetizar, pero tenemos que estar preparados en caso de que ocurra con un clima como el generado por las manifestaciones de hoy en el país", agregó Carvalho.

El funcionario también reveló que Rousseff "está preocupada" y añadió: "Vamos a convocar a la sociedad brasileña para adoptar medidas de contención. Tenemos que impedir ese tipo de manifestaciones que no le traen nada bueno al país."

Sin embargo, no es el ánimo que impera en la Conferencia Nacional de los Obispos del Brasil, como si los clérigos ya tuvieran la situación bajo aparente control. La Conferencia le regalará al papa Francisco un libro en 2 volúmenes que refleja, de forma temática y con testimonios, la peregrinación de la Cruz de la JMJ y el ícono de María Salus Populi Romani, 2 símbolos de los encuentros mundiales entre el Papa y los jóvenes que recorrieron el territorio brasileño durante el último año.(RD/Agencias)

http://www.periodistadigital.com/religion/america/2013/07/02/cardenal-hummes-el-papa-no-teme-que-las-protestas-perturben-su-visita-a-brasil-iglesia-religion-papa-brasil-jmj.shtml
Italian Hummes, compagno cardinale sta con la protesta
Jul 07, 2013
Il francescano brasiliano, amico di Papa Bergoglio, si schiera con i manifestanti: chi non è ascoltato deve scendere in strada.

Il cardinale brasiliano Claudio Hummes, che papa Francesco volle vicino a sé sul balcone di San Pietro il giorno della sua elezione, ha detto di appoggiare le manifestazioni di protesta che da tre settimane attraversano il Brasile.

"Quelli che non si sentono ascoltati devono scendere in strada", ha detto. "Internet ed i social network danno al popolo la possibilità di autoconvocarsi senza la necessità di leader o di sindacati, iper questo le manifestazioni di protesta non hanno leader forti e duraturi", ha aggiunto il cardinale. Papa Francesco sarà in Brasile dal 22 al 29 luglio prossimi in occasione della Giornata mondiale della gioventu' di Rio de Janeriro.

http://www.globalist.it/Detail_News_Display?ID=46221&typeb=0&Hummes-compagno-cardinale-sta-con-la-protesta
German Kardinal Hummes kehrt in den Hunsrück zurück
Jun 23, 2012
Buch - „Willkommen in der Heimat!“ Mit offenen Armen, Wärme und Herzlichkeit haben die Bucher „ihren“ Kardinal Claudio Hummes begrüßt, der der Heimat seiner Vorfahren am Samstag einen Besuch abgestattet hat. Höhepunkt der Visite war eine heilige Messe, in der der brasilianische Erzbischof dazu aufrief, die katholische Kirche zu stärken, die Ureinwohner im Amazonas zu respektieren und das Evangelium zu verkünden.

Anlass für den Abstecher in den Hunsrück ist die Heilig-Rock-Wallfahrt. Vor genau zehn Jahren war er zum letzten Mal in Buch. Sein Vorfahr Johann Josef Hummes war 1857 wie viele seiner Landsleute nach Brasilien ausgewandert. Hummes, der als Sohn eines Landwirtes in einem von deutschen Auswanderern geprägten Dorf geboren wurde, machte eine außergewöhnliche Karriere. Nach seiner Schulzeit bei den Jesuiten trat er in den Franziskanerorden ein. Er studierte unter anderem in Rom und Genf Theologie und Philosophie. 1958 wurde er zum Priester geweiht Danach lehrte er an verschiedenen Hochschulen in Brasilien. Er setzte sich für die Ökumene und die brasilianischen Ureinwohner, die Indianer im Amazonasgebiet, ein.

1975 erhielt Hummes den Bischofsstab. 1996 wurde er zum Erzbischof ernannt. 2001 stieg er in die Riege der Kardinäle auf. Bei der Papstwahl 2006 trat er in den Fokus weltweiten Interesses. Er wurde als der lateinamerikanische Kandidat für das Amt des Oberhauptes der katholischen Kirche gehandelt. Der dann vom Konklave gewählte Papst Benedikt XVI. berief ihn 2006 nach Rom zum Kardinalspräfekten der Kongregation für den Klerus. Nach dem Erreichen der Altersgrenze von 75 Jahren im Oktober 2010 trat er von diesem Amt zurück. 2011 kehrte er zurück nach Brasilien. Als Kardinal und emeritierter Erzbischof lebt er in einer Priestergemeinschaft und ist weiterhin mit pastoralen Aufgaben für die brasilianische Bischofskonferenz beauftragt.

Bei seiner Predigt erläuterte er seine aktuellen Aufgaben. In der Ausbildung sieht er eine besondere Herausforderung. Die Missionierung der zu 98 Prozent aus Indianern bestehenden Urbevölkerung in den Weiten des Amazonas könne nur so gelingen. Er berichtete von Missionsbemühungen extremer Protestanten und evangelikaler Organisationen, die zudem sehr aggressiv gegenüber der katholischen Kirche aufträten. Hummes unterstrich während seiner Ansprache, dass sich die Kirche auch intensiv mit den wirtschaftlichen und sozialen Strukturen in seiner Heimat beschäftigen müsse. Er forderte einen vermehrten Einsatz von sozioökologischen Entwicklungshelfern. Die Rechte der Ureinwohner gelte es dabei immer uneingeschränkt zu respektieren. „In jedem Ureinwohner müssen wir unsere Brüder und Schwestern erkennen.“

Während eines Empfangs der katholischen Kirchengemeinde unterstrich „Seine Exzellenz“, so die offizielle Anrede, seine enge Verbundenheit mit dem Hunsrück. Er zeigte den Gläubigen, darunter auch einige weitläufige Verwandte, auch ein Kreuz, das ihn immer auf seinen Reisen begleitet. Dieses Symbol des Glaubens wurde ihm bei seinem Besuch 2002 von den Buchern geschenkt. Gestern zelebrierte Hummes schließlich das Pontifikalamt im Trierer Dom.

http://www.rhein-zeitung.de/region/hunsrueck_artikel,-Kardinal-Hummes-kehrt-in-den-Hunsrueck-zurueck-_arid,420691.html
French L’urgence de la nouvelle évangélisation, par le cardinal Hummes
Mar 06, 2011

ROME, Jeudi 17 février 2011 (ZENIT.org) - L'ancien préfet de la Congrégation pour le clergé a rappelé « l'urgence missionnaire » évoquée par Benoît XVI dès le début de son pontificat et dans laquelle se trouve l'Eglise aujourd'hui.

Dans L'Osservatore Romano, le cardinal Claudio Hummes est revenu sur le motu proprio Ubicumque et semper par lequel Benoît XVI a institué le Conseil pontifical pour la promotion de la nouvelle évangélisation.

Il rappelle, avec les mots de Benoît XVI, que la nouvelle évangélisation est particulièrement urgente « dans les régions d'ancienne christianisation » comme l'Europe, et dans d'autres où « on conserve encore beaucoup de traditions très vivantes de piété et de sentiment chrétien » mais où « ce patrimoine moral et spirituel risque aussi de disparaître sous la poussée de nombreuses influences, surtout celles de la sécularisation et de la diffusion des sectes ».

« Seule une nouvelle évangélisation peut garantir la croissance d'une foi claire et profonde », affirme le pape.

Pour le cardinal Hummes, « il s'agit avant tout de se lever et d'aller à la rencontre des catholiques qui se sont éloignés » de la foi. « Le défi est de leur apporter ou de leur rapporter la première annonce du Seigneur ressuscité et de son Règne, pour les conduire à une rencontre forte, personnelle et communautaire avec Jésus-Christ vivant et leur offrir ainsi l'opportunité d'adhérer profondément et personnellement au Seigneur ».

« L'homme et la femme de la post-modernité peuvent aussi être de nouveau touchés par une rencontre personnelle avec le Christ, mort et ressuscité », affirme le cardinal Hummes.
Italian Il cardinale Hummes su Sant’Agostino: ritrovare la stessa passione per la ricerca della verità
Sept 09, 2010

“Non c’è più la passione per la verità. Anzi, si dice che quelli che pretendono conoscerla e cercano di diffonderla, sono pericolosi e potenzialmente violenti, perché pretenderanno di imporla agli altri. Con ciò si rifiutano anche le religioni, perché esse normalmente sono portatrici delle convinzioni di conoscere la verità assoluta, trascendente ed universale da annunciare”: è quanto ha sottolineato ieri pomeriggio a Pavia il cardinale Claudio Hummes, prefetto della Congregazione per il Clero, che ha presieduto nella basilica di San Pietro in Ciel d’Oro la Messa solenne della memoria liturgica di Sant’Agostino. Nel luogo in cui dall’VIII secolo sono custodite le reliquie del vescovo di Ippona, il porporato ha ricordato nella sua omelia l’appassionata e instancabile ricerca della verità del grande Padre della Chiesa, rapportandola all’oggi ed analizzando la realtà che vivono molti giovani, affascinati – come Agostino lo era stato sin da bambino – dalla figura di Gesù Cristo ma, proprio come lui nella giovinezza, lontani dalla fede cattolica. “Non ci rendiamo conto che molti giovani che così hanno avuto un primo incontro con Gesù – ha detto il cardinale Hummes – hanno bisogno di tempo per una conversione salda e definitiva. Avrebbero, perciò, bisogno della comprensione degli adulti nella fede e della comunità (…) essi dovrebbero esseri pronti ad accompagnarli, con pazienza umile ed aperta, su un itinerario più o meno lungo, più o meno tormentoso e discontinuo, verso un’adesione al messaggio integrale di Gesù”. Il porporato ha spiegato anche che il rifiuto delle religioni porta al rifiuto del cristianesimo, “perché crede in Gesù Cristo e lo riconosce come la Verità assoluta, (…) che illumina, spiega e dà senso a tutto ciò che esiste. In fondo, si tratta della questione di Dio, di cui la cultura attuale vuol liberarsi perché – si dice – se Dio c’è, non siamo liberi”. Oggi, ha proseguito il cardinale Hummes, "domina un crescente relativismo riguardo alla verità. Il Papa attuale lo ha spesso denunciato. Si dubita di qualsiasi pretesa di una verità assoluta, trascendente, universale, o si la rifiuta addirittura, in nome di una pretesa verità relativa del singolo pensatore" Perciò – ha concluso il prefetto della Congregazione per il clero – "la Chiesa oggi, ispirandosi anche a Sant’Agostino ed alla sua passione per la verità, ha l’irrinunciabile ed urgente missione di contribuire al risveglio della passione per la verità e della comprensione della vera libertà umana”.

http://www.oecumene.radiovaticana.org/it1/Articolo.asp?c=418570
German Kardinal Hummes über P. Kentenich: Er war leidenschaftlich für Gott und Menschen da
Jul 07, 2010
Größere Zusammenarbeit von „Männer und Frauen, Priester und Laien in dieser Kirche" tut Not

ROM, 22. Juni 2010 (ZENIT.org).- Er ist der Gründer einer weltweiten, marianische geprägten Bewegung, der Schönstattfamilie. Am Sonntag wurde das 100. Jahr des Priesterweihejubiläums von Pater Joseph Kentenich gefeiert. „Leidenschaftlich für Gott und den Menschen" da sein: Mit diesem Wort, ließe sich, so der emeritierte Erzbischof von Sao Paulo, Kardinal Claudio Hummes, Kentenichs "Vermächtnis an die Kirche" umschreiben.

Wörtlich sagte der Präfekt der Kleruskongregation: "Diese Leidenschaft der Liebe haben wir in den modernen Herausforderungen der Gesellschaft alle nötig, um heute mit Freude Christen sein zu können. Die Öffnung der säkularen Welt für Gott und das Göttliche geschieht nicht zunächst durch Reflexion, sondern durch jene Liebe, die bereit ist, den Weg Christi zu gehen."

Im Rahmen einer internationalen Priestertagung in Schönstatt-Vallendar, die morgen zu Ende geht, kamen 250 Priester aus Afrika (Burundi, Nigeria, Kenia, Südafrika, Tschad), Indien, Australien, Amerika (USA, El Salvador, Brasilien, Chile, Argentinien, Mexiko, Peru, Ecuador) und verschiedenen Ländern Europas zusammen, die heute mit dem Vorsitzenden der Deutschen Bischofskonferenz, Erzbischof Dr. Robert Zollitsch, in der Anbetungskirche konzelebrieren werden.

In Gegenwart von Bischof Ackermann, Weihbischof Peters und Bischof Felix Genn (Münster), als Vertreter der Deutschen Bischofskonferenz, erklärte der Präfekt der Kleruskongregation, dass Josef Kentenich über Jahrzehnte hinweg ... "den Seelsorgern mit großer Aufmerksamkeit seine Fürsorge widmete und mehrere Priestergemeinschaften gründete".

„Sein ganzes Wirken zielte auf eine Erneuerung der Kirche ab. Dieser Impuls deckt sich mit den Absichten des Zweiten Vatikanischen Konzils, das in die Spätphase seines Lebens fiel." Der Verantwortliche des Papstes für die Priester der katholischen Kirche dankte den Priestergemeinschaften Schönstatts für ihre aktive Mitwirkung bei der Gestaltung des in der letzten Woche zu Ende gegangenen Priesterjahres der Weltkirche und rief zu einer größeren Zusammenarbeit von „Männern und Frauen, Priestern und Laien in dieser Kirche" auf: „So wird Kirche zur Familie, zu einer Familie, die Heimat und Geborgenheit schenkt."

Dem Gottesdienst war ein Tag mit einem dichten Programm vorausgegangen: Am Vormittag zeigten Zeugnisse und Statements verschiedener Personen - eine Marienschwester, ein Ehepaar, Priester, Jugendliche, ein Philosophie-Professor, ein Landrat, eine Diplom-Sozialpädagogin -, wie Pater Josef Kentenich heute zum Vorbild und seine Spiritualität Anregung für die Gestaltung des Lebens und der Arbeit werden können.

Beim Festakt am Nachmittag sprach Prof. Dr. Dr. Michael Hochschild, Professor für Zeitdiagnostik , Paris, unter dem Titel „Prinzip Versöhnung" über den vielleicht überraschend aktuellen Beitrag Josef Kentenichs bei der Herausforderung des 21. Jahrhunderts, „Übergänge zu gestalten zwischen Gott und Welt, Emotionalität und Rationalität, Individualität und Gemeinschaft, Vergangenheit und Zukunft. Im Blick auf Pater Kentenich konkreter gesprochen auch um die Ergänzung von germanischer und romanischer kultureller Tradition. Es geht darum, aus den Erfahrungen der Brüche jeweils für die Zukunft zu lernen. Man könnte vielleicht sagen, es geht bei Kentenich mit Maria stets um die Gestaltung sanfter, liebevoller Übergänge."
German Kardinal Hummes über P. Kentenich: Er war leidenschaftlich für Gott und Menschen da
Jul 07, 2010
Größere Zusammenarbeit von „Männer und Frauen, Priester und Laien in dieser Kirche" tut Not

ROM, 22. Juni 2010 (ZENIT.org).- Er ist der Gründer einer weltweiten, marianische geprägten Bewegung, der Schönstattfamilie. Am Sonntag wurde das 100. Jahr des Priesterweihejubiläums von Pater Joseph Kentenich gefeiert. „Leidenschaftlich für Gott und den Menschen" da sein: Mit diesem Wort, ließe sich, so der emeritierte Erzbischof von Sao Paulo, Kardinal Claudio Hummes, Kentenichs "Vermächtnis an die Kirche" umschreiben.

Wörtlich sagte der Präfekt der Kleruskongregation: "Diese Leidenschaft der Liebe haben wir in den modernen Herausforderungen der Gesellschaft alle nötig, um heute mit Freude Christen sein zu können. Die Öffnung der säkularen Welt für Gott und das Göttliche geschieht nicht zunächst durch Reflexion, sondern durch jene Liebe, die bereit ist, den Weg Christi zu gehen."

Im Rahmen einer internationalen Priestertagung in Schönstatt-Vallendar, die morgen zu Ende geht, kamen 250 Priester aus Afrika (Burundi, Nigeria, Kenia, Südafrika, Tschad), Indien, Australien, Amerika (USA, El Salvador, Brasilien, Chile, Argentinien, Mexiko, Peru, Ecuador) und verschiedenen Ländern Europas zusammen, die heute mit dem Vorsitzenden der Deutschen Bischofskonferenz, Erzbischof Dr. Robert Zollitsch, in der Anbetungskirche konzelebrieren werden.

In Gegenwart von Bischof Ackermann, Weihbischof Peters und Bischof Felix Genn (Münster), als Vertreter der Deutschen Bischofskonferenz, erklärte der Präfekt der Kleruskongregation, dass Josef Kentenich über Jahrzehnte hinweg ... "den Seelsorgern mit großer Aufmerksamkeit seine Fürsorge widmete und mehrere Priestergemeinschaften gründete".

„Sein ganzes Wirken zielte auf eine Erneuerung der Kirche ab. Dieser Impuls deckt sich mit den Absichten des Zweiten Vatikanischen Konzils, das in die Spätphase seines Lebens fiel." Der Verantwortliche des Papstes für die Priester der katholischen Kirche dankte den Priestergemeinschaften Schönstatts für ihre aktive Mitwirkung bei der Gestaltung des in der letzten Woche zu Ende gegangenen Priesterjahres der Weltkirche und rief zu einer größeren Zusammenarbeit von „Männern und Frauen, Priestern und Laien in dieser Kirche" auf: „So wird Kirche zur Familie, zu einer Familie, die Heimat und Geborgenheit schenkt."

Dem Gottesdienst war ein Tag mit einem dichten Programm vorausgegangen: Am Vormittag zeigten Zeugnisse und Statements verschiedener Personen - eine Marienschwester, ein Ehepaar, Priester, Jugendliche, ein Philosophie-Professor, ein Landrat, eine Diplom-Sozialpädagogin -, wie Pater Josef Kentenich heute zum Vorbild und seine Spiritualität Anregung für die Gestaltung des Lebens und der Arbeit werden können.

Beim Festakt am Nachmittag sprach Prof. Dr. Dr. Michael Hochschild, Professor für Zeitdiagnostik , Paris, unter dem Titel „Prinzip Versöhnung" über den vielleicht überraschend aktuellen Beitrag Josef Kentenichs bei der Herausforderung des 21. Jahrhunderts, „Übergänge zu gestalten zwischen Gott und Welt, Emotionalität und Rationalität, Individualität und Gemeinschaft, Vergangenheit und Zukunft. Im Blick auf Pater Kentenich konkreter gesprochen auch um die Ergänzung von germanischer und romanischer kultureller Tradition. Es geht darum, aus den Erfahrungen der Brüche jeweils für die Zukunft zu lernen. Man könnte vielleicht sagen, es geht bei Kentenich mit Maria stets um die Gestaltung sanfter, liebevoller Übergänge."
German „Leidenschaftlich für Gott und den Menschen“
Jul 07, 2010
Schönstatt feiert 100. Weihejubiläum von Pater Kentenich

Vallendar-Schönstatt - „Leidenschaftlich für Gott und den Menschen“ da sein: Mit diesem Wort, das über der Feier des 100. Priesterweihejubiläums Pater Josef Kentenichs am 20. Juni in Schönstatt stand, ließe sich Kentenichs „Vermächtnis an die Kirche“ umschreiben. Das hat Kardinal Claudio Hummes betont. Der Präfekt der römischen Kleruskongregation sagte: „Diese Leidenschaft der Liebe haben wir in den modernen Herausforderungen der Gesellschaft alle nötig, um heute mit Freude Christen sein zu können. Die Öffnung der säkularen Welt für Gott und das Göttliche geschieht nicht zunächst durch Reflexion, sondern durch jene Liebe, die bereit ist, den Weg Christi zu gehen.“

Zusammen mit Bischof Dr. Stephan Ackermann und Weihbischof Jörg Michael Peters aus Trier, dem Bischof von Münster Dr. Felix Genn als Vertreter der Deutschen Bischofskonferenz und über 200 Priestern aus allen Kontinenten hatte Kardinal Hummes in der vollbesetzten Pilgerkirche in Schönstatt den Gottesdienst zum Gedenken an den 100. Priesterweihetag Pater Kentenichs gefeiert. Hummes, der als Präfekt der Kleruskongregation verantwortlich ist für alle Priester der katholischen Kirche, betonte, Kentenich habe über Jahrzehnte hinweg den Seelsorgern mit großer Aufmerksamkeit seine Fürsorge gewidmet und mehrere Priestergemeinschaften gegründet. „Sein ganzes Wirken zielte auf eine Erneuerung der Kirche ab. Dieser Impuls deckt sich mit den Absichten des Zweiten Vatikanischen Konzils, das in die Spätphase seines Lebens fiel.“ Der Kardinal dankte den Priestergemeinschaften Schönstatts für ihre aktive Mitwirkung bei der Gestaltung des Priesterjahres und rief zu einer größeren Zusammenarbeit von „Männern und Frauen, Priestern und Laien in dieser Kirche“ auf: „So wird Kirche zur Familie, zu einer Familie, die Heimat und Geborgenheit schenkt.“

Beim Festakt am Nachmittag sprach Professor Dr. Dr. Michael Hochschild, Professor für Zeitdiagnostik in Paris, unter dem Titel „Prinzip Versöhnung“ über den „vielleicht überraschend aktuellen“ Beitrag Kentenichs bei der Herausforderung des 21. Jahrhunderts, „Übergänge zu gestalten zwischen Gott und Welt, Emotionalität und Rationalität, Individualität und Gemeinschaft, Vergangenheit und Zukunft“. Hochschild erklärte: „Es geht darum, aus den Erfahrungen der Brüche jeweils für die Zukunft zu lernen.“ Man könne sagen, es gehe bei Kentenich „um die Gestaltung sanfter, liebevoller Übergänge.“

Im Anschluss an die Feier des Weihejubiläums Pater Kentenichs findet noch bis zum 23. Juni eine internationale Priestertagung in Schönstatt statt, an der rund 250 Priester aus Afrika, Indien, Australien, Amerika und verschiedenen Ländern Europas teilnehmen.

http://cms.bistum-trier.de/bistum-trier/Integrale?SID=CRAWLER&MODULE=Frontend&ACTION=ViewPageView&PageView.PK=7&Document.PK=75162
French Homélie de conclusion de l’Année Sacerdotale, par le cardinal Hummes
Jun 20, 2010
« L’urgence missionnaire actuelle »

ROME, Jeudi 10 juin 2010 (ZENIT.org) - « Nous devons être très conscients de l'urgence missionnaire actuelle », a déclaré notamment le cardinal Claudio Hummes, le 9 juin, en la basilique Saint-Paul-hors-les-Murs, dans son homélie pour la première messe du congrès sacerdotal qui conclut l'Année sacerdotale à Rome (9-11 juin 2010) (cf. article dans Zenit du 9 juin 2010).

Homélie du cardinal Hummes

Frères et Soeurs

Très chers Prêtres

Nous commençons aujourd'hui les célébrations de la Rencontre Internationale des Prêtres avec le Pape, pour la clôture de l'Année Sacerdotale, convoquée à l'occasion du 150e anniversaire de la mort du Saint Curé d'Ars. Vous, chers prêtres, invités paternellement par le Saint-Père, vous êtes venus à cette rencontre en provenance de toutes les parties du monde et vous représentez les prêtres de l'Eglise entière. Vous êtes venus par milliers, et sûrement avec beaucoup d'expectatives. C'est pourquoi nous, ici à Rome, nous voulons vous accueillir avec une joie immense, avec fraternité et cordialité. Soyez les bienvenus ! Ici à Rome nous vous aimons, et nous vous reconnaissons pour ce que vous êtes et ce que vous faites comme prêtres dans la vie et dans la mission de l'Eglise, en tout lieu, mais en particulier dans les communautés locales du monde entier, souvent lointaines, méconnues, humbles et souffrantes. Là, vous faites en sorte que l'Église soit réelle, vivante et féconde de salut pour les gens, avant tout pour les pauvres et les marginaux. Donc, je le répète, soyez les bienvenus et que votre rencontre ici à Rome soit comblée d'expériences ecclésiales qui vous confirment dans votre vocation et votre mission.

Le grand objectif de l'Année Sacerdotale a été de renouveler en chaque prêtre la conscience et la réalisation concrète de sa véritable identité sacerdotale et de sa spiritualité spécifique, pour reprendre la mission sous une forme renouvelée. En effet, cette reprise et cet approfondissement de l'identité et de la spiritualité feront passer par le chemin de la conversion continue et renouvelée, qui est propre aux disciples du Seigneur ; elle est d'autant plus nécessaire pour les prêtres que, outre le fait d'être disciples avec les autres disciples, ils sont pasteurs de la communauté des disciples. La conversion toujours reprise et approfondie rendra le coeur du prêtre ouvert, pour assumer toujours de nouveau, avec courage et détermination, la mission reçue du Seigneur. En vérité, la mission ad gentes et la nouvelle évangélisation missionnaire dans les terres déjà évangélisées sont maintenant partout toujours plus urgentes, et elles réclament d'être réalisées « avec une nouvelle ardeur missionnaire, de nouvelles méthodes et de nouvelles expressions » (Jean-Paul II). Notre bien-aimé Pape Benoît XVI, en parlant de l'urgence missionnaire, a dit justement qu' « il ne suffit pas de conserver les communautés déjà existantes, même si c'est important » (disc. aux Évêques d'Allemagne, 2005). Cela signifie qu'il est urgent de se lever et de partir en mission. C'est cela que l'Esprit Saint, au cours de cette rencontre internationale, veut renouveler en nous tous.

Dans cette Messe, en mémoire de l'apôtre Paul justement, les lectures que nous avons à peine écoutées nous proposent précisément ce thème de la rencontre de Saul avec Jésus ressuscité, de sa conversion, de sa vocation et de sa mission. Cela sert d'itinéraire spirituel pour chaque prêtre. Saul rencontre le Seigneur ressuscité, ou mieux, le Seigneur rejoint Saul et se fait connaître à lui en un moment de rencontre intense et profonde. Saul se livre au Seigneur, il croit en Lui et se convertit à Lui inconditionnellement et sans réserve. Dorénavant il le suivra en disciple fidèle, tout le reste de sa vie. Le Seigneur l'appelle et il l'envoie en mission parmi les peuples. Voilà l'itinéraire à suivre, qui aujourd'hui également nous est proposé, à nous les prêtres du Christ.

Vraiment, le prêtre est un disciple de Jésus, rejoint par Jésus, dans le mystère de Son infinie miséricorde. Aimé par Lui d'un amour d'élection et de prédilection, il est appelé par Jésus à se configurer à Lui, le Seigneur mort et ressuscité, la Tête et le Pasteur du peuple de Dieu, et à être envoyé par Lui pour la mission dans le monde entier. Cela s'est réalisé au moment de l'ordination sacerdotale. En effet, dans l'ordination nous avons été sacramentellement configurés au Christ, Tête et Pasteur. Ainsi, outre le fait d'être disciples par la foi et le Baptême, nous sommes aussi des têtes et des pasteurs de la communauté des disciples. Par la foi et le Baptême, avec tous les autres disciples, hommes et femmes, nous avons été ornés du sacerdoce commun des fidèles, mais par l'ordination sacerdotale nous avons été ornés également du sacerdoce ministériel, essentiellement différent du sacerdoce commun des fidèles, parce qu'il nous a rendus têtes et pasteurs de la communauté des disciples. Saint Augustin l'a dit, en s'adressant à la communauté : « Avec vous je suis chrétien, mais pour vous je suis évêque ». Le Saint Curé d'Ars a dit que « le sacerdoce, c'est l'amour du Coeur de Jésus ». Cela veut dire que Jésus a aimé l'humanité jusqu'à la fin et que c'est pour cela qu'il est devenu Souverain prêtre pour notre salut et qu'il a appelé quelques hommes parmi ses disciples pour les configurer à Lui-même, unique Prêtre de la Nouvelle Alliance, pour qu'ils continuent son oeuvre sacerdotale dans le monde à travers l'histoire.

En revenant aux lectures de notre liturgie eucharistique, nous voyons qu'elles traitent d'abord de la mission et nous proposent comme modèle l'apôtre Paul, le grand et insurmontable missionnaire de Jésus ressuscité. Ce même Paul qui, à un moment donné, encore au début de son activité missionnaire, lorsque il fut refusé par les juifs à Antioche de Pisidie, leur dit : « C'est à vous d'abord qu'il fallait annoncer la parole de Dieu. Puisque vous la repoussez et que vous-mêmes ne vous jugez pas dignes de la vie éternelle, eh bien ! nous nous tournons vers les païens. Car ainsi nous l'a ordonné le Seigneur : « Je t'ai établi lumière des nations, pour que tu apportes le salut jusqu'aux extrémités de la terre » (Ac 13, 46-48). Chers prêtres, ces paroles sont adressés par le Christ également à chacun d'entre vous : « Je t'ai établi lumière des nations, pour que tu apportes le salut jusqu'aux extrémités de la terre ». C'est une vocation et une mission avec une très haute signification et une énorme responsabilité, motifs pour lesquels nous devons toujours nous prosterner de nouveau devant le Seigneur, avec grande humilité, comme des hommes indignes et incapables par eux seuls, mais confiants et heureux dans la puissante grâce de Dieu, qui a fait de nous Ses instruments et Ses ministres. Demandons avec une ferveur toujours renouvelée le don de l'Esprit Saint pour cette entreprise qui dépasse les forces et les capacités humaines. Lui seul peut rendre efficace notre service missionnaire.

Nous devons donc être très conscients de l'urgence missionnaire actuelle. Écoutons encore une fois le Seigneur qui nous convoque et nous envoie. Il nous faut nous mettre debout et partir en mission partout. D'un côté, la déchristianisation des pays d'ancienne évangélisation, de l'autre, la nouvelle évangélisation qui souvent devra être une véritable première évangélisation, outre la première annonce de Jésus-Christ dans les pays et les domaines qui sont appelés au sens strict terres et domaines de mission « ad gentes », tout cela montre l'immensité de l'oeuvre missionnaire qui reste à accomplir. L'envoi du Christ résonne aujourd'hui pour nous : « Allez dans le monde entier, proclamez l'Évangile à toute la création » (Mc 16, 15).

Les destinataires de notre mission ce sont tout le monde, mais particulièrement les pauvres. Ce sont eux les bien-aimés de Dieu, et le Seigneur lui-même affirma être venu dans le monde pour évangéliser les pauvres. Aujourd'hui il y a encore des centaines de millions d'êtres humains qui sont contraints de vivre une dure pauvreté, jusqu'à la misère et la faim. Ils sont marginalisés et exclus de la table des biens matériels, sociaux, culturels et souvent même de la table des biens spirituels. Ce sont eux les premiers qui ont le droit de recevoir la bonne nouvelle que Dieu est un Père qui les aime sans réserve, et qu'Il n'approuve pas les conditions inhumaines dans lesquelles les pauvres sont maintenus, mais qu'il demande que pour eux aussi les droits humains soient reconnus, respectés et intégralement réalisés dans le concret. L'évangélisation et la vraie promotion humaine ne peuvent pas être disjointes. En parlant de la mission parmi les pauvres, d'abord dans les banlieues urbaines et dans les campagnes, le Saint-Père dit : « Dans cet effort évangélisateur, la communauté ecclésiale se distingue par ses initiatives pastorales, en envoyant ses missionnaires, laïcs ou religieux, en particulier dans les foyers des banlieues urbaines et de l'intérieur du pays, en cherchant à dialoguer avec tous dans un esprit de compréhension et de charité attentive. Et cependant, si les personnes rencontrées vivent dans une situation de pauvreté, il faut les aider comme le faisaient les premières communautés chrétiennes, en pratiquant la solidarité pour qu'elles se sentent véritablement aimées. Les gens pauvres des banlieues urbaines ou de la campagne ont besoin de sentir la proximité de l'Eglise, que ce soit à travers l'aide pour répondre aux besoins les plus urgents, ou dans la défense de leurs droits et dans la promotion commune d'une société fondée sur la justice et sur la paix. Les pauvres sont les destinataires privilégiés de l'Évangile, et l'Évêque, formé à l'image du Bon Pasteur, doit être particulièrement attentif à offrir le baume divin de la foi, sans négliger le « pain matériel ». Comme je l'ai souligné dans l'Encyclique Deus caritas est, « l'Eglise ne peut pas négliger le service de la charité, de même qu'elle ne peut pas négliger les Sacrements ni la Parole » (n. 22) » (disc. aux évêques du Brésil, 2007).

Les moyens de vivre et réaliser sa vocation et sa mission, le prêtre les trouve avant tout dans la Parole de Dieu, dans l'Eucharistie et dans la prière. Le contact quotidien avec la Parole de Dieu , en particulier, sous la forme de la lectio divina et de l'étude de la théologie, est indispensable pour approfondir son adhésion à Jésus-Christ et alimenter le contenu de son évangélisation. L'Eucharistie, à son tour, est centre et sommet de la vie de l'Eglise, et donc également de la vie du prêtre. En outre le rapport du prêtre avec l'Eucharistie a un sens, pour lui, très particulier et essentiel, parce que le sacerdoce catholique est né dans le cadre de l'institution de l'Eucharistie lors de la dernière Cène du Seigneur avec ses disciples. Le prêtre est le ministre de l'Eucharistie. En outre, comme l'affirme Presbyterorum ordinis : « Tous les sacrements, comme aussi tous les ministères ecclésiastiques et les oeuvres d'apostolat, sont étroitement unis à la sainte Eucharistie et lui sont ordonnés. En effet, dans la très sainte Eucharistie est renfermé tout le bien spirituel de l'Eglise, c'est-à-dire le Christ lui-même, notre Pâques, lui le pain vivant qui, par sa chair vivifiée par l'Esprit Saint et vivifiante, donne vie aux hommes » (n. 5). Donc, tout le ministère du prêtre est ordonné à l'Eucharistie pour ensuite repartir de l'Eucharistie en vue de la mission. La mission cherche à porter de nouveaux disciples à la table du Seigneur et de la table eucharistique les disciples repartent pour la mission. Enfin, la prière. Elle doit être le souffle permanent du coeur du prêtre, ou mieux, elle est la respiration de l'Esprit Saint dans le prêtre. Jamais il ne faut suffoquer ce souffle, essentiel pour la vie spirituelle du prêtre. En vérité, on devrait faire mention de tant d'autres moyens, importants pour alimenter la spiritualité du prêtre, mais ces trois-là, c'est-à-dire la Parole de Dieu , l'Eucharistie et la prière, sont centraux.

Chers prêtres, je vous souhaite de tout coeur un bon séjour à Rome et, surtout, de bons fruits pour votre vie et votre mission. Le Saint-Père veut vous recevoir, vous montrer son amour, vous inviter à la charité pastorale dans le monde d'aujourd'hui et vous confirmer dans le ministère sacerdotal. Jésus a dit : « Je ne suis pas venu pour condamner le monde, mais pour sauver le monde » (Jn 12.47).

Nous continuons maintenant notre célébration eucharistique. Ce sera un moment fort de rencontre avec Jésus-Christ, mort et ressuscité. Une rencontre qui transforme, pleine de vie nouvelle et de grande joie. Nous chantons et nous louons le Seigneur, en le remerciant aujourd'hui, particulièrement, pour Son amour, la confiance qu'il nous accorde, et la grâce du sacerdoce dont il a voulu nous orner. Nous renouvelons devant Lui notre fidélité, prêts à être éclairés et renforcés par Sa propre fidélité au Père et à sa mission. Amen.

Cardinal Cláudio Hummes

Archevêque Émérite de São Paulo

Préfet de la Congrégation pour le Clergé
French Sacerdoce ministériel et sacerdoce commun, par le cardinal Hummes
Jun 20, 2010
Messe d’ouverture du triduum pour l’Année sacerdotale

ROME, Mercredi 9 juin 2010 (ZENIT.org) -  Le sacerdoce ministériel des prêtres est « essentiellement différent du sacerdoce commun des fidèles », parce qu'il les fait « têtes et pasteurs de la communauté des disciples », explique le cardinal Hummes.

Le cardinal Claudio Hummes, préfet de la congrégation romaine pour le Clergé, a présidé ce matin en la basilique Saint-Paul Hors les Murs, la première messe du triduum de conclusion de l'Année sacerdotale qui a pour thème : « Fidélité du Christ, fidélité du prêtre ».

Dans son homélie que publie in extenso, en français, le site de l'Année sacerdotale, le cardinal Hummes a notamment éclairé la différence entre sacerdoce commun des baptisés et sacerdoce ministériel des prêtres ordonnés.

Il a souligné tout d'abord le « choix de Dieu » : « Vraiment, a expliqué le cardinal brésilien, le prêtre est un disciple de Jésus, rejoint par Jésus, dans le mystère de Son infinie miséricorde. Aimé par Lui d'un amour d'élection et de prédilection, il est appelé par Jésus à se configurer à Lui, le Seigneur mort et ressuscité, la Tête et le Pasteur du peuple de Dieu, et à être envoyé par Lui pour la mission dans le monde entier. Cela s'est réalisé au moment de l'ordination sacerdotale ».

Il souligne cette différence sacramentelle : « Dans l'ordination nous avons été sacramentellement configurés au Christ, Tête et Pasteur. Ainsi, outre le fait d'être disciples par la foi et le Baptême, nous sommes aussi des têtes et des pasteurs de la communauté des disciples ».

« Par la foi et le Baptême, avec tous les autres disciples, hommes et femmes, nous avons été ornés du sacerdoce commun des fidèles, a fait observer le cardinal Hummes, mais par l'ordination sacerdotale nous avons été ornés également du sacerdoce ministériel, essentiellement différent du sacerdoce commun des fidèles, parce qu'il nous a rendus têtes et pasteurs de la communauté des disciples. Saint Augustin l'a dit, en s'adressant à la communauté : « Avec vous je suis chrétien, mais pour vous je suis évêque ». »

Il a expliqué la fameuse phrase du saint Curé d'Ars : « le sacerdoce, c'est l'amour du Coeur de Jésus », en disant : « Jésus a aimé l'humanité jusqu'à la fin et que c'est pour cela qu'il est devenu Souverain prêtre pour notre salut et qu'il a appelé quelques hommes parmi ses disciples pour les configurer à Lui-même, unique Prêtre de la Nouvelle Alliance, pour qu'ils continuent son oeuvre sacerdotale dans le monde à travers l'histoire ».
German Kardinal Hummes besprach mit Papst Details zum Weltpriestertreffen
May 30, 2010

Vatikanstadt, 28.05.2010 (KAP) Der Abschluss des Priesterjahres war dem Vernehmen nach Thema der Audienz, zu der Papst Benedikt XVI. am Freitag den Präfekten der Klerus-Kongregation, Kardinal Claudio Hummes, empfing. Das Aktionsjahr, mit dem die Kirche seit Juni 2009 Berufung und Aufgaben des Geistlichen hervorhebt, geht mit einem internationalen Priestertreffen vom 9. bis 11. Juni im Vatikan zuende.

In zahlreichen Veranstaltungen hat die Kirche in den vergangenen elf Monaten die unersetzliche Rolle des Priesters für die Liturgie und Sakramentenspendung und damit für den Selbstvollzug der Kirche unterstrichen. Benedikt XVI. hatte in vielen Reden und Predigten Aspekte von priesterlichem Dienst und Amtsverständnis thematisiert.

Gerätselt wird in Rom unterdessen, in welcher Form der Papst bei den Schlussveranstaltungen des Priesterjahres auf die Missbrauchsskandale in der Kirche eingeht. Kardinal William Levada von der Glaubenskongregation hatte vor Wochen Spekulationen über eine kirchliche Vergebungsbitte bei diesem Anlass als nicht ausgeschlossen bezeichnet.

Aus der Klerus-Kongregation war ein päpstlichen "Mea culpa" dagegen als unwahrscheinlich da wenig hilfreich bezeichnet worden. Andere Stimmen plädierten für eine besondere Fürbitte oder einen Bußakt, mit dem die Kirche auf diese Vergehen eingehen solle.

Derzeit verdichtet sich der Eindruck, im Vordergrund der Schlussfeiern werde eine Ermutigung des Papstes für seine über 400.000 Priester stehen. Die überwältigende Mehrheit setze sich treu, vorbildlich und aufopferungsvoll für die Kirche und die Gläubigen ein, heißt es im Vatikan.
Spanish Cardenal Hummes resalta fervor por la Eucaristía en Brasil
May 21, 2010

BRASILIA, 15 May. 10 / 08:29 am (ACI)

El Prefecto de la Congregación para el Clero y Enviado Especial del Papa Benedicto XVI para el 16º Congreso Eucarístico Nacional que se realiza en esta capital, Cardenal Claudio Hummes, resaltó que "el pueblo brasilero siempre ha tenido un gran fervor por la Eucaristía". Este evento hace parte de las celebraciones por el 50º aniversario de la Arquidiócesis.

En conferencia de prensa, el Purpurado comentó que el Santo Padre suele manifestar su admiración por la fe de Brasil, así como su cariño por este pueblo católico en donde está la mayor cantidad de fieles en todo el mundo.

"Sobre todo tras la visita a Aparecida en el 2007, cuando se quedó en tierras brasileras por diversos días. En aquella oportunidad, pudo sentir la fe del pueblo brasilero. Yo lo puedo testimoniar: aquella visita ha marcado mucho el sentimiento de nuestro Santo Padre", dijo el Cardenal.

Tras reiterar que este congreso resalta el fervor eucarístico de Brasil, el Cardenal Hummes afirmó que "toda la Iglesia del Brasil, su población católica, se siente aquí en Brasilia. Aquí convergen todos los corazones católicos. Y con el Congreso debemos llevar la sociedad hacia los grandes valores humanos, como la solidaridad, la justicia social y la sociedad fraterna. El Congreso Eucarístico es una expresión pública, deja el templo y va por las calles, haciendo a todos partícipes de este evento".

Por su parte, en la conferencia de prensa dada a conocer por la agencia vaticana Fides, el Arzobispo de Brasilia, Mons. João Braz de Aviz, señaló que este Congreso Eucarístico Nacional también trata cuestiones sociales, prueba esto es la Misa que el Cardenal Hummes celebró ayer con los obreros de Brasilia.

"Estas personas son, en un cierto modo, excluidas de nuestra sociedad, y por lo tanto queremos festejar con ellos para reforzar nuestros vínculos. Queremos saber como están viviendo, para así poder entender, como Iglesia y como sociedad, sus necesidades", dijo el Prelado.

Algunas cifras sobre el Congreso: participan en las celebraciones eucarísticas entre 100 y 150 mil personas cada día. Los preparativos comenzaron hace tres años y han participado en su organización unas cinco mil personas.
Italian Il cardinale Hummes: l'Eucaristia domenicale fulcro della vita cristiana
May 09, 2010

Il cardinale Cláudio Hummes, prefetto della Congregazione per il Clero, è stato nominato inviato speciale del Papa alle celebrazioni del XVI Congresso eucaristico del Brasile, che avranno luogo a Brasilia dal 13 al 16 maggio prossimi. Nella Lettera pontificia di nomina, Benedetto XVI mette l’accento sull’importanza dell’evento che coincide con il 50.mo anniversario della fondazione della capitale brasiliana e dell’istituzione dell’arcidiocesi di Brasilia. Sulle aspettative per questo Congresso eucaristico, Cristiane Murray ha intervistato lo stesso cardinale Cláudio Hummes:

R. – Questi due giubilei sono ricordati dal Papa, quando parla del Congresso, ma soprattutto il Congresso sta al centro della gioia, dell’amore e della benedizione del Papa. Questo Congresso fa parte della grande programmazione decisa ad Aparecida, dove si parla dei discepoli missionari: l’essere discepoli, aderire a Gesù Cristo personalmente e comunitariamente ed iniziando - con questa adesione - la sequela di Gesù Cristo. Ogni discepolo si trasforma poi anche in missionario, per trasmettere agli altri quello che lui stesso ha visto, ha udito e sperimentato in quell’incontro con Gesù Cristo, così che tutti noi siamo più pieni di questo fuoco nuovo, di questo slancio nuovo per la missione di cui il Brasile ha tanto bisogno attualmente.


D. – Nella Lettera il Papa fa anche una raccomandazione speciale...


R. – Benedetto XVI ricorda molto fortemente l’importanza della domenica, del Giorno del Signore, Nel cosiddetto tempo del cristiano la domenica è sempre una fonte di vivificazione per i cristiani e per le comunità cristiane, affinché durante la settimana siano coerenti e pieni di vita nuova da portare nella società dove vivono. E’ quindi necessario riprendere il significato della domenica, l’importanza della domenica, per vivere anche autenticamente e coerentemente la domenica che ha nel suo centro l’Eucaristia. Il Papa insiste su questo, perché così si porta la gente ad avere veramente una coscienza più forte della stessa identità di cristiani.

http://www.oecumene.radiovaticana.org/it1/Articolo.asp?c=377912
French « Nous sommes du côté des victimes », déclare le cardinal Hummes
Apr 20, 2010
Message du cardinal Hummes (1)

ROME, Mercredi 14 avril 2010 (ZENIT.org) - « Nous sommes du côté des victimes », déclare le préfet de la congrégation romaine pour le clergé, le cardinal Claudio Hummes, dans son message pour préparer la conclusion de l'Année sacerdotale, les 9-11 juin prochains, autour du pape à Rome.

Le message complet du cardinal Hummes, en date du 12 avril, se trouve ci-dessous dans la section « Documents ».

« Nous sommes du côté des victimes et nous voulons les soutenir dans leur reconstruction et leurs droits bafoués », déclare le cardinal brésilien.

C'est la première fois que le cardinal Hummes, Franciscain, aborde le scandale de la pédophilie dans un message pour l'Année sacerdotale, qui a été ouverte par Benoît XVI, le 19 juin 2009, lors de la solennité du Cœur du Christ, à l'occasion du 150e anniversaire de la mort du curé d'Ars, saint Jean-Marie Vianney.

Le cardinal Hummes indique la priorité de l'Eglise qui est l'aide aux victimes : « L'Église est décidée à ne pas cacher ni minimiser de tels crimes. Mais surtout nous sommes du côté des victimes et nous voulons les soutenir dans leur reconstruction et leurs droits bafoués ».

« Quelques prêtres, cependant proportionnellement très peu, ont commis d'horribles et très graves délits d'abus sexuels sur des mineurs, des faits que nous devons rejeter et condamner de manière absolue et intransigeante », déplore le cardinal Hummes.

Il rappelle la praxis de l'Eglise : «  Ils doivent en répondre devant Dieu et devant les tribunaux, même civils ».

Le cardinal brésilien ajoute cette note d'espérance : « Nous prions aussi pour qu'ils parviennent à la conversion spirituelle et au pardon de Dieu ».
French 1200 prêtres du monde entier réunis à Ars : Homélie du card. Hummes
Oct 01, 2009
Il a rappelé combien un prêtre peut aider un jeune que Dieu appelle au sacerdoce

ROME, Lundi 28 septembre 2009 (ZENIT.org) - « Croyez en votre charisme et dans la volonté du Seigneur que des jeunes se lèvent à votre suite », a déclaré le préfet de la congrégation romaine pour le Clergé, le cardinal Claudio Hummes, brésilien, qui a présidé la messe de ce premier jour de retraite sacerdotale internationale, en l'église souterraine Notre Dame de la Miséricorde, à Ars.

Les 1200 prêtres du monde entier participant à la retraite étaient tous revêtus de l'étole et de la chasuble blanches, légères, marquées d'une croix d'or qui ont été offertes à chaque retraitant, signe de cette « communion sacerdotale » dont Benoît XVI parle dans son message vidéo pour l'ouverture de cette retraite.

Le cardinal Hummes a souligné, dans son homélie et dans un français parfait, que cette retraite s'ouvrait par « une eucharistie en l'honneur du saint curé d'Ars », a constaté ZENIT sur place.

Il a relevé que le fait qu'un millier de prêtres soient ainsi rassemblés - à Ars, et en cette église souterraine Notre-Dame de Miséricorde - pour le 150e anniversaire de la mort du saint patron des prêtres du monde, est un « signe qui parle de lui-même ».

Cette initiative de l'année sacerdotale, Benoît XVI l'a inscrite dans le sillage de ses prédécesseurs, Pie X qui, en 1905 l'a fait saint patron des prêtres en France, Pie XI patron de tous les curés du monde, Pie XII qui a souligné la valeur de l'exemple du saint curé d'Ars « pour aujourd'hui », de Jean XXIII qui lui a consacré une encyclique, de Jean-Paul II qui constate combien l'exemple de saint Jean-Marie Vianney continue de donner de « l'élan » aux curés monde entier et à tous les prêtres dans leurs différentes tâches apostoliques.

Benoît XVI, a ajouté le cardinal Hummes, invite tous les prêtres à suivre l'exemple du saint curé « pour être des témoins du Christ et des apôtres de l'évangile ». Saint Jean-Marie Vianney est, ajoute-t-il, l'exemple d'une existence faite de « prière ».

« La sainteté est toujours jeune, quel que soit le siècle » et dans la vie d'un saint « il y a des éléments pérennes qui, dégagés de l'époque » restent une « lumière pour l'Eglise », et, de même, pour la réalité du prêtre : « l'essentiel demeure dans histoire ».

Citant le passage du prophète Ezéchiel, le cardinal Hummes a encore fait observer que par son ordination, le prêtre est marqué par sa « mission », et que si « la responsabilité d'une paroisse demande de la force » et que par conséquent, le droit canon prévoit la démission de cette charge à l'âge de 75 ans, les prêtres « dégagés de la responsabilité d'une paroisse restent prêtres ». Un prêtre « ne prend jamais sa retraite et continue l'œuvre pour laquelle le Christ l'a appelé et consacré », par la prière, la messe, le sacrement de la réconciliation, l'accompagnement spirituel, l'offrande de sa vie même « sur un lit de souffrance ».

Aujourd'hui, a ajouté le responsable des prêtres du monde, « l'immense majorité des prêtres de tous les âges vivent leur engagement pleins de joie, d'héroïsme silencieux, jusqu'au bout de leurs forces, sans voir parfois le fruit de leur labeur ».

Il citait en exemple saint Jean-Marie Vianney qui « confessait et faisait le catéchisme encore six jours avant sa mort », « passionnément dévoué à son ministère ».

Reprenant l'image d'Ezéchiel, le cardinal Hummes a affirmé que « le prêtre est un guetteur envoyé par Dieu auprès de ses contemporains pour les avertir » et les aider à vivre en « communion avec le Père et leurs frères dans la justice, la charité, et la paix ».

« C'est l'amour qui pousse le prêtre à être un guetteur, l'amour du Christ et de ceux auxquels il est envoyé », or, « l'amour n'a pas de terme », et il est le lien d'unité entre « vie sacerdotale et ministère ». En effet, « s'il est motivé par l'amour, son ministère lui donne de la joie ».

Le ministère presbytéral est, a insisté le cardinal brésilien, « une source de joie profonde », car il permet d'entrer « dans le sanctuaire des cœurs » et de « voir comment l'Esprit transforme » les baptisés.

Dans « Pastores Dabo Vobis », a-t-il rappelé, Jean-Paul II souligne que le prêtre goûte la « joie » de la croissance du troupeau de Dieu, la joie d'entrer dans le « sanctuaire » du cœur de la communauté, et est associé de façon mystérieuse à l'oeuvre de Dieu dans les cœurs : « Nous participons à la joie de Dieu qui se donne ».

« Le curé d'Ars était joyeux, aimable, plein d'affabilité », a ajouté le cardinal Hummes, faisant aussi observer que pour être un « guetteur pour son peuple », Ezéchiel a fait aussi l'expérience de la souffrance et qu'il en est de même « pour le serviteur de l'Evangile ».

Certes, saint Jean-Marie Vianney a souffert dans son ministère, au point de dire que s'il avait « su » cela à l'avance il aurait pu en « mourir de chagrin ». Mais il n'en était pas moins « complètement dévoué à son peuple pour le conduire au Christ », il a « porté le poids du péché comme Jésus à Gethsémani », « souffrait des résistances », « gémissait des abus dans sa paroisse », il a subi les « cris sous ses fenêtres », les « placards injurieux », les « calomnies », (on l'accusa d'avarice, on l'a même attaqué dans ses moeurs, il a été relevé de la direction de la Providence).

Lui-même avait le « sens de son incapacité à être curé », mais en même temps une vive « conscience de sa responsabilité de guetteur », car il aurait aimé « se retirer dans une Trappe pour ne garder que la prière », mais la seule pensée de « l'obéissance » et « des besoins spirituels de son peuple », le « maintenait à son poste », et cela « le faisait grandir dans la charité ».

Il avait l'habitude de dire que l'on « montre plus de charité en servant dans la désolation que dans l'abondance des consolations ». Il n'y avait d'ailleurs en lui « « aucun découragement ». Et si « l'idée de quitter la paroisse le poursuivait sans cesse », et malgré la souffrance, il vivait cependant dans « la paix et la joie ». Le cardinal Hummes a souligné ce « paradoxe » de celui qui « vit en communion avec le Christ » : ce ne sont pas « deux choses séparées selon le moment ».

Comme le dit saint Paul : « Je trouve ma joie dans les angoisses que j'endure pour vous » : voilà, ce « mélange paradoxal de béatitude et de douleur », a fait observer le cardinal Hummes, en citant le passage évangélique de l'agonie de Jésus au Jardin des Oliviers : tout en faisant l'expérience des « délices de la Trinité », il vivait une « agonie pas moins réelle » : c'est un « mystère ». Et lorsque le poids du ministère se fait sentir, on comprend que « la Croix du Christ n'est jamais légère à porter » : « Nous l'avons reçue en partage de façon spéciale mais nous ne sommes pas seuls, car Jésus a promis d'être chaque jour à nos côtés ».

Le cardinal Hummes a aussi souligné l'importance du curé Balley pour le futur curé d'Ars. « Monsieur Balley » a-t-il souligné, s'est « engagé de façon totale pour sauver la vocation de Jean-Marie et assurer sa vocation » : sans lui « il n'y aurait pas eu de Curé d'Ars ».

L'abbé Balley ne s'est en effet « jamais découragé devant les obstacles sur le chemin vocationnel » de Jean-Marie Vianney, il s'est « dépensé pour lui apprendre le latin et la théologie » et il l'a protégé lui-même « contre les doutes sur sa vocation ». Le saint curé a pu témoigner qu'il lui suffisait de voir M. Balley et de l'entendre discourir sur Dieu » pour être encouragé.

« Cet exemple doit vous encourager - sans pour autant forcer les volontés, et sans appeler des jeunes qui n'ont pas les capacités objectives -, car l'influence d'un prêtre peut être décisive » : « Croyez en votre charisme et dans la volonté du Seigneur que des jeunes se lèvent à votre suite ».

« Si vous n'avez pas de contacts avec les jeunes, vous pouvez prier pour les vocations et faire prier les chrétiens pour les vocations, vous pouvez cultiver dans votre presbytère une atmosphère vocationnelle, faite de joie, de sainteté, d'ardeur missionnaire : ce sera le témoignage le plus fort pour les jeunes que le Seigneur appelle », a fait observer le cardinal Hummes.

Et d'insister : « L'Eglise a besoin que le nombre des prêtres croisse dans le monde, car les laïcs les mieux formés ne les remplaceront jamais, il y a complémentarité entre le sacerdoce commun et sacerdoce ministériel, mais ils sont essentiellement différents, et ordonnés l'un à l'autre ».
French Le prêtre n’est pas un fonctionnaire, affirme le cardinal Hummes
Sept 20, 2009
Au 6e symposium du clergé du Portugal

ROME, Jeudi 10 Septembre 2009 (ZENIT.org) - Au cours du 6e symposium du clergé du Portugal consacré au thème « Ravive le don qui est en toi », le cardinal Cláudio Hummes, préfet de la Congrégation pour le clergé, a mis les prêtres en garde contre une tendance à transformer leur ministère sacerdotal en « une espèce de profession ecclésiastique qu'ils exécutent comme des fonctionnaires ». Cette tendance vient, selon le cardinal, d'une rencontre « insuffisante et superficielle » avec le Christ.

Le cardinal Hummes a invité les quelque 800 prêtres présents pour ces 4 jours de symposium à être missionnaires et à nourrir leur spiritualité quotidiennement, en maintenant « un contact assidu avec la Parole de Dieu, à vivre une vie de prière qui inclut la liturgie des heures et la dévotion mariale, à célébrer quotidiennement l'Eucharistie (...), à recourir régulièrement au sacrement de la confession », a rapporté L'Osservatore Romano le 10 septembre.

Le prêtre doit « vivre en communion ecclésiale avec le pape, l'évêque et les prêtres, se consacrer totalement et infatigablement à son ministère pastoral à la mission et l'évangélisation, être un homme charitable, fraternel, bon et miséricordieux avec tous, solidaire avec les pauvres... », a-t-il ajouté.

Le haut prélat a par ailleurs dénoncé la culture actuelle qui «  encourage une déchristianisation, visible dans la majeure partie des pays chrétiens, particulièrement en Occident ». Dans ce contexte, a affirmé le cardinal Hummes, le nombre des vocations et des prêtres « s'est réduit de manière drastique », notamment à cause de « l'influence de l'environnement culturel ».

« Nous ne devons pas nous décourager ni avoir peur de la société actuelle », a-t-il ajouté en condamnant un « nouveau paganisme ».
Enfin, la déclaration finale du Symposium invite à créer « une culture de la formation permanente dans l'Eglise ». Ou la vie du prêtre est une « formation permanente », ou elle est une « frustration permanente, répétitive, négligence générale, inertie, apathie, perte de crédibilité, inefficacité apostolique », souligne le document.
French Le cardinal Hummes évoque la richesse inestimable du diaconat permanent
Sept 13, 2009

ROME, Lundi 17 Août 2009 (ZENIT.org) - A l'occasion de la fête de saint Laurent, le 10 août dernier, le cardinal Cláudio Hummes, préfet de la Congrégation pour le Clergé, a adressé une lettre aux diacres permanents, afin de les encourager sur « la voie de la sanctification personnelle, de la vie de prière et de la spiritualité diaconale ».

En évoquant la « richesse inestimable du diaconat permanent », le cardinal Hummes a souhaité les remercier pour leur « don » et la « qualité » de leur engagement. Il a aussi invité les diacres à deux réflexions, sur la Parole et le ministère de la Charité.

« Connaître la Révélation, adhérer de façon inconditionnelle à Jésus Christ, comme un disciple passionné et amoureux, partir de Jésus et avec Lui pour la Mission, voilà ce qu'on attend, de façon décidée et sans réserve aucune, d'un Diacre permanent », a-t-il tout d'abord estimé. « Du bon disciple naît le bon missionnaire ».

Pour lui, le ministère de la Parole « exige des ministres ordonnés un effort constant pour l'étudier et la faire sienne en même temps qu'ils la proclament aux autres », a-t-il ajouté.

Evoquant ensuite le ministère de la Charité, il a cité saint Laurent : « La richesse de l'Église, ce sont les pauvres ». « Il leur venait en aide avec une grande générosité », a ajouté le haut prélat. « Voici un exemple encore actuel pour les Diacres permanents ».

« Les pauvres, nous devons les aimer d'un amour préférentiel, comme Jésus Christ. Leur être solidaires », a ajouté le cardinal. « On ne comprendrait pas un Diacre qui ne s'engagerait pas personnellement dans la charité et dans la solidarité envers les pauvres qui, aujourd'hui, se multiplient à nouveau ».

Le cardinal Hummes a enfin souhaité saluer « avec respect et admiration les épouses et les enfants de ceux qui, parmi vous, sont mariés ». « L'Eglise les remercie pour le soutien et la collaboration multiforme qu'ils apportent à leurs époux et à leurs pères dans le ministère diaconal ».
German Kardinal mit deutschen Vorfahren
Aug 13, 2009
Claudio Hummes wird 75 und bleibt wohl Präfekt der Kleruskongregation

Vor der Papstwahl 2005 wurde auch seine Name als möglicher Nachfolger von Johannes Paul II. gehandelt. Doch es kam anders: Ein Jahr später wurde Kardinal Claudio Hummes Präfekt der vatikanischen Kleruskongregation. Heute wird er 75 Jahre alt - und dürfte noch einige Zeit in seinem Amt bleiben.
Kardinal Claudio Hummes, früherer Erzbischof von Sao Paulo und seit drei Jahren Präfekt der vatikanischen Kleruskongregation, wird am Samstag 75 Jahre alt. Damit erreicht der deutschstämmige Brasilianer die kirchliche Altersgrenze und muss dem Papst dem Kirchenrecht gemäß seinen Rücktritt anbieten. Nach der gegenwärtigen Praxis dürfte ihn Benedikt XVI. jedoch noch einige Zeit in seinem Amt belassen. Sicher wird er mindestens bis zum Abschluss des Priesterjahres im Juni 2010, für dessen Begleitung seine Behörde maßgeblich zuständig ist, an dieser Stelle bleiben.

Der dem Franziskaner-Orden angehörige Hummes hat eine vielseitige Laufbahn in der brasilianischen Kirche hinter sich. 1934 als Sohn deutscher Eltern in Montenegro bei Porto Alegre geboren, studierte er nach seiner Priesterweihe 1958 Philosophie in Rom. Von 1965 bis 1968 war er als Ökumene-Berater der Brasilianischen Bischofskonferenz tätig. Danach lehrte er in Viamao und Porto Alegre Philosophie.

Einer der Kandidaten bei der Papstwahl 2005
Von 1972 bis zu seiner Bischofsweihe 1975 leitete Hummes die Franziskanerprovinz Rio Grande do Sul. Nach 21 Jahren in der Diözese Santo Andre übernahm er 1996 die Leitung des Erzbistums Fortaleza. 1998 wechselte er an die Spitze der mit rund sechs Millionen Katholiken größten brasilianischen Erzdiözese Sao Paulo. 2001 erhob Johannes Paul II. ihn in den Kardinalsrang. Vor der Papstwahl 2005 wurde Hummes als einer der möglichen Kandidaten genannt.
Seit dem Wechsel nach Sao Paulo machte Hummes, der in seiner Bischofskonferenz als Mann der Mitte galt, auch international von sich reden. Bei der Weltbischofssynode im Oktober 2001 über das Bischofsamt äußerte er sich differenziert zu den Terroranschlägen vom 11. September. Er mahnte, dass moralisch erlaubte Gegenwehr nicht in einen Krieg mit unschuldigen Opfern münden dürfe. Danach wurde er als Vertreter Lateinamerikas in den Rat der Bischofssynode gewählt. 2002 betraute ihn Papst Johannes Paul II. mit der ehrenvollen Aufgabe, die Fastenexerzitien für die römische Kurie im Vatikan zu halten.

Benedikt XVI. berief Hummes 2006 an die Spitze der Kleruskongregation. Zu dem Zeitpunkt war die Debatte um kirchliche Missbrauchsskandale bereits etwas abgeebbt. Der Vatikan und die US-Bischofskonferenz hatten deutliche Regelungen zur Ahndung und Prävention erlassen. Hummes bemüht sich immer wieder - bei aller Entschiedenheit gegenüber Tätern -, den Klerus gegen pauschale Vorwürfe in Schutz zu nehmen. Auch das am 19. Juni eröffnete Priesterjahr dient der Versachlichung der Diskussion über die Rolle und das Profil der Geistlichen.

http://www.domradio.de/aktuell/artikel_55676.html
French Quand nous allions avec Lula parmi les ouvriers
Aug 07, 2009

Interview du cardinal brésilien Cláudio Hummes

Le 31 juillet 2009  - Eucharistie Sacrement de la Miséricorde - Quand le Pape Benoît XVI l’appela à Rome à la tête de la Congrégation pour le Clergé, l’un des vaticanistes italiens les plus influents décrivit la cardinal Cláudio Hummes, alors archevêque de São Paulo du Brésil, comme « un personnage de première grandeur dans l’Église mondiale », observant qu’avec lui allait arriver à la Curie « un Brésil champion du monde ».
Deux ans et demi se sont déjà écoulés depuis son arrivée à Rome. Et justement en 2009, le 19 juin, solennité du Cœur de Jésus, a débuté l’« Année sacerdotale » annoncée par le Pape au milieu du mois de mars, à l’occasion de l’audience accordée aux participants à l’Assemblée plénière de la Congrégation pour le Clergé.
Le cardinal Hummes a accepté de nous recevoir dans son bureau, au Palais des Congrégations, où le regard est attiré dans un angle, à côté des portraits de Benoît XVI et de Pie XI accrochés aux murs, par une splendide statue de la Vierge de Guadalupe aux couleurs extraordinairement vives. « Je l’ai trouvée ici quand je suis arrivé », dit le cardinal: « Et cela m’a fait un grand plaisir ».

Éminence, vous avez vécu à Rome comme étudiant entre 1959 et 1962. Que vous rappelez-vous de ce premier séjour romain ?
CLÁUDIO HUMMES: Quand je suis arrivé à Rome pour la première fois, en 1959, la Ville Sainte m’a fait une très grande impression: tout ce que j’avais appris, imaginé, je l’avais d’un seul coup sous les yeux. En tant que franciscain, je suis allé faire mes études de philosophie à l’Antonianum et, tout en menant une vie de type conventuelle, j’allais de temps à autre visiter les lieux de la mémoire chrétienne et de la Rome impériale. J’avais vingt-cinq ans et j’avais été ordonné prêtre à peine un an plus tôt. J’ai alors commencé à éprouver pour cette ville une vénération mystique. Un sentiment profond que j’ai gardé jusqu’à aujourd’hui parce que Rome, dans son essence religieuse et historique, est restée la même, bien que tant d’années soient passées. Mais cette période a été aussi importante pour moi parce qu’il se trouve que j’ai vécu alors les débuts du Concile Vatican II qui venait de s’ouvrir. Moi qui arrivais du Brésil, je n’avais pas la moindre idée de ce qui allait se produire. Et cela a été vraiment enthousiasmant. J’aurais voulu, entre autres choses, étudier l’Écriture Sainte et le Droit canonique. Mais mon provincial m’a “détourné” vers la philosophie. J’ai été passionné par la pensée de saint Augustin mais à l’Antonianum j’ai étudié la philosophie moderne et surtout la philosophie contemporaine: Marx, Heidegger, les existentialistes français. Cette période était celle où s’affirmait la néo-scholastique, en particulier la néo-scholastique éclairée par la réflexion transcendantale de Kant. Bref, ce changement de cap allait se révéler pour moi providentiel parce qu’il m’a aidé à mieux comprendre les transformations profondes que le Concile a aussi provoquées dans le domaine de la réflexion théologique. Cette expérience m’a été très utile après mon retour au Brésil où j’ai dû m’occuper non seulement de l’enseignement de la philosophie mais aussi, en 1968, de l’œcuménisme. Avant le Concile Vatican II, l’œcuménisme avait essentiellement été une initiative des Églises protestantes, proposée dès la seconde moitié du XIXe siècle par les missionnaires protestants en Afrique et en Asie. C’est dans ce contexte qu’étaient en effet nées des discussions sur le scandale de la division des Églises chrétiennes. Au cours du Concile, l’Église catholique commença à se rendre compte qu’il était urgent d’affronter le problème de l’œcuménisme. Aussi, en 1968, la Conférence épiscopale brésilienne m’a envoyé en Suisse me spécialiser en œcuménisme à l’Institut œcuménique de Bossey, à Genève.

Pouvez-vous nous expliquer pourquoi un éminent professeur de philosophie comme vous est amené à un certain moment de sa vie à se mesurer avec les droits des ouvriers, avec les syndicats avec les assemblées de travailleurs dans les usines ?
C. HUMMES: Ces années ont été des années passionnantes: je me suis rendu compte de ce qu’étaient les pauvres et les opprimés. Les vrais, en chair et en os. Ce qui jusqu’alors, pour moi professeur de philosophie, n’était pas si évident. En 1975, j’ai été nommé évêque du diocèse de Santo André, grande zone industrielle à la périphérie de São Paulo, où vivaient environ deux cent cinquante mille ouvriers de la métallurgie, siège de multinationales et d’industries automobiles comme la Volkswagen. Le Brésil, à cette époque, se trouvait pris dans l’étau de la dictature militaire et toute allusion à une mobilisation en défense des droits des ouvriers était considérée comme subversive et réprimée dans la violence.
C’est durant ces années qu’a commencé à émerger la figure de Luiz Inácio Lula da Silva comme grand leader syndical. Il menait son action à San Bernardo, district ouvrier de mon diocèse. Je l’ai connu dans ces années et nous avons travaillé ensemble parce que le diocèse de Santo André s’est rangé tout de suite du côté de ce nouveau syndicalisme non violent, dont les revendications nous ont semblé justes. On m’a à moi aussi comme à Lula, lancé des pierres parce que je l’accompagnais souvent dans ses sorties. Malgré l’interdiction faite par les militaires de manifester publiquement dans la rue, nous avons ouvert les églises pour y recevoir les assemblées des grévistes. Et cela a été une décision sage. Car ainsi des désordres et des morts ont été évités dans la rue. En effet, l’orientation de Lula allait toujours dans le sens d’une action non violente. La naissance du Parti des travailleurs de Lula a représenté le début d’un processus de redémocratisation du Brésil qui allait se réaliser dans les années suivantes. L’expérience que j’ai faite au milieu des ouvriers m’a beaucoup aidé pour mes charges suivantes. En 1996, je suis devenu archevêque de Fortaleza, dans l’État de Ceará, dans la région Nordeste. Et si, à Santo André, j’avais connu la pauvreté urbaine des favelas, à Fortaleza je me suis trouvé face à la pauvreté tout aussi terrible des paysans qui n’avaient rien pour vivre. Là nous avons vraiment beaucoup travaillé. Deux ans plus tard, en tant qu’archevêque de São Paulo, mes collaborateurs et moi nous sommes occupés des personnes, enfants ou adultes, qui vivaient dans la rue. C’était un travail pastoral urgent, difficile mais passionnant.

Vous avez été ordonné évêque dans la cathédrale de Porto Alegre par le cardinal Aloísio Lorscheider, le 25 mai 1975, et vous avez été l’ami de dom Luciano Mendes de Almeida. Deux géants de l’Église brésilienne. Pouvez-vous nous dire quelque chose d’eux ?
C. HUMMES: Lorscheider dépasse les frontières de l’Église brésilienne. Il appartient à l’Église universelle. Il m’a accueilli à l’Antonianum de Rome parce qu’en 1959 il enseignait la théologie dogmatique et je me suis toujours considéré comme son disciple. Ce que je peux dire de lui, c’est qu’il savait donner à la théologie en plus de son caractère doctrinal, un souffle spirituel et pastoral. L’autre aspect qu’il faut rappeler est que, comme archevêque de Fortaleza, il a travaillé infatigablement pendant vingt-trois ans, en faveur des pauvres.
Mendes de Almeida était d’un style totalement différent. J’ai eu la chance de travailler avec lui à la Conférence épiscopale brésilienne dont il a été président. Quand j’étais évêque de Santo André, il était lui auxiliaire à São Paulo. Nous étions donc très proches. Il accueillait le pauvre dans sa singularité. Pour aider un pauvre, il quittait son travail, et il le suivait dans la rue ou jusqu’à sa maison, si tant est qu’il en avait une. À ce moment-là, plus rien ne lui importait, sinon ce pauvre qu’il suivait. Il était seul à savoir agir ainsi. Je me rappelle l’avoir vu souvent dormir pendant une réunion importante: cela voulait dire qu’il était resté debout toute la nuit pour s’occuper de quelqu’un, peut-être dans la rue. C’était un saint.

Votre autre tâche a été celle de la formation des prêtres. Cela vous a d’une certaine façon mis sur la voie de votre charge actuelle.
C. HUMMES: La formation des prêtres a accompagné toute ma vie. Déjà, au lendemain de mon retour de Rome, j’ai enseigné au grand Séminaire régional et à l’Université pontificale de Porto Alegre et j’avais un rapport continu avec les séminaires. Il y avait un grand travail à faire en particulier parce qu’après le Concile les séminaires ont connu une période de crise. Nombre d’entre eux ont même fermé leurs portes. Lorsque je suis devenu évêque de Santo André, mes collaborateurs et moi-même sommes pratiquement repartis de zéro dans ce diocèse et avons ouvert un séminaire pour la théologie et un autre pour la philosophie. Grâce à Dieu, quand je suis parti, les deux nouveaux séminaires étaient pleins. Puis j’ai été nommé archevêque de Fortaleza, dans le Nordeste. Et là aussi il a fallu fournir un gros travail de pastorale des vocations et terminer la construction d’un bâtiment pour l’année propédeutique. En 1998, à São Paulo dont j’avais été nommé archevêque, j’ai bien trouvé un séminaire diocésain, mais il abritait peu de séminaristes. J’ai décidé d’employer à plein temps un prêtre pour la pastorale des vocations, une décision providentielle. J’ai dû changer certains prêtres qui s’occupaient de la formation des séminaristes et nous avons construit un nouveau séminaire pour les théologiens et acheté un bâtiment pour l’année propédeutique. Beaucoup de jeunes, qui avaient une vocation intérieure, ont pu avec notre aide exprimer cette vocation et comprendre quelle était leur voie. Dans la pastorale des vocations, le point essentiel est, au fond, très simple: les jeunes doivent avoir devant eux quelqu’un en qui ils puissent avoir confiance pour parler de leur vocation et recevoir l’orientation qui leur convient.

Toutes ces expériences vous ont évidemment été utiles ici aussi à Rome. Et elles le seront dans l’avenir, dans la perspective surtout de l’année que l’Église va dédier aux prêtres, dont l’image a été ternie ces derniers temps par des cas de pédophilie largement amplifiés par les mass media du monde entier.
C. HUMMES: Le moment actuel est un bon moment pour l’Année sacerdotale. Le Pape Benoît XVI a chargé la Congrégation pour le Clergé de promouvoir et de coordonner des initiatives spirituelles et pastorales avec les évêques et les supérieurs majeurs religieux. Nous voulons aider tous les prêtres à renouveler leur amour et leur enthousiasme pour leur vocation et leur mission. C’est aussi une occasion pour rétablir la vérité: 96% des prêtres du monde entier n’ont rien à voir avec les différentes formes d’indignité qui sont apparues ces dernières années. La majeure partie d’entre eux, avec bien sûr leurs faiblesses, leur limites, leurs défaillances, offrent tous les jours leur vie pour les autres dans l’exercice quotidien de leur ministère et de leur mission. Nous, nous voulons être positifs à leur égard, leur présenter des objectifs et les aider à renforcer la vie spirituelle qui soutient toute forme de mission. Cette Année sacerdotale veut être la reconnaissance de l’importance des prêtres. Pourquoi sont-ils si importants ? Parce que l’Église marche avec les pieds des prêtres. Quand ils s’arrêtent, tout s’arrête. Quand ils marchent, tout recommence à bouger. S’ils sont perplexes, il ne se passera rien.
Nous ne voulons pas parler seulement du prêtre idéal. Bien sûr, l’idéal nous devons toujours le poursuivre. Mais la reconnaissance de l’Église regarde les prêtres qui sont déjà là, qui annoncent et témoignent le Christ aujourd’hui, partout, sur toute la terre. Nous les reconnaissons, nous les aimons, nous les admirons, nous voulons être des amis pour eux, des pères. Bref, il doivent savoir que l’Église les aime. Le point est de savoir comment transformer tout cela en gestes concrets, réels. Avant tout, il faut leur donner la possibilité d’une formation permanente qui les aide à redécouvrir la beauté de leur vie. Dans la société d’aujourd’hui telle qu’elle est. Dans le monde tel qu’il est. Nous ne devons pas diaboliser la culture et la société contemporaines. Car ce sont là les temps que le Seigneur nous a donné de vivre. Il faut même saisir les possibilités, les aspects positifs que ce temps offre à tous les hommes, y compris aux prêtres. Nous devons pour cela prier avec eux et pour eux. Dans les paroisses, dans les diocèses. Et les gens doivent se sentir concernés, appelés à collaborer. Le Pape nous a dit de travailler en nous entendant avec les évêques et les supérieurs religieux. C’est dans toute l’Église que doit avoir lieu l’Année sacerdotale.

Dans le Discours prononcé par le Pape le 16 mars dernier, devant les participants de l’Assemblée plénière de la Congrégation pour le Clergé, il y a un passage dans lequel on invoque la possibilité de reconnaître les prêtres, soit à travers leur jugement de foi, soit à travers leurs vertus personnelles, soit à travers leur habillement.
C. HUMMES: Le vêtement ecclésiastique a toujours été obligatoire. Mais dans une société pluraliste, les signes d’identité sont encore plus importants. D’une façon similaire mais encore plus profonde, le fort témoignage du célibat, qui est un signe de la transcendance du Royaume de Dieu, peut et doit être un signe distinctif des prêtres permettant de les reconnaître. En même temps, le fait d’être reconnu a une connotation sacramentelle. C’est une forme d’amour pour sa propre vocation: la volonté d’être reconnu et non par les inconnus. Il y a une autre chose que je voudrais dire: nous devons aider les prêtres à comprendre qu’il ne suffit plus d’attendre que les gens viennent à l’église. Aujourd’hui, il faut autre chose. Il faut qu’ils se lèvent et qu’ils aillent chercher et évangéliser les personnes baptisées qui se sont éloignées et tous ceux qui n’ont pas encore été baptisés. Il faut qu’ils se laissent toucher par le souffle de l’Esprit Saint et qu’ils recommencent à accomplir la mission, au sens strict du mot. Et je ne parle pas seulement des pays non chrétiens mais aussi des pays chrétiens. Nous ne pouvons pas nous agripper à un passé qui n’existe plus. Comprendre cela rend plus heureux, plus libre.

Plus concrètement, quels seront les gestes, les moments les plus significatifs de cette Année sacerdotale ?
C. HUMMES: Ce sera le Pape lui-même qui ouvrira l’Année sacerdotale, le 19 juin prochain, solennité du Sacré Cœur de Jésus et Journée mondiale de prière pour la sanctification sacerdotale. Je voudrais dire avant toute chose que, dans la basilique vaticane, sera exposée la relique – apportée par l’évêque de Belley-Ars – du cœur de saint Jean-Marie Vianney, le saint Curé d’Ars, pour le cent cinquantième anniversaire de sa mort. Ce simple prêtre est un modèle exemplaire: il a su attirer au Christ beaucoup de gens par la vie qu’il a menée, sa façon de prier, d’être prêtre, de confesser. Tout en tenant compte des différences historiques et sociales qui nous séparent de son temps, il faut se rappeler que, lorsqu’il est arrivé à Ars, personne ne fréquentait sa paroisse. Puis, grâce à son style de vie, à ses sermons, son église s’est remplie. Il est déjà patron de toutes les paroisses du monde et il va être proclamé patron de tous les prêtres.
Pendant cette journée, le Pape présidera les Vêpres dans la basilique Saint-Pierre et prononcera une homélie. Son désir est qu’au moment même de la célébration au Vatican, les évêques dans leurs diocèses, les religieux dans leurs congrégations et les curés avec leurs fidèles ouvrent cette Année dédiée aux prêtres. Le Pape rédigera un document-message et l’enverra aux prêtres. La clôture, qui aura lieu en juin 2010, prévoit une rencontre mondiale des prêtres avec le Pape sur la place Saint-Pierre. À une date qui reste encore à définir se déroulera ici, à Rome, un congrès international de théologie, toujours sur la figure du prêtre. De plus, dans cette Année sacerdotale, la Congrégation pour le Clergé produira un document sur la tâche missionnaire du presbytérat, fruit de sa dernière Assemblée plénière. La Congrégation élaborera en outre un directoire pour les confesseurs et les directeurs spirituels, parce que le ministère de la réconciliation, qui est le propre des prêtres, est et sera toujours un élément substantiel de la vie de l’Église: Jésus est venu pour réconcilier Dieu avec les hommes et tous les hommes entre eux. Comme le dit l’Évangile: « Dieu n’a pas envoyé son Fils au monde pour juger le monde, mais pour que le monde se sauve par son intermédiaire ».

Éminence, combien y a-t-il de prêtres aujourd’hui ?
C. HUMMES: En 2006 il y en avait quatre cent sept mille. Les statistiques de 2007 fournies par le Saint-Siège nous disent qu’il y en a mille de plus. Une augmentation appréciable mais insuffisante.

30Jours est en train de publier une série d’articles consacrés aux Collèges pontificaux de Rome. Dans certains d’entre eux, en particulier dans ceux des pays d’Amérique latine et du Brésil, s’est manifesté un certain optimisme au sujet de l’affluence dans les séminaires.
C. HUMMES: C’est vrai: on peut être raisonnablement optimiste. Les séminaires recommencent à se remplir. On enregistre une grande affluence surtout dans certaines régions du Brésil. On est peut-être en train de recueillir les premiers fruits de la grande mission continentale permanente lancée, il y a deux ans, à Aparecida, à l’occasion de la cinquième Conférence générale de l’épiscopat d’Amérique latine et des Caraïbes. On a donné alors aussi l’indication de compléter le processus d’évangélisation – commencé mais abandonné à mi-route – parmi les personnes baptisées et de s’ouvrir à une nouvelle évangélisation. Bref, comme le dit Jésus: « Allez partout dans le monde et prêchez l’Évangile ».

Éminence, le Brésil vous manque-t-il ?
C. HUMMES: Cela a été pour moi une grande grâce d’être appelé par le Pape ici, à Rome. Mais il faut dire que Rome est Rome et que São Paulo est São Paulo. On ne peut pas comparer les deux villes.

http://eucharistiemisericor.free.fr/index.php?page=3107094_hummes
Spanish En Ars, Cardenal Hummes dice que santificación es centro de Año Sacerdotal
Aug 07, 2009

ROMA, 04 Ago. 09 / 11:31 am (ACI)El Prefecto para la Congregación para el Clero, Cardenal Claudio Hummes, al presidir en Ars (Francia) la Misa solemne en la fiesta de San Juan María Vianney que hoy conmemora el 150º aniversario de su fallecimiento, señaló que al decretar el Año Sacerdotal, el Papa Benedicto XVI espera que el espíritu en el que ha de vivirse este año jubilar sea el de la santificación.

En el Santuario dedicado al Santo Cura de Ars y ante el Obispo de Belley-Ars, Mons. Guy Marie Bagnard, y numerosos sacerdotes y fieles llegados de toda Francia; el Cardenal Hummes destacó que la Iglesia "quiere decirle a los sacerdotes que da gracias a Dios por ellos, que los admira y los ama, los quiere sostener con su oración, los acompaña en su camino de fidelidad, les manifiesta su reconocimiento, los quiere ayudar concretamente y colaborar con ellos en su tarea pastoral".

Tras explicar que los sacerdotes del mundo tienen una cita con el Santo Padre del 9 al 11 de junio de 2010 en el Congreso Internacional en Roma, el Cardenal Hummes resaltó el ejemplo del Santo Cura de Ars, cuya vida "es rica de enseñanzas. Él aparece como modelo sacerdotal por su vida de fe y oración constante, por su espiritualidad profunda y sólida, su penitencia, su humildad y pobreza, su modo de colocar la celebración de la Misa al centro de la vida parroquial, su infatigable y maravilloso ministerio del sacramento de la Confesión, su ministerio de la Palabra de Dios para la predicación y la catequesis, su amor por los pobres, su caridad pastoral que lo llevaba a encontrar a cada habitante de su parroquia para convertirlo y salvarlo".

San Juan María Vianney, agregó el Cardenal, "no quería perder a ninguno y no quería descansar sin antes haber visto a todos en la iglesia, asiduos y frecuentes en la recepción de los sacramentos".

"Así también nosotros (los sacerdotes) –continuó– por el simple hecho de nuestra ordenación, estamos todos consagrados para participar en la misión universal del Hijo de Dios, Jesucristo. Es nuestro ser sacerdotal y misionero. Con la exigencia de adaptarnos a las necesidades específicas de nuestra época, somos 'enviados' para anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, en particular, como hizo el Cura de Ars, a todos los bautizados que se han alejado de la luz de la fe, comenzando por los más pobres".

Tras señalar que el sacerdote no puede limitarse a su templo parroquial sino que debe salir de él para buscar a los fieles, el Prefecto de la Congregación para el Clero subrayó la importancia de atenderlos en el sacramento de la confesión porque "todavía hoy, ciertamente, nuestros contemporáneos buscan el perdón, la paz interior, la reconciliación con Dios y el prójimo, pero con frecuencia no encuentran a la persona que pueda indicarles el camino o que los comprenda en la confesión. Es verdaderamente un ministerio esencial de todo sacerdote".

Al finalizar su homilía, el Cardenal Hummes invitó a los presentes "a hacer de vuestras familias verdaderas iglesias domésticas, focos ardientes de fe y amor, en donde se rece juntos. No tengan temor si el Señor elige a uno de vuestros hijos para hacerlo sacerdote. Osen en cambio pedirle al Señor la gracia de una vocación sacerdotal en vuestra familia".
German Kardinal Hummes fordert neues Nachdenken über Priestertum heute
Jul 03, 2009

Vatikanstadt, 01.07.2009 (KAP) Kurienkardinal Claudio Hummes hat ein neues Nachdenken über die Rolle des Priesters in der heutigen Zeit gefordert. "Priester müssen sich fähig fühlen, ihre Berufung in der heute immer dominanteren Kultur zu leben - und diese Kultur ist eine postmoderne, urbane, säkularisierte, laisierte und relativistische", betonte der Leiter der vatikanischen Klerus-Kongregation im Gespräch mit der deutschen Katholischen Nachrichten-Agentur KNA.

Es gehe nicht darum, die Welt von heute zu dämonisieren, sondern darum, ihr mit Freude und Entschlossenheit das Evangelium zu verkünden, so Hummes. Nötig sei auch eine Reflexion über den Zölibat und die Form, wie er heute gelebt werden könne. "Es geht darum, wie man die Priester untereinander, mit ihren Gemeinden und Bischöfen stärker vernetzt, damit sie nicht vereinzeln. Denn eine solche Einsamkeit ist für niemanden gut."

Hummes erteilte zugleich einer völlig veränderten Form des Priestertums eine Absage. "Jesus Christus hat das Priesteramt eingesetzt", sagte er. Deshalb könne es keine Änderung des Priesteramts geben. Der Kurienkardinal wörtlich: "Der Priester von heute ist derselbe wie zu allen Zeiten, und er bleibt es auch in Zukunft."

Hummes begrüßte es, dass Priester künftig schneller laisiert und von ihrem Zölibatsversprechen entbunden werden können. Nach der neuen Regelung könne der Vatikan auch dann aktiv werden, wenn die Priester selbst nicht darum bitten. "Der Dispens ist letztlich immer eine Gnade, weil er von den priesterlichen Pflichten befreit, einschließlich dem Zölibat. Damit sind sie wieder in einer geordneten Situation - vor der Kirche, ihrem Gewissen und vor Gott", sagte der Kardinal
German Kindesmissbrauch durch katholische Geistliche wird von Kardinal verurteilt
Jun 29, 2009

In einem Gespräch mit der in Spanien erscheinenden Familienzeitung "Vida Nueva", beklagte sich der Vorsitzende der vatikanischen Glaubensorganisation, Kardinal Claudio Hummes, über pädophile Angehörige der katholischen Kirche.

Er sagte, die Kirche könne sich nicht von solchen Taten abwenden. Der Präfekt sagte weiter, dass Pädophilie im Allgemeinen ein "entsetzliches Verbrechen" sei. Die Männer der Kirche, die so etwas tun, würden nach gesetzlichem und kirchlichem Recht bestraft werden.

Er gab Zahlen bekannt, woraus man seine Rückschlüsse ziehen könne, denn vier Prozent der Priester auf der ganzen Erde wären pädophil veranlagt. Aber die Anzahl der Geistlichen, die das Zölibat brechen, wäre noch größer. Das könne nicht toleriert werden und die Kirche müsste dagegen einschreiten.

www.shortnews.de
German "Pädophilie ist entsetzliches Verbrechen"
Jun 28, 2009

Vatikanstadt, 28.06.2009 (KAP) Pädophilie ist ein "entsetzliches Verbrechen", betonte der Präfekt der vatikanischen Kleruskongregation, Kardinal Claudio Hummes, in einem Interview mit dem spanischen Familienmagazin "Vida nueva". Die Kirche könne vor den Pädophiliefällen katholischer Priester die Augen nicht verschließen. Priester, die sich eines solchen Verbrechens schuldig machen, müssten sich sowohl vor dem staatlichen als auch vor dem kirchlichen Gesetz verantworten. Auch wenn jeder Fall einer zuviel ist, müsse man daran erinnern, dass nur vier Prozent der Priester weltweit Pädophile sind, betonte Hummes.
German Brief von Kardinal Hummes zum bevorstehenden Priesterjahr
Jun 09, 2009
Die Kirche will allen sagen, dass sie auf ihre Priester stolz ist

ROM, 27. Mai 2009 (ZENIT.org).- Wir veröffentlichen die offizielle deutsche Fassung des Briefs, den Kardinal Cláudio Hummes, Präfekt der Kongregation für den Klerus, den Priestern aus Anlass des bevorstehenden Priesterjahrs (19. Juni 2009 - 19. Juni 2010) geschrieben hat.

Papst Benedikt XVI. hat dieses besondere Jahr am 18. März bei einer Begegnung mit Mitgliedern der Kongregation des Klerus angekündigt. Es wird im Zeichen des Mottos „Treue zu Christus, Treue des Priesters" stehen und mit der Feier der Vesper zum Hochfest des Allerheiligsten Herzens Jesu, an dem traditionell auch der Welttag der Heiligung der Priester begangen wird, eingeläutet werden. Anlass für das Priesterjahr ist der 150. Todestag des heiligen Pfarrers von Ars Jean-Baptiste Marie Vianney (* 8. Mai 1786 in Dardilly, † 4. August 1859 in Ars-sur-Formans). Papst Pius XI. hatte den beliebten Beichtvater am 31. Mai 1925 heilig gesprochen.

Kardinal Hummes regt in seinem Brief dazu an, aus dem Priesterjahr ein Jahr des Gebetes zu machen - „des Gebets der Priester selbst, des Gebets mit den Priestern und für die Priester, ein Jahr der Erneuerung im Hinblick auf die Spiritualität des Priestertums und im Hinblick auf jeden einzelnen Priester selbst“.

* * *

Das Jahr des Priesters

Liebe Priester,

das Jahr des Priesters, das Papst Benedikt XVI. ausgerufen hat, um den 150. Todestag des heiligen Pfarrers von Ars, Johannes Maria Vianney, zu feiern, steht vor der Tür. Der Heilige Vater wird dieses Jahr am kommenden 19. Juni, dem Herz-Jesu-Fest und Weltgebetstag für die Heiligung der Priester, eröffnen. Die Ankündigung dieses besonderen Jahres hat weltweit, auch und vor allem unter den Priestern, ein positives Echo hervorgerufen. Setzen wir uns alle mit Entschlossenheit, Überzeugung und Eifer dafür ein, damit es ein Jahr werde, das überall in der Welt, in den Bistümern, den Pfarreien und den Gemeinschaften vor Ort gefeiert wird, und damit dies unter warmherziger Miteinbeziehung des Gottesvolkes geschieht, das zweifellos die eigenen Priester liebt und möchte, dass sie ihrer täglichen Arbeit im Apostolat wahrhaft glücklich, auf würdige Weise und frohgemut nachgehen.

Es soll ein Jahr voller Initiativen werden, ein positives Jahr, in dem die Kirche vor allem den Priestern, aber auch allen Christen und – mithilfe der Massenmedien – der ganzen Welt sagen möchte, dass sie auf ihre Priester stolz ist, dass sie sie liebt, hochschätzt, bewundert und mit Dankbarkeit ihrem pastoralen Wirken und ihrem Lebenszeugnis Anerkennung entgegenbringt. Priester sind nicht nur aufgrund dessen, was sie tun, wichtig, sondern auch aufgrund dessen, was sie sind. Sicher ist es wahr, dass einige Priester auch strafbare Handlungen begangen und Probleme heraufbeschworen haben. Dies muss weiterhin untersucht, entsprechend verurteilt und bestraft werden. Diese Fälle betreffen aber einen sehr geringen Prozentsatz aller Kleriker. Die übergroße Mehrheit der Priester sind achtbare Menschen, die sich der Ausübung ihres Dienstes widmen, das Gebetsleben pflegen und in pastoraler Fürsorge Werke der Nächstenliebe tun. Sie setzen ihr ganzes Leben ein, um ihrer Berufung und Sendung zu entsprechen, was oft große persönliche Opferbereitschaft verlangt. Dazu bewegt sie die authentische Liebe zu Jesus Christus, zur Kirche und zum Gottesvolk, eine Liebe, die sie dazu veranlasst, sich mit den Armen und Leidenden solidarisch zu zeigen. Deshalb ist die Kirche auf ihre Priester in aller Welt stolz.

Dieses Jahr soll uns auch Gelegenheit bieten, die Thematik der priesterlichen Identität und die Theologie des katholischen Priestertums intensiv zu vertiefen sowie ein außerordentliches Gespür für die Berufung und Sendung der Priester in Kirche und Gesellschaft zu entwickeln. Hierzu regen wir die Veranstaltung von Studientagen, Konferenzen und Theologischen Wochentagungen an unseren kirchlichen Fakultäten an. Auch geistliche Exerzitien, welche die Thematik aufgreifen, wissenschaftliche Studien, entsprechende Veröffentlichungen und nicht zuletzt Zeit zur persönlichen Besinnung und Reflexion sind gefragt.

Während der Vollversammlung der Kongregation für den Klerus hat der Heilige Vater bei seiner Ansprache vom 16. März das Priesterjahr ausgerufen und gesagt, dass es Ziel dieses besonderen Jahres ist, das „Streben der Priester nach geistlicher Vollkommenheit, von dem die Wirksamkeit ihres Dienstes entscheidend abhängt, zu unterstützen“. Deshalb muss dieses Jahr auf ganz besondere Weise ein Jahr des Gebets sein, des Gebets der Priester selbst, des Gebets mit den Priestern und für die Priester, ein Jahr der Erneuerung im Hinblick auf die Spiritualität des Priestertums und im Hinblick auf jeden einzelnen Priester selbst. In diesem Sinne bietet sich die heilige Eucharistie als Mittelpunkt priesterlicher Spiritualität dar. Die eucharistische Anbetung zur Heiligung der Priester und die geistige Mutterschaft, welche Ordensfrauen, geweihte Damen und generell Frauen gegenüber den Priestern ausüben, könnten, wie schon vor einiger Zeit vorgeschlagen, weiter entwickelt werden und hierzu sicher überaus segensreich beitragen.

Es sollte auch ein Jahr sein, in dem die konkreten Lebensumstände, in denen unsere Priester sich befinden, überprüft werden. Bisweilen leben sie unter Verhältnissen bitterer Armut, sodass sich uns die Frage ihrer Versorgung mit materiellen Mitteln stellt.

Es soll auch ein Jahr religiöser und öffentlicher Feiern werden, die dem Gottesvolk und den katholischen Gemeinschaften vor Ort die Möglichkeit bieten, sich dem Gebet und der Meditation zu widmen, Feste zu feiern und ihren Priestern in rechter Weise Anerkennung entgegenzubringen. In der kirchlichen Gemeinschaft kommt dem Fest eine große Bedeutung zu, insofern als es warmherziger Ausdruck und Nährboden christlicher Freude ist, die aus der Gewissheit hervorgeht, dass Gott uns liebt und mit uns feiert. So bietet sich hiermit eine Gelegenheit, um das gemeinschaftliche Verhältnis und die Freundschaft zu fördern, die die Priester mit der ihnen anvertrauten Gemeinschaft verbinden.

Man könnte noch auf viele andere Perspektiven und Initiativen eingehen, die zum Jahr des Priesters gehören können und dieses bereichern würden. Hier ist die Kreativität der Ortskirchen gefragt. Deshalb wäre es zu begrüßen, wenn alle Bischofskonferenzen, alle Bistümer, alle Pfarreien und katholischen Gemeinden für dieses besondere Jahr ein Veranstaltungsprogramm entwerfen würden. Offensichtlich wäre es wichtig, das Jahr mit einem bedeutungsvollen Ereignis zu beginnen. Am Eröffnungstag des Jahres des Priesters, dem 19. Juni, sind die Ortskirchen eingeladen, an der unter dem Vorsitz des Heiligen Vaters in Rom stattfindenden Eröffnungsfeier „teilzunehmen“, indem sie eventuell ihrerseits diesen Anlass mit einem liturgischen und festlichen Akt begehen. Diejenigen, die die Möglichkeit haben, zur Eröffnung nach Rom zu kommen, um Ihre Teilnahme an dieser erfreulichen Initiative des Papstes zum Ausdruck zu bringen, sind natürlich herzlich dazu eingeladen. Der Herr wird alle Teilnehmer zweifellos reichlich segnen und die Jungfrau Maria, Königin des Klerus, wird für Euch alle, liebe Priester, beten.

Kardinal Cláudio Hummes
Alt-Erzbischof von São Paulo
Präfekt der Kongregation für den Klerus
French L’Europe a besoin d’évangélisateurs, selon le card. Hummes
May 14, 2009
Congrès des évêques et responsables de la catéchèse en Europe

ROME, Jeudi 7 mai 2009 (ZENIT.org) - « Il faut se décider pour une évangélisation fondamentale » car l'avenir de l'Europe en dépend, a souligné le cardinal Cláudio Hummes, préfet de la Congrégation pour le clergé.  

Ses propos tenus au cours de l'homélie de la messe d'ouverture de la 2e journée de travail du 11e congrès européen (Rome, 4-7 mai) des évêques et responsables des conférences épiscopales pour la catéchèse en Europe, ont été rapportés dans L'Osservatore Romano du 7 mai

Lors de ce congrès organisé par le Conseil des conférences épiscopales d'Europe (CCEE) sur le thème « La communauté chrétienne et la première annonce », le cardinal Hummes a affirmé que « le monde, et en particulier l'Europe sécularisée et laïcisée, ont besoin d'évangélisateurs qui investissent leur vie dans l'annonce du Christ ».

« Aujourd'hui, il faut se décider pour une évangélisation fondamentale, même à l'intérieur du troupeau des baptisés parce que les chrétiens sont très nombreux à s'éloigner de nos communautés ecclésiales parce qu'ils ne sont pas suffisamment ou pas du tout évangélisés », a continué le cardinal Hummes. « Souvent, en somme, c'est la première évangélisation qui a fait défaut ».  

Pour le préfet de la Congrégation pour le clergé, « même ceux qui se disent post-chrétiens peuvent être touchés de nouveau ». « Mais plus qu'une formulation doctrinale ou un code moral, c'est l'expérience d'une rencontre réelle avec le Christ qui compte ». « Il est donc nécessaire de trouver la route missionnaire pour rejoindre tout le monde », a-t-il poursuivi. « L'avenir de l'Eglise en Europe dépendra en grande partie du bon résultat de cet engagement ».

Lors de la rencontre, le cardinal Walter Kasper, président du Conseil pontifical pour l'unité des chrétiens, a aussi expliqué que « nouvelle évangélisation » ne signifie pas « endoctrinement, mais un témoignage spirituel à travers la parole et l'action, ainsi qu'à travers la vie tout entière de l'Eglise ».
S'appuyant sur la constitution dogmatique Dei Verbum, le cardinal Kasper a fait la distinction entre « première évangélisation dans certaines parties de l'Afrique et en Asie, et nouvelle évangélisation à actualiser en Europe, où existent un athéisme anticlérical dur et un laïcisme articulé au niveau politique ».
Spanish Cardenal Claudio Hummes celebra los 50 años de su ordenación sacerdotal en la Basílica de San Pedro
Sept 29, 2008
El Cardenal Claudio Hummes OFM, Prefecto de la Congregación para el Clero, presidió una solemne Eucaristía, en la capilla de los Canónigos de la Basílica de San Pedro, en Roma, para conmemorar los cincuenta años de su ordenación sacerdotal.

(Ecclesia Digital, 22 de septiembre de 2008) CIUDAD DEL VATICANO - La misa promovida por dicho dicasterio, fue concelebrada por ilustres miembros de la Curia Romana, entre los cuales se destacaban el Cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio, el Cardenal Ivan Díaz, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los pueblos, y el Cardenal Bernard Law, Arcipreste de a Basílica de Santa María La Mayor.

El coro de los Heraldos del Evangelio dirigido por Monseñor João Scognamiglio Clá, contribuyó con la música litúrgica para solemnizar la celebración.

El Cardenal Hummes en su homilía agradeció al Señor por todas las gracias recibidas en estos cincuenta años, haciendo un recuento de su vida desde que fue llamado a la vocación sacerdotal dentro del carisma franciscano.

El Cardenal Claudio Hummes nació en Montenegro, Estado de Rio Grande do Sul, Brasil, el 8 de agosto de 1934. Ingresó a la Orden de los Frailes Menores el 1º de febrero de 1952, siendo ordenado sacerdote el 3 de agosto de 1958. Fue superior de la Provincia Franciscana de Rio Grande do Sul y presidente del Consejo Franciscano Latino-Americano. El 25 de mayo de 1975 fue ordenado obispo, encargándose del pastoreo de la diócesis de Santo André, en la Gran São Paulo. Fue creado cardenal presbítero el 21 de febrero de 2001, recibió el título de San Antonio de Padua, en la Via Merulana. El Papa Juan Pablo II lo nombró miembro de la Congregación para los Obispos. Actualmente es Prefecto de la Congregación para el Clero, desde el 31 de octubre de 2006.

Entre los asistentes estuvieron la Sra. Embajadora del Brasil ante la Santa Sede y el subsecretario del Pontificio Consejo para los Laicos, Profesor Guzmán Carriquiry.
English Cardinal Hummes: The Church is proud of the ‘vast majority’ of priests
Aug 07, 2008
You, beloved brothers, are the great treasure.

Vatican City, Aug 6, 2008 / 10:33 am (CNA).- In a pastoral letter sent to the priests of the world on the feast of St. John Maria Vianney, the prefect for the Congregation for the Clergy, Cardinal Claudio Hummes, said, “The Church rejoices and is proud of the vast majority of her priests, who are good and extremely praiseworthy.”

According to Vatican Radio, the cardinal explained that the Church knows she can count on her priests because “she knows and explicitly recognizes that the vast majority of our priests, despite their human weaknesses and limits, are decent priests who give their lives every day to the Kingdom of God, who love Jesus Christ and the people entrusted to them. They are priests who are sanctified in the daily exercise of their ministry, who persevere until the end in the harvest of the Lord.”

“It’s true there is a small percentage of priests who go astray, sometimes gravely, but the Church desires to repair the evil they have done,” he noted.

Recalling the feast of the Cure d’Ars, the patron of parish priests, Cardinal Hummes underscored the urgency of embarking upon missionary work “in the regions and environments where the Christian faith was preached centuries ago.”

“It is a mission or missionary evangelization within our own flock, meant for those who we baptized but, for different reasons, we did not sufficiently evangelize or who lost their initial fervor and went astray,” he said.

“The post-modern culture of today’s society,” the cardinal observed, “is relativistic, secularized and agnostic, also has a strong erosive effect on the religious faith of many.”

“The Church by nature is missionary.  The Church knows that she cannot stay at home and limit herself to welcoming and evangelizing those who seek her in their communities and parishes,” the cardinal said.  “It is essential we get up and go in search in the places where people and families reside, live and work…All members of the ecclesial community, pastors, religious and the laity, are called to this mission,” he said.

“When priests are on the move, the Church is on the move,” Cardinal Hummes added.  “Otherwise, it would be very difficult to carry out the mission.  You, beloved brothers, are the great treasure, the dynamism, the pastoral and missionary inspiration at the foundation, where our baptized live in community.”
German Aufruf zum missionarischen Wirken: Kardinal Hummes schreibt den Priestern
Jul 20, 2008
Botschaft des Präfekten der Kongregation für den Klerus zum Gedenktag des hl. Pfarrers von Ars.

ROM, 20. Juli 2008 (ZENIT.org).- „Es ist erforderlich, aufzustehen und hinauszugehen – dorthin wo die Menschen, die Familien leben, wohnen, arbeiten“, schreibt Kardinal Claudio Hummes, Präfekt der Kongregation für den Klerus, in einem kürzlichen veröffentlichten Brief an alle Priester. Er übermittelt ihnen anlässlich des Gedenktags des heiligen Johannes Maria Vianney (1786-1859), des Pfarrers von Ars, am 4. August seine herzlichsten Grüße, und ermutigt sie dazu, ihren missionarischen Einsatz zu erneuern.

„Alle müssen angesprochen werden: Unternehmen, Organisationen, Institutionen und die unterschiedlichsten Bereiche der Gesellschaft. Zu dieser Mission sind alle Mitglieder der kirchlichen Gemeinde aufgerufen“, hebt der Kardinal hervor.

Die Kirche kenne den „heute bestehenden missionarischen Notstand“: Er herrsche nicht nur in Gegenden, wo das Evangelium noch nicht bekannt sei, sondern auch in Regionen, „in denen seit Jahrhunderten der christliche Glaube gepredigt wird, er verwurzelt ist und die kirchlichen Gemeinden etabliert sind“.

Der Präfekt der Kongregation für den Klerus ruft die Seelsorger deshalb dazu auf, sich zuallererst an jene zu wenden, die bereits getauft sind, aber entweder nicht ausreichend in den Glauben eingeführt worden seien oder aber „ihre anfängliche Strebsamkeit verloren und Abstand genommen“ hätten. Der Einfluss der postmodernen Kultur – „eine relativistische, säkularisierte, agnostische und laizistische Kultur“ – bringe „bei vielen Menschen eine starke Erosion des religiösen Glaubens mit sich“, erklärt der Kurienkardinal.

Die Kirche, die ihrer Natur gemäß missionarisch sei, sei sich dessen bewusst, „dass sie nicht tatenlos bleiben darf, sich nur darauf beschränkend, diejenigen zu evangelisieren, die sich ihr in den Kirchen, in den Gemeinden suchend zuwenden. Es ist erforderlich, aufzustehen und hinauszugehen.“

Gerade in dieser Hinsicht seien die Priester „der große Reichtum, der Dynamismus, die pastorale und missionarische Inspiration“.

Ohne die grundlegende Entscheidung des Priesters zum Fischfang – „zu dem uns unser Herr beruft“ – würde nach Worten von Kardinal Hummes „kaum etwas geschehen im Rahmen dieser Mission“.

Trotz der menschlichen Schwächen und Grenzen, wie sie jeder habe, gebe es zahlreiche Geistliche, „die ihr Leben jeden Tag erneut dem Reiche Gottes weihen, die Jesus Christus lieben und ebenso die ihnen anvertrauten Menschen. Es sind Geistliche die sich in der täglichen Ausübung ihres Priesteramtes heiligen, die nicht müde werden, die Menschen zu Gott zu führen.“

Was jenen kleinen Anteil von Geistlichen angehe, die gravierend vom Pfade abgewichen sind, bemühe sich die Kirche, „das von ihnen verursachte Leid wieder gut zu machen. Sie ist jedoch auch erfreut und stolz über die außerordentliche Mehrzahl ihrer guten und höchst lobenswerten Priester.“

Abschließend nimmt Kardinal Hummes das Paulus-Jahr und die für Oktober geplante Bischofssynode über das Wort Gottes in Rom in den Blick und betont, dass diese Ereignisse Anregungen darstellen, um sich „der dringend erforderlichen Mission offen zuwenden“.

In diesem Sinn spricht der Präfekt, der insbesondere für alle leidenden, kranken und alten Priester betet, die folgende Bitte aus: „Möge der Heilige Geist uns erleuchten, uns führen, uns helfen, auf dass wir noch einmal in die Welt hinausgehen können und Jesus Christus, gestorben und auferstanden, und sein Reich verkünden können!“
English Cardinal: Priests Essential for Evangelization
Jul 17, 2008
Prefect of Clergy Congregation Says Church Counts on Them.

VATICAN CITY, JULY 17, 2008 (Zenit.org).- The Church counts on the energy and work of its priests to fulfil its urgent evangelizing mission, says the prefect of the Congregation for Clergy.

Cardinal Cláudio Hummes wrote this in a letter to priests sent Tuesday, ahead of the Aug. 4 feast of St. John Marie Vianney, the Curé of Ars.

"The Church knows today that there is an urgent mission, not only 'ad gentes,' but also to those Christians living in areas and regions where the Christian faith has been preached and established for centuries and where ecclesial communities already exist," began the cardinal. "Within this flock, the mission, or the missionary evangelization, has as its target those who are baptized but who, for different circumstances, have not been evangelized sufficiently, or those who have lost their initial fervour and fallen away.

"The postmodern culture of contemporary society -- a relativist, secular, and agnostic culture -- exerts a strong erosive action on the religious faith of many people."

The 73-year-old cardinal reminded the priests that the "Church is missionary by its very nature."

"The Church knows that it cannot remain inert or limit itself to receiving and evangelizing those who are seeking the faith in its churches and communities. It is also necessary to rise up and go to where people and families dwell, live and work," the prefect explains. "We must go to everyone: companies, organizations, institutions and different fields of human society.

"In this mission, all members of the ecclesial community are called: pastors, religious and laity."

Driving force

Cardinal Hummes acknowledged the special role of priests: "The Church recognizes that priests are the great driving force behind daily life in local communities. When priests move, the Church moves. If this were not so, it would be very difficult to achieve the Church’s mission."

"You are the great richness, the energy, the pastoral and missionary inspiration in the midst of the Christian faithful," he writes. "Without your crucial decision to 'put out into the deep' for fish [...] as the Lord himself calls us, little or nothing will happen in the urgent mission, either 'ad gentes' or in the territories that have previously been evangelized."

"The Church is certain that it can count on you," continued the cardinal, "because it knows and explicitly recognizes that the overwhelming majority of priests -- despite our weaknesses and human limitations -- are worthy priests, giving their life daily to the Kingdom of God and loving Jesus Christ and the people entrusted to them. These are the priests who are sanctifying themselves in their daily ministry and who are persevering until the harvest of the Lord."

He said the Church "rejoices in and is proud of the immense majority of its priests, who are good and exceedingly worthy of praise."
French Message du Cardinal Hummes à l'occasion de la fête de Saint Jean Marie Vianney
Jul 15, 2008
Cité du Vatican, le 15 juillet 2008  - E.S.M. - Message de S.Em. Cláudio Hummes à l'occasion de la fête de Saint Jean Marie Vianney, 4 août.

Chers amis prêtres,

À l’occasion de la fête de Saint Jean Marie Vianney, le Curé d’Ars, le 4 août prochain, je vous salue cordialement, de tout cœur, et vous envoie ce message fraternel.

L’Église aujourd’hui sait qu’existe une urgence missionnaire, non seulement « ad gentes », mais aussi dans les régions et les milieux dans lesquels depuis des siècles la foi chrétienne a été prêchée, implantée, et où les communautés chrétiennes se sont établies (A ce propos Message du Pape Benoît XVI pour la Journée Mondiale des Missions 2008, lire). Il s’agit de la mission, ou de l’évangélisation missionnaire, au sein du troupeau lui-même ; elle a pour destinataires ceux que nous avons baptisés mais que, pour diverses raisons, nous n’avons pas réussi à évangéliser suffisamment, ou ceux qui ont perdu leur première ferveur et se sont éloignés. La culture postmoderne de la société contemporaine – une culture relativiste, sécularisée, agnostique et laïciste – exerce une forte action d’érosion de la foi religieuse de beaucoup.

L’Église est par nature missionnaire. « Le semeur est sorti semer » (Mt 13,3), dit Jésus. Il ne se limite pas à jeter la semence par la fenêtre, mais il sort de la maison. L’Église sait qu’elle ne peut rester inerte ni se limiter à accueillir et évangéliser ceux qui la cherchent, dans ses églises et ses communautés. Il faut se lever et aller là où résident les personnes et les familles, où ils vivent et travaillent. Aller vers tous : vers les entreprises, les organisations, les institutions et les divers milieux de la société humaine. À cette mission tous les membres de la communauté ecclésiale sont appelés : pasteurs, religieux et laïcs.

Par ailleurs, l’Église reconnaît que les prêtres sont la grande force propulsive de la vie quotidienne des communautés locales. Quand les prêtres se remuent, l’Église se bouge. S’il n’en était pas ainsi, il serait très difficile de réaliser la mission.

Vous, chers frères prêtres, vous êtes la grande richesse, le dynamisme, l’inspiration pastorale et missionnaire, au milieu des gens, là où vivent, en communautés, nos baptisés. Sans votre décision déterminante de « gagner au large » (« Duc in altum ») pour la pêche à laquelle le Seigneur nous convoque, il ne se passera que peu ou rien dans le domaine de cette mission urgente, tant « ad gentes » que dans les territoires d’ancienne évangélisation. Mais l’Église est certaine de pouvoir compter sur vous, parce qu’elle sait, et elle reconnaît explicitement, que l’énorme majorité des prêtres – malgré les faiblesses et les limites humaines que nous avons tous – sont des prêtres dignes, qui donnent chaque jour leur vie au Règne de Dieu, qui aiment Jésus-Christ et le peuple qui leur est confié ; qu’ils sont des prêtres qui se sanctifient dans l’exercice continuel de leur ministère, qui persévèrent jusqu’à la fin de la moisson du Seigneur. Une petite fraction des prêtres a gravement dévié. L’Église cherche à réparer le mal qu’ils ont accompli. Mais d’autre part elle se réjouit et elle est fière de l’immense majorité de ses prêtres, qui sont bons et méritent la louange au plus haut point.

En cette année Saint Paul et en attendant le Synode des Évêques sur la Parole de Dieu, qui se déroulera à Rome en octobre prochain, nous voulons tous nous disposer à la mission urgente. Que l’Esprit Saint nous illumine, qu’il nous envoie, qu’il nous soutienne, afin que nous puissions aller et annoncer une fois de plus la personne de Jésus-Christ mort et ressuscité, et son règne !

Je vous salue de nouveau, chers frères, en restant toujours à votre disposition. Je prie pour vous tous, spécialement ceux qui souffrent, pour les infirmes et pour les plus âgés.
Du Vatican, le 15 juillet 2008

Cardinal Claudio Hummes
Archevêque émérite de Saint Paul
Préfet de la Congrégation pour le Clergé


Source : Eucharistie Sacrement de la Miséricorde
English The priesthood can only be lived radically
May 09, 2008
In a letter to all of the episcopal conferences of the world to mark the feast of the Sacred Heart of Jesus on May 30, the World Day of Prayer for the Sanctification of Priests, Cardinal Claudio Hummes, prefect of the Congregation for the Clergy, has said that the priestly vocation can only be lived with radical commitment.

Vatican City, May 8, 2008 / 04:40 pm (CNA).- In his letter, the cardinal said, “As we celebrate the Day of Prayer for the sanctification of priests, which coincides with the feast of the Most Sacred Heart of Jesus, I wish to point out the priority of prayer with respect to our actions, namely that the efficacy of our work depends on it.  The mission of the Church depends in large measure on the personal relationship of each one of us with the Lord Jesus.  Therefore, the mission must be nourished by prayer.”

Cardinal Hummes said, “The most authentic dimension of our priesthood is begging: simple and continuous petition.  One learns through silent prayer, which has always characterized the lives of the saints; we must ask for it with insistence.”

“The only adequate means to living our holy vocation is radicalism,” the cardinal continued, adding that “this complete surrender, with complete awareness of our infidelity, can only take place as a prayerful and repeated decision which Christ later fulfills day after day.  Even the gift of priestly celibacy must be welcomed and lived in this dimension of radicalism and in complete configuration to Christ.  Any other position, regarding the reality of our relationship with Him, runs the risk of being ideological,” he said.

Cardinal Hummes also warned priests that their excessive workloads should lead them to “care for our priestly identity with greater attention.”  The “peculiar conditions of priestly ministry” should lead to a deeper spiritual life, thus bearing greater witness to the fact that priests belong “exclusively to the Lord.”

“Dear brothers,” the letter continued, “let us be faithful to the daily celebration of the holy Eucharist, not only to fulfill our pastoral duty or because our parish community demands it, but because of the absolute personal necessity that we have for it, like our breathing, the light of our life, the only adequate reason for a total priestly life.”

The cardinal went on to remind priests that their parishes are not a “distraction” from their own lives but rather “the face of Christ that we contemplate each day, as the face of the beloved to her spouse, as Christ is to the Church, His spouse.  The people entrusted to us are the essential path to our own sanctification, that is, the path in which Christ manifests the glory of the Father through us.”

He also encouraged all priests to foster an intense closeness to Mary. “Our relationship with her cannot be reduced to a pious practice of devotion, but rather must be nourished by continuously abandoning to the arms of the Virgin our entire lives, our entire ministry,” Cardinal Hummes said.

The Congregation for Clergy has issued three prayers to help priests grow and mature in their priesthood.
French Message pour la Journée Mondiale de prière pour la sanctification des prêtres
Apr 22, 2008
Rome, le 22 avril 2008 - E.S.M.
- A l'occasion de la journée Mondiale de prière pour la sanctification des prêtres, qui aura lieu le 30 mai 2008, nous vous proposons la lecture du du message du Cardinal Hummes, avec en son centre, tout l'enseignement du pape Benoît XVI.

CONGREGATION PRO CLERICIS

SACRE CŒUR DE JESUS
30 MAI2008

JOURNEE MONDIALE DE PRIERE POUR LA SANCTIFICATION DES PRETRES


Chers confrères dans le sacerdoce,

En la Fête du Très Saint Cœur de Jésus, nous fixons les yeux de notre esprit et de notre cœur, avec un regard d'amour constant, sur le Christ, unique Sauveur de nos existences et du monde. Rappeler le Christ signifie rappeler ce Visage que chaque homme, consciemment ou non, cherche comme unique réponse adaptée à sa soif irrépressible de bonheur.

Ce Visage, nous l'avons rencontré et, en ce jour, en cet instant, Son Amour a tellement blessé notre cœur, que nous n'avons pu faire autrement que demander sans cesse de nous trouver en sa Présence. «Au matin, tu écoutes ma voix; au matin, je me prépare pour toi et je reste en éveil» (Psaume 5).

La Sainte Liturgie nous conduit à nouveau et encore à contempler le mystère de l'Incarnation du Verbe, origine et réalité profonde de cette compagnie qu'est l'Eglise: le Dieu d'Abraham, d'Isaac et de Jacob se révèle en Jésus Christ. «Sa Gloire, personne n'aurait pu la voir à moins d'être guéri par l'humilité de sa chair. La poussière t'avait aveuglé, la poussière te guérit; ton aveuglement était venu de la chair, de la chair est venue ta guérison» (SAINT AUGUSTIN, Traité sur l'Evangile de Jean, Homélie, 2, 16).

Ce n'est qu'en regardant à nouveau l'humanité parfaite et fascinante de Jésus Christ, Vivant et agissant en ce moment, qui s'est révélé à nous et qui à présent se penche encore sur chacun de nous avec cet amour de totale prédilection qui Lui est propre, qu'il est possible de le laisser illuminer et combler l'abîme de besoin qu'est notre humanité, certains de l'Espérance rencontrée, certains de la Miséricorde qui embrasse nos limites, en nous enseignant à pardonner ce que nous ne parvenions même pas à apercevoir de nous-mêmes. «L'abîme appelant l'abîme à la voix de tes cataractes» (Psaume41).

Je voudrais, à l'occasion de la traditionnelle Journée de Prière pour la Sanctification des Prêtres, qui est célébrée en la Fête du Très Saint Cœur de Jésus, rappeler la priorité de la prière par rapport à l'action, dans la mesure où c'est de celle-ci que dépend la profondeur de l'action. De la relation personnelle de chacun avec le Seigneur Jésus dépend grandement la mission de l'Eglise. La mission doit donc être nourrie par la prière: « Le moment est venu de réaffirmer l'importance de la prière face à l'activisme et au sécularisme dominant » (BENOIT XVI, Deus Caritas est, n. 37). Ne nous lassons pas de puiser à sa Miséricorde, de le laisser examiner et guérir les plaies douloureuses de notre péché pour nous émerveiller face au miracle, toujours nouveau, de notre humanité rachetée.

Très chers confrères, nous sommes les experts de la Miséricorde de Dieu en nous et, uniquement ainsi, ses instruments lorsque nous embrassons, de manière toujours nouvelle, l'humanité blessée. « Le Christ ne nous sauve pas de notre humanité, mais à travers celle-ci; il ne nous sauve pas du monde, mais il est venu dans le monde pour que le monde se sauve grâce à Lui (cf. Jn 3, 17) » (BENOIT XVI, Message Urbi et Orbi, 25 décembre 2006). Enfin, nous sommes prêtres pour l'Acte le plus élevé de la Miséricorde de Dieu et, dans le même temps, de sa prédilection, le Sacrement de l'Ordre.

En deuxième lieu, dans la soif ardente et irrépressible que nous avons de Lui, la dimension la plus authentique de notre Sacerdoce est la mendicité, la prière simple et continue, que l'on apprend dans l'oraison silencieuse; celle-ci a toujours caractérisé la vie des saints et elle doit être demandée avec insistance. Cette conscience de la relation avec Lui est quotidiennement soumise à la purification de l'épreuve. Chaque jour, à nouveau, nous nous apercevons que ce drame ne nous est pas non plus épargné, nous Ministres qui agissons in Persona Christi Capitis: nous ne pouvons pas vivre un seul instant en sa présence, sans le doux désir de Le reconnaître, Le connaître et adhérer encore à Lui. Ne cédons pas à la tentation de considérer notre être Prêtres comme une charge inévitable et ne pouvant être déléguée, désormais assumée, que l'on peut «mécaniquement» exercer en suivant simplement un programme pastoral articulé et cohérent. Le Sacerdoce est la vocation, la route, la manière à travers laquelle le Christ nous sauve, avec laquelle il nous a appelés, et nous appelle û présent, à vivre avec Lui.

L'unique mesure adaptée, face à notre sainte Vocation, est la radicalité. Ce dévouement total, dans la conscience de notre infidélité, ne peut avoir lieu que comme une décision renouvelée dans la prière que le Christ réalise ensuite jour après jour. Le don même du célibat sacerdotal est à accueillir et à vivre dans cette dimension de radicalité et de pleine configuration au Christ. Toute autre position, par rapport à la réalité de la relation avec Lui, risque de devenir idéologique.

Même la quantité de travail, parfois extraordinairement grande, que les conditions actuelles du ministère nous demandent de soutenir, au lieu de nous décourager, doit nous pousser à avoir soin, avec encore plus d'attention, de notre identité sacerdotale, qui a une racine irréductiblement divine. En ce sens, selon une logique opposée à celle du monde, ce sont précisément les conditions du ministère qui doivent nous pousser à «élever le degré» de notre vie spirituelle, en témoignant avec une plus grande conviction et efficacité de notre appartenance exclusive au Seigneur.

Nous sommes éduqués au dévouement total par Celui qui nous a aimés le premier. «Je me fis trouver par celui qui ne me cherchait pas. Je dis: "Me voici" à celui qui n'invoquait pas mon Nom». Le lieu de la totalité par excellence est l'Eucharistie, car: «Jésus, dans l'Eucharistie, donne non pas "quelque chose" mais se donne lui-même; il offre son corps et il verse son sang. De cette manière, il donne la totalité de son existence, révélant la source originaire de cet amour» (Sacramentum Caritatis, n. 7 de Benoît XVI).

Nous sommes fidèles, très chers confrères, à la célébration quotidienne de la Très Sainte Eucharistie, non seulement pour remplir un engagement pastoral ou répondre à une exigence de la communauté qui nous est confiée, mais en raison du besoin personnel absolu que nous en ressentons, comme de l'air, comme de la lumière pour notre vie, comme l'unique raison appropriée à une existence accomplie de prêtre.

Le Saint-Père, dans l'Exhortation post-synodale Sacramentum Caritatis, nous repropose avec force l'affirmation de saint Augustin: «Que personne ne mange cette chair sans d'abord l'adorer; nous pécherions si nous ne l'adorions pas» (SAINT AUGUSTIN, Enarrationes in Psalmos, 98, 9). Nous ne pouvons pas vivre, nous ne pouvons pas regarder la vérité sur nous-mêmes, sans nous laisser regarder et engendrer par le Christ dans l'Adoration eucharistique quotidienne, et le «Stabat» de Marie, «Femme eucharistique», sous la Croix de son Fils, est l'exemple le plus significatif qui nous est donné de la contemplation et de l'adoration du Sacrifice divin.

De même que la dimension missionnaire est intrinsèque à la nature même de l'Eglise, notre mission est contenue dans l'identité sacerdotale, c'est pourquoi l'urgence missionnaire est une question de conscience de nous-mêmes. Notre identité sacerdotale est édifiée et renouvelée jour après jour dans le «dialogue» avec notre Seigneur. La relation avec Lui, sans cesse nourrie dans la prière permanente, a pour conséquence immédiate la nécessité d'y faire participer ceux qui nous entourent. La sainteté que nous demandons quotidiennement, en effet, ne peut pas être conçue selon une acception individualiste stérile et abstraite, mais elle est nécessairement la sainteté du Christ, qui est contagieuse pour tous: «Le fait d'être en communion avec Jésus Christ nous implique dans son être "pour tous", il en fait notre façon d'être» (BENOIT XVI, Spe Salvi, n. 28).

Cet «être pour tous» du Christ se réalise, pour nous, dans les Tria Munera dont nous sommes revêtus par la nature même du sacerdoce. Ces derniers, qui constituent la totalité de notre Ministère, ne sont pas le lieu d'aliénation, ou pire encore, d'un pur réductionnisme fonctionnaliste de notre personne, mais l'expression la plus véritable de notre être du Christ; ils sont le lieu de la relation avec Lui. Le Peuple qui nous est confié afin que nous l'éduquions, le sanctifions et le gouvernions, n'est pas une réalité qui nous distrait de «notre vie», mais il est le visage du Christ que nous contemplons quotidiennement, comme l'époux contemple le visage de sa bien-aimée, comme le Christ contemple l'Eglise, son Epouse. Le peuple qui nous est confié est la voie incontournable de notre sainteté, c'est-à-dire la voie par laquelle le Christ manifeste la gloire du Père à travers nous.

«Si pour la personne qui en scandalise une seule autre et la plus petite il faut qu'il lui soit suspendue au cou une meule et qu'elle soit précipitée dans la mer [..„] ceux qui en revanche conduisent à la perdition [...] tout un peuple comment devront-ils souffrir quel châtiment devront-ils recevoir?» (SAINT JEAN CHRYSOSTOME, De Sacerdotio VI, 1.498). Face à la conscience d'une tâche aussi grave et d'une responsabilité si grande pour notre vie et notre salut, où la fidélité au Christ coïncide avec l'«obéissance» aux exigences dictées par la rédemption de ces âmes, on ne doit pas laisser le moindre espace pour douter de la grâce reçue. Nous pouvons seulement demander de céder le plus possible à Son Amour, afin qu'il agisse à travers nous, car ou nous laissons le Christ sauver le monde, en agissant en nous ou bien nous risquons de trahir la nature même de notre vocation. La mesure du dévouement, chers confrères, est à nouveau et encore la totalité. «Cinq pains et deux poissons» ce n'est pas beaucoup, oui, mais cela est tout! La Grâce de Dieu fait de toute notre petitesse, la Communion qui nourrit le Peuple. A ce «dévouement total», participent de manière particulière les prêtres âgés ou malades qui, quotidiennement, en exerçant le divin ministère, en s'unissant à la passion du Christ et en offrant leur existence presbytérale, pour le vrai bien de l'Eglise et le salut des âmes.

Enfin, le fondement incontournable de toute la vie sacerdotale demeure la Sainte Mère de Dieu. La relation avec Elle ne peut pas se résoudre en une pratique de piété et de dévotion mais elle est nourrie par le dévouement constant, entre les bras de la toujours Vierge, de toute notre vie, de notre ministère dans sa totalité. La Très Sainte Vierge Marie nous reconduit nous aussi à nouveau, comme Jean, sous la Croix de Son Fils et notre Seigneur, pour contempler, avec Elle, l'Amour infini de Dieu: «Elle est descendue ici-bas, notre Vie, la vraie Vie, elle s'est chargée de notre mort pour la tuer avec la surabondance de Sa Vie» (SAINT AUGUSTIN, Confessions IV, 12).

Dieu le Père a choisi, comme condition pour notre rédemption, pour l'accomplissement de notre humanité, pour l'Avènement de l'Incarnation du Fils, d'attendre le «Fiat» d'une Vierge devant l'annonce de l'ange. Le Christ a décidé de confier, pour ainsi dire, sa Vie à la liberté pleine d'amour de la Mère: «En concevant le Christ, en le mettant au monde, en le nourrissant, en le présentant dans le Temple à son Père, en souffrant avec son Fils qui mourait sur la croix, elle apporta à l'œuvre du Sauveur une coopération absolument sans pareille par son obéissance, sa foi, son espérance, son ardente charité, pour que soit rendue aux âmes la vie surnaturelle. C'est pourquoi elle est devenue pour nous, dans l'ordre de la grâce, notre Mère» (Lumen Gentium, n.61).

Le Pape Saint Pie X affirmait: «Toute vocation sacerdotale vient du cœur de Dieu, mais elle passe à travers le cœur d'une mère». Cela est vrai par rapport à l'évidente maternité biologique mais aussi par rapport à l'«accouchement» de toute fidélité à la Vocation du Christ. Nous ne pouvons nous passer d'une maternité spirituelle pour notre vie sacerdotale: en nous en remettant plein de confiance à la prière de toute la Sainte Mère Eglise, à la maternité du Peuple, dont nous sommes les pasteurs, mais auquel est confiée également notre garde et notre sainteté; nous demandons ce soutien fondamental.

Il se fait jour, chers confrères, l'urgence d'«un mouvement de prière qui place en son centre l'Adoration eucharistique continue sur la durée de vingt-quatre heures, de manière à ce que de tout angle de la terre, s'élève toujours à Dieu une prière d'adoration, d'action de grâce, de demande et de réparation, avec le but principal de susciter un nombre suffisant de saintes vocations au sacerdoce et, également, d'accompagner spirituellement — au niveau du Corps mystique —, avec une sorte de maternité spirituelle ce qui sont déjà appelés au sacerdoce ministériel et sont ontologiquement conformés à l'unique Souverain et Eternel Prêtre, afin qu'ils Le servent toujours mieux Lui ainsi que les frères, comme ceux qui , dans le même temps sont "dans" l'Eglise mais aussi "devant" l'Eglise (cf. JEAN-PAUL II, Pastores dabo vobis, n. 16) en représentant le Christ et, le représentant, comme tête, pasteur et époux de l'Eglise» (Lettre pour la sanctification du Clergé, 8 décembre 2007).

Ainsi se dessine, en fin de compte, une forme supplémentaire de maternité spirituelle, qui a toujours accompagné silencieusement, dans l'histoire de l'Eglise, la famille élue des prêtres: il s'agit de confier concrètement notre ministère à un visage déterminé, à une âme consacrée, qui soit appelée par le Christ et, donc, choisisse d'offrir sa propre personne, les souffrances nécessaires et les difficultés inévitables de la vie, pour intercéder en faveur de notre existence sacerdotale, en vivant, de cette manière, en la douce présence du Christ.
Cette maternité, dans laquelle s'incarne le visage amoureux de Marie, doit être demandée dans la prière, car seul Dieu peut la susciter et la soutenir. D'admirables exemples en ce sens ne manquent pas; pensons aux larmes bénéfiques de sainte Monique pour son fils Augustin, pour lequel elle pleure «plus que ne pleurent les mères pour la mort physique de leurs enfants» (SAINT AUGUSTIN, Confessions III, 11). Un autre exemple fascinant est celui d'Eliza Vaughan, qui donna le jour et confia au Seigneur treize enfants; sur les huit fils, six devinrent prêtres, et sur les cinq filles, quatre devinrent religieuses. Car il n'est pas possible d'être véritablement mendiants devant le Christ, merveilleusement caché dans le Mystère eucharistique, sans savoir concrètement demander l'aide effective et la prière de ceux qu'il place à nos côtés, et sans craindre de nous en remettre aux maternités qu'assurément l'Esprit suscite pour nous.

Sainte Thérèse de l'Enfant Jésus, consciente du besoin extrême de prière pour tous les prêtres surtout pour ceux qui sont tièdes, écrit dans une lettre adressée à sa sœur Céline: «Vivons pour les âmes, soyons des apôtres, Sauvons surtout les âmes des prêtres [...]. Prions, souffrons pour eux et, le dernier jour, Jésus sera reconnaissant» (SAINTE THERESE DE LISIEUX, Lettre 94).

Confions-nous à l'intercession de la Sainte Vierge Reine des Apôtres, très douce Mère, tournons avec Elle notre regard vers le Christ, en tendant continuellement à être totalement, radicalement à Lui; telle est notre identité!

Nous nous souvenons des paroles du saint Curé d'Ars, Patron des Curés: «Si j'avais déjà un pied au ciel, et que l'on venait me dire de retourner sur la terre pour travailler à la conversion des pécheurs, j'y retournerais bien volontiers. Et s'il était pour cela nécessaire de rester sur la terre jusqu'à la fin du monde, en me levant toujours à minuit, et que je souffrais comme je souffre, je consentirais de tout cœur» (FRERE ATHANASE, Procès de l'Ordinaire, p. 883).
Puisse le Seigneur guider et protéger tous et chacun, en particulier les malades et les plus souffrants, dans l'offrande constante de notre vie par amour.

Claudio Card. Hummes Préfet

S.Exc. Mgr Mauro Piacenza Archevêque titulaire de Vittoriana Secrétaire


Source : Eucharistie Sacrement de la Miséricorde
French Message de Pâques de S. Em le Cardinal Claudio Hummes
Mar 19, 2008
Rome, le 19 mars 2008 - E.S.M. - Le Préfet de la Congrégation pour le clergé, S. Em le Cardinal Claudio Hummes a fait parvenir aux prêtres, diacres permanents et catéchistes son Message de Pâques.

Préfet de la Congrégation pour le clergé

A nos chers prêtres, diacres permanents et catéchistes

Que la mort et la résurrection de Jésus Christ, que nous célébrons à Pâques, apportent une vie nouvelle à l’Église et réjouissent le peuple de Dieux, qui chante au Seigneur un cantique nouveau. Dans l’Apocalypse, Il dit : « Sois sans crainte. Je suis le Premier et le Dernier, je suis le Vivant : j’étais mort, mais me voici vivant pour les siècles des siècles, et je détiens les clés de la mort, et du séjour des morts » (Ap 1,17-19). Oui, le Seigneur Ressuscité est la garantie de la victoire définitive de la vie. La mort a été détruite. Le dernier mot appartient désormais à la vie et à l’amour. Cette espérance certaine et joyeuse donne un sens à notre vie et à l’histoire de l’humanité. Le Christ est ressuscité, et dans nos pérégrinations terrestres, il marche à nos côtés en nous éclairant et en nous fortifiant, comme nous le lisons dans l’épisode des disciples d’Emmaüs, l’après-midi du jour de la Résurrection. Accueillant le message d’Emmaüs et inspirés par une prière de Benoît XVI au Ressuscité, Seigneur de l’histoire, prions :

Reste avec nous, car le soir tombe et le jour déjà touche à son terme (Lc 24, 29).

Reste avec nous, Seigneur, accompagne-nous même si nous n’avons pas toujours su te reconnaître. Reste avec nous, parce qu’autour de nous les ombres s’épaississent, et tu es la Lumière; dans nos cœurs s’insinue le découragement, et tu les fais brûler à travers la certitude de la Pâque. Nous sommes las de la route, mais tu nous réconfortes par la fraction du pain pour annoncer à nos frères qu’en vérité tu es ressuscité et que tu nous as confié la mission d’être des témoins de ta résurrection.

Reste avec nous, Seigneur, lorsqu’autour de notre foi catholique s’élèvent les brumes du doute, de la fatigue ou des difficultés : Toi qui es la Vérité même en tant que révélateur du Père, éclaire nos esprits avec ta Parole ; aide-nous à sentir la beauté de croire en toi.

Reste dans nos familles, éclaire-les dans leurs doutes, soutiens-les dans leurs difficultés, réconforte-la peine dans leurs souffrances et dans de chaque jour, lorsqu’autour d’elles s’accumulent des ombres qui menacent leur unité et leur identité naturelle. Toi qui es la Vie, reste dans nos foyers, afin qu’ils continuent à être des nids où la vie humaine naisse généreusement, où l’on accueille, l’on aime et l’on respecte la vie de sa conception à sa fin naturelle.

Reste, Seigneur, avec ceux qui dans nos sociétés sont les plus vulnérables ; reste avec les pauvres et les humbles de toute la terre, qui font l’objet de limitations injustes lorsqu’il s’agit de participer à la table des biens de l’humanité et d’exprimer la richesse de leur culture et la sagesse de leur identité. Reste, Seigneur, avec nos enfants et avec nos jeunes, qui sont l’espérance et la richesse de notre monde, protège-les des nombreux pièges qui menacent leur innocence et leurs espérances légitimes. Ô bon Pasteur, reste avec nos personnes âgées et avec nos malades. Fortifie-les tous dans la foi afin qu’ils soient tes disciples et missionnaires !

À tous, de saintes et joyeuses Pâques

Source : Eucharistie Sacrement de la Miséricorde
Italian La risurrezione di Cristo, segno del trionfo della vita
Mar 13, 2008
Messaggio di Pasqua del prefetto della Congregazione per il Clero.

ROMA, mercoledì, 12 marzo 2008 (ZENIT.org).- La risurrezione di Cristo è il segno del trionfo della vita, ha affermato il Cardinale Cláudio Hummes, prefetto della Congregazione per il Clero.

Nel suo messaggio per la Quaresima 2008, indirizzato a presbiteri, diaconi permanenti e catechisti, il Cardinale afferma che “la morte e la risurrezione di Gesù Cristo, che celebriamo nella Pasqua, portano vita nuova alla Chiesa e allietano il popolo di Dio, che canta un cantico nuovo al Signore”.

“Il Signore Risorto è la garanzia della vittoria definitiva della vita”, osserva.

La morte, quindi, “è stata distrutta” e “l’ultima parola spetterà alla vita e all’amore”.

“Ecco la speranza sicura e gioiosa che dà senso alla nostra vita e alla storia dell’umanità. Cristo è risorto, e nel nostro pellegrinaggio terreno ci accompagna lungo il cammino, ci illumina e ci fortifica, come leggiamo nell’episodio dei discepoli di Emmaus, il pomeriggio del giorno della Risurrezione”.

“Resta con noi, Signore, accompagnaci benché non sempre abbiamo saputo riconoscerti”, scrive il Cardinale Hummes.

“Resta con noi, perché intorno a noi stanno addensandosi le ombre, e tu sei la Luce; nei nostri cuori si insinua lo scoraggiamento, e li fai ardere con la certezza della Pasqua. Siamo stanchi della strada, ma tu ci conforti con la frazione del pane per annunciare ai nostri fratelli che in realtà tu sei risorto e ci hai affidato la missione di essere testimoni della tua risurrezione”.

“Resta con noi, Signore, quando intorno alla nostra fede cattolica sorgono le nebbie del dubbio, della stanchezza o delle difficoltà: tu che sei la Verità stessa come rivelatore del Padre, illumina le nostre menti con la tua Parola; aiutaci a sentire la bellezza di credere in te”.

Allo stesso modo, il prefetto della Congregazione per il Clero prega Cristo di restare “nelle nostre famiglie”, illuminandole “nei loro dubbi”, sostenendole “nelle loro difficoltà”, consolandole “nelle loro sofferenze e nella fatica di ogni giorno, quando intorno a loro si accumulano ombre che minacciano la loro unità e la loro identità naturale”.

“Tu che sei la Vita, resta nei nostri focolari, affinché continuino ad essere nidi dove la vita umana nasca generosamente, dove si accolga, si ami e si rispetti la vita dal concepimento fino al suo termine naturale”, ha chiesto.

“Resta, Signore, con quelli che nelle nostre società sono più vulnerabili; resta con i poveri e gli umili di tutta la terra, che soffrono ingiuste limitazioni nel partecipare alla mensa dei beni dell’umanità ed nell’esprimere la ricchezza della loro cultura e la saggezza della loro identità”.

“Resta, Signore, con i nostri bambini e con i nostri giovani, che sono la speranza e la ricchezza del nostro mondo, proteggili dalle tante insidie che attentano alla loro innocenza ed alle loro legittime speranze”.

“Resta con i nostri anziani e con i nostri malati – ha concluso –. Fortifica tutti nella fede affinché siano i tuoi discepoli e missionari!”.
Italian “Il sacerdote è il primo catechista della parrocchia”
Feb 27, 2008
Il prefetto della Congregazione per il Clero, il Cardinale Cláudio Hummes O.F.M., ha affermato questo lunedì durante una conferenza pronunciata presso la Facoltà di Teologia “San Damaso” di Madrid che il sacerdote è “il primo catechista della parrocchia” e che “i catechisti hanno bisogno della presenza del parroco per essere animati”.

MADRID, lunedì, 25 febbraio 2008 (ZENIT.org).- “Molti parroci non accompagnano i loro catechisti”, ha osservato il Cardinale Hummes, ricordando che il compito del sacerdote deve essere “aver cura dell'orientamento di fondo nella catechesi”.

Con il titolo “Il sacerdote e il ministero della Catechesi”, il porporato brasiliano ha ripercorso il Nuovo Direttorio Generale per la Catechesi e ha constatato che è necessaria un'“unità tra fede e vita”, sottolineando che la finalità della catechesi è “aprire il cuore e prepararlo a una totale coesione con Gesù Cristo”.

Il porporato ha enumerato alcune delle caratteristiche dell'opera catechetica, che deve essere “un processo di iniziazione alla vita della fede”, “una vita di fede in comunità”, “un processo permanente di educazione nella fede” e “un filo conduttore che porta a Gesù Cristo”.

“L'azione della catechesi trasforma le strutture di peccato della società umana, alla luce del Vangelo”, ha sottolineato il Cardinale, che ha mostrato l'importanza dell'inculturazione che “assuma il modo di essere del popolo” e di un “forte risveglio dell'urgenza della missione”.

Il prefetto della Congregazione per il Clero ha terminato il suo intervento mostrando ai presenti alcune chiavi per un corretto esercizio della catechesi, consigliando di “aver cura dell'orientamento di fondo” e “dello sforzo per raggiungere il fine proprio della catechesi” e di “garantire un'adeguata presentazione del contenuto della fede”.
Italian Una preghiera mondiale per la santificazione dei sacerdoti
Jan 05, 2008
Un'iniziativa su scala mondiale di adorazione eucaristica "perpetua" per la riparazione delle mancanze dei sacerdoti e in modo particolare "per le vittime delle gravi situazioni di condotta morale e sessuale di una piccolissima parte del clero".

(Osservatore Romano, 05 gennaio, 2008)Ad annunciare questa iniziativa di preghiera è il cardinale Cláudio Hummes, prefetto della Congregazione per il Clero. "Chiediamo a tutti - dice - di fare l'adorazione eucaristica per riparare davanti a Dio quello che di grave è stato fatto e per accogliere di nuovo la dignità delle vittime. Sì, abbiamo voluto pensare alle vittime affinché ci sentano vicini. Ci riferiamo soprattutto a loro, è importante dirlo".

Per il cardinale è una priorità aprire "cenacoli eucaristici" suscitando un grande movimento spirituale di preghiera per tutti i sacerdoti e per la loro santificazione. "Sono davvero tante - spiega - le cose da fare per il vero bene del clero e la fecondità del ministero pastorale nel mondo di oggi. Ma la consapevolezza che l'agire consegue all'essere e che l'anima di ogni apostolato è l'intimità divina ci ha portato a promuovere urgentemente proprio una grande adorazione eucaristica, se possibile perpetua". Il cardinale Hummes presenta, nell'intervista a "L'Osservatore Romano", il senso, le motivazioni e le caratteristiche pratiche del movimento mondiale di preghiera per il clero.

Perché l'urgenza di promuovere proprio ora questa iniziativa per la riparazione delle mancanze dei sacerdoti e la loro santificazione?

Problemi ce ne sono sempre stati perché siamo tutti peccatori. Però in questo tempo sono stati segnalati fatti veramente molto gravi. Ovviamente si deve sempre ricordare che solo una minima parte del clero è coinvolta in situazioni gravi. Neppure l'uno per cento ha a che fare con problemi di condotta morale e sessuale. La stragrande maggioranza non ha nulla a che vedere con fatti di questo genere. Ma tutti i sacerdoti hanno comunque bisogno di aiuto spirituale per continuare a vivere la propria vocazione e la propria missione nel mondo di oggi. La Chiesa, poi, ha sempre pregato per la riparazione dei peccati di tutti. È questa, ad esempio, una delle caratteristiche della tradizionale devozione al sacro cuore di Gesù.

Qual è il contenuto dell'iniziativa?

Abbiamo pensato a due cose distinte: l'adorazione eucaristica, perpetua se si riesce, e la maternità spirituale per i sacerdoti. Se anche sono due realtà distinte, molte volte si uniscono proprio nell'adorazione eucaristica.

Avete inviato una lettera ai vescovi: che cosa avete chiesto?

Abbiamo proposto ai vescovi di promuovere nelle diocesi veri e propri "cenacoli" in cui consacrati e laici si dedichino, uniti fra loro e in spirito di vera comunione, alla preghiera sotto forma di adorazione eucaristica continuata. Anche in spirito di genuina e reale riparazione e purificazione. Con l'intercessione della Madre di Dio. È a partire dal ruolo svolto da Maria nella storia della salvezza che si intende, e in modo tutto particolare, affidarle tutti i sacerdoti, suscitando nella Chiesa questo movimento di preghiera che ponga al centro l'adorazione eucaristica continuata nell'arco delle ventiquattro ore, in modo che da ogni angolo della terra sempre si elevi a Dio una preghiera di adorazione, ringraziamento, lode, domanda e riparazione. Una preghiera incessante per suscitare un numero sufficiente di sante vocazioni al sacerdozio e, insieme, per accompagnare spiritualmente, con una sorta di maternità spirituale, quanti sono già stati chiamati al sacerdozio.

Perché proprio l'adorazione eucaristica?

Innanzitutto per il valore dell'eucaristia: è il centro stesso della vita della Chiesa, il punto più alto. Il Santissimo è adorato nei tabernacoli delle chiese di tutto il mondo; la gente riconosce che Gesù è presente realmente e lo può incontrare in modo diretto. Il sacramento dell'eucaristia ha un rapporto totale con il sacerdote che è ordinato prima di tutto per celebrarlo. Il sacerdozio è nato nell'ultima cena, proprio con l'istituzione dell'eucaristia, quando Gesù dice: "Fate questo in memoria di me". Così fare l'adorazione eucaristica in favore dei sacerdoti ricorda la natura stessa del sacerdozio.

Che suggerimenti avete dato?

Abbiamo indirizzato una nota esplicativa a diocesi, parrocchie, rettorie, cappelle, monasteri, conventi, seminari per incrementare la pratica dell'adorazione eucaristica continuata per tutti i sacerdoti e le vocazioni sacerdotali. Sarebbe, ad esempio, opportuno che ogni diocesi chiedesse a un sacerdote di dedicarsi a tempo pieno allo specifico ministero di promozione dell'adorazione eucaristica. Abbiamo proposto anche la creazione di santuari eucaristici e l'individuazione di luoghi specifici da riservare appositamente all'adorazione eucaristica continuata. È importante, poi, che le iniziative per la formazione del clero siano permeate da un clima eucaristico.

Chi deve essere coinvolto in questa iniziativa?

Tutte le forze vive, a partire dai bambini che si preparano alla prima comunione. L'adorazione eucaristica, perpetua e non, è già molto sentita e praticata in tantissime comunità e parrocchie. È vissuta dalla gente: famiglie, giovani, bambini, anziani. Tutti. L'adorazione ha sempre avuto un'attrazione speciale nel popolo di Dio. La gente ne conosce il valore. Si sente anche fisicamente vicina a Gesù Cristo. Così la nostra proposta non riguarda solo le comunità religiose e contemplative, le persone consacrate, i movimenti e le associazioni, ma anche i fedeli delle comunità parrocchiali. Da parte del vescovo, del parroco o del superiore religioso ci vuole certamente uno sforzo organizzativo per far prendere coscienza, per stimolare un approfondimento spirituale che porti alla comprensione della questione del sacerdozio, della missione del sacerdote oggi nel mondo.

Le religiose hanno un ruolo particolare?

Sull'esempio di Maria, le anime femminili consacrate possono adottare spiritualmente sacerdoti e aiutarli, con l'offerta di sé, la preghiera e la penitenza. Questa iniziativa consente di prendere sempre maggiore consapevolezza del legame ontologico tra eucaristia e sacerdozio e della speciale maternità di Maria nei confronti di tutti i sacerdoti.

Che cosa significa essere madre spirituale per i sacerdoti?

La vocazione a essere madre spirituale per i sacerdoti è troppo poco conosciuta, scarsamente compresa e perciò poco vissuta, nonostante la sua vitale e fondamentale importanza. Indipendentemente dall'età e dallo stato civile, tutte le donne possono diventare madri spirituali per un sacerdote. In maniera particolare questo vale per le missionarie e le religiose che offrono tutta la loro vita a Dio per la santificazione dell'umanità. Dunque fare maternità spirituale significa essere persone che pregano per un sacerdote specifico e lo accompagnano così per tutta la vita. In forma anonima, normalmente. E questo, ce lo dice la storia, porta grandi frutti spirituali per i sacerdoti.

Che cosa significa essere sacerdote oggi?

È molto diverso essere sacerdote oggi in America Latina, in Africa o in Europa. Le differenze sono grandi tra il nord e il sud del mondo. In Europa, dove ci sono società più avanzate, c'è una cultura molto fredda in rapporto alla vita religiosa che non è apprezzata. C'è una cultura troppo laicista. In altre regioni invece c'è uno spirito religioso più forte. Ma ovunque c'è sempre molto lavoro da fare, sono necessari molti sacrifici da parte dei sacerdoti.

Come è visto oggi il sacerdote?

Dico sempre che i sacerdoti sono da venerare. Da amare. Da rispettare. Spendono tutta la vita, pur con i loro limiti, per Dio e il prossimo. Sono grandissimi benefattori dell'umanità. Predicano e coltivano il bene, aiutano le persone. Che cosa vuole la società di più? È un servizio che tutti dovrebbero riconoscere e apprezzare. In questo senso credo che la preghiera sia molto importante per sostenerli nella loro missione.

Lei è prefetto della Congregazione per il Clero dal 31 ottobre 2006. Può tracciare un primo bilancio del suo servizio e indicarci qual è il progetto, quali sono le strategie della Congregazione a lei affidata?

Al centro delle mie preoccupazioni e delle mie preghiere ci sono i sacerdoti, i diaconi, i catechisti. Per quanto riguarda i sacerdoti una delle sfide - non lo definisco problema - che abbiamo davanti viene dalla nuova cultura post-moderna che travolge tutto e che è molto critica, addirittura avversa, alla religione: è come se la fede dovesse sparire. Ma noi sappiamo che se perdiamo Dio perdiamo il senso delle cose.

La questione è: come aiutare i sacerdoti a vivere oggi la loro vocazione e la loro missione nella nuova società post-moderna? Come aiutarli a essere entusiasti testimoni di Cristo e a vivere il loro sacerdozio non da uomini tristi e scoraggiati ma gioiosi, coscienti e consapevoli di dare un contributo grande riproponendo Dio al mondo di oggi?

Siamo convinti che il mondo con questa cultura stia perdendo e non guadagnando. Non si stanno facendo progressi. È pur vero che questa cultura ci aiuta ad avere atteggiamenti critici su certi aspetti del fenomeno religioso. Ma siamo fermamente convinti che Gesù Cristo è il fatto più importante della storia. E dobbiamo annunciarlo e portarlo al mondo intero.

Quali sono le altre questioni importanti da affrontare?

La formazione permanente del clero; la spiritualità, l'interiorità, che oggi è decisiva più che mai; la selezione e la preparazione dei candidati al sacerdozio. Serve una selezione rigorosa e una formazione esigente per i futuri sacerdoti: sappiamo che questo è compito specifico della Congregazione per l'Educazione Cattolica. Ci confrontiamo sempre su questi temi anche con i vescovi in visita ad limina e in ogni altra occasione possibile.
Italian Il discorso del Papa alla Curia Romana: il commento del cardinale Hummes
Dec 23, 2007
Nell’imminenza del Natale, ieri, Benedetto XVI ha ricevuto la Curia Romana per il tradizionale scambio degli auguri natalizi.

(Radio Vaticana, 22/12/2007) In tale occasione, il Papa si è soffermato sui momenti più significativi del suo magistero in questo anno che va a concludersi. Un’attenzione particolare il Pontefice l’ha dedicata al viaggio apostolico in Brasile e alla Conferenza dell’Episcopato latinoamericano e dei Caraibi, ad Aparecida nel maggio scorso. Per una riflessione su questo discorso, Giovanni Peduto ha intervistato il cardinale brasiliano Claudio Hummes, prefetto della Congregazione per il Clero:

R. – Io mi sono perfino un po’ commosso, sentendo il Papa parlare dell’America Latina, del Brasile, della V Conferenza generale dell’Episcopato latinoamericano e caraibico ad Aparecida, ponendo al centro del suo discorso questo grande avvenimento, che lui ha guidato e al quale lui è stato presente – una grande presenza, veramente! Mettere questo al centro del suo discorso – perché poi ha anche finito il suo discorso riferendosi ancora una volta ad Aparecida – vuol dire la grande importanza che egli ha dato alla questione della Chiesa in America Latina, del suo momento storico, della sua vita, delle sue decisioni per il futuro, a partire da questo grande evento. Questo evento è stato incentrato sulla questione che dobbiamo rinnovare il nostro discepolato a Gesù Cristo, di portare la gente, i battezzati che non sono stati sufficientemente evangelizzati, portarli all’incontro con Gesù Cristo affinché questo discepolato, questa fede, questa adesione cresca e si rinnovi continuamente finché tutti siamo entusiasti missionari di Gesù Cristo oggi, nel mondo di oggi. Tutto questo, affinché il mondo abbia vita. Poi, il Papa ha accennato – importantissimo! – alla questione della Cina, della Chiesa in Cina, che è una grande sfida. La Chiesa segue con grande amore la Cina, ha una grande passione per la Cina perché sappiamo quanto sia importante portare Gesù Cristo alla Cina. La strada è così difficile, oggi. Il Papa si è impegnato moltissimo e la Cina è al centro delle sue preoccupazioni, anche il fatto di ristabilire le vie del dialogo, dell’armonia con la Cina affinché la Chiesa abbia anche lì la possibilità di svilupparsi. Questa è una delle grandi preoccupazioni che il Papa ha fortemente sottoposto alla Chiesa e proposto alla Curia. Poi, il dialogo con le altre religioni, il dialogo interreligioso, sottolineando che il dialogo con le altre religioni non indebolisce il nostro diritto e il nostro dovere di fare missione, ossia di annunciare Gesù Cristo. Così come è stato fatto in America Latina, ad Aparecida, proponendo nuovamente e fortemente la missione. E poi anche i giovani: il Papa ha sottolineato molto la questione dei giovani, è molto coinvolto con i giovani anche per l’eredità ricevuta da Giovanni Paolo II ...

D. – Eminenza, a proposito di Aparecida: si cominciano a vedere i frutti in America Latina di questo grande avvenimento?

R. – Sì, perché prima di tutto vuol dire che c’era la necessità che tutti prendessero conoscenza del contenuto, non soltanto dell’avvenimento come tale, che è stato già una grande spinta per tutti a riprendere l’interesse verso Dio nel mondo, nella storia e nella vita della Chiesa. L’avvenimento stesso, la visita del Papa ... però, anche prendere conoscenza delle conclusioni, del documento conclusivo che poi, alla fine, è un libro! Prenderne conoscenza affinché si possa iniziare a mettere in pratica queste decisioni. Questo, ovviamente, è un lavoro che dev’essere fatto prima di tutto nelle Conferenze episcopali di ciascuna nazione, poi dal Consiglio episcopale dell’America Latina, il CELAM, ovviamente. Poi, ogni diocesi, ogni parrocchia, ogni comunità deve prendere conoscenza e cercare di fare di questo un grande programma di vita e di attuazione in America Latina ...

D. – L’America Latina viene chiamata “il continente della speranza”, e proprio all’inizio dell’Avvento, Papa Benedetto XVI ci ha donato l’enciclica sulla speranza. Una sua riflessione, eminenza, sulla speranza cristiana ...

R. – Io credo che sia stato importantissimo rilanciare la speranza, perché la cultura attuale, il mondo attuale è un po’ senza speranza, senza molti orizzonti per il futuro davanti a sé. La cultura attuale ha perso il contenuto fondamentale di quanto dà forza e vita alla speranza, che è Dio! Se perdiamo Dio, perdiamo la speranza, perché allora non c’è futuro. Il futuro sarà la morte, il nulla, il nichilismo. Allora, in che cosa vale ancora la pena di investire una vita, se non c’è Dio, se non c’è una vita immortale dopo questa vita terrena? Ecco: rilanciare ancora questi grandi contenuti della nostra fede, questi contenuti che, per certi versi, possono anche essere raggiunti per il tramite della ragione umana, non sono irrazionali, sono ragionevoli perché Dio è anche la ragione di tutto, il “logos” di tutta la verità. Significa che non è qualcosa di irragionevole: no! Anche la ragione umana può raggiungere questi grandi contenuti della speranza! Rilanciare la speranza, credo che sia un grande servizio che il Papa presta all’umanità, alla Storia ...

D. – Natale è alle porte. Ma fare memoria della venuta del Figlio di Dio tra gli uomini, cosa può significare per l’uomo d’oggi, per il mondo d’oggi, eminenza?

R. – Il Natale è una memoria, perché Gesù è nato 2000 anni fa. La Chiesa, dunque, celebra la memoria di questa nascita. Però, non è semplicemente la memoria di un fatto, di un evento, di un avvenimento rimasto relegato nel passato. No, non è rimasto nel passato! Per la Chiesa, è una realtà, un avvenimento che ancora oggi è vivo, presente con i suoi contenuti, la sua forza nel presente. Vuol dire che è una memoria che è presente ancora oggi, tramandata attraverso i secoli, e sarà così anche nel futuro. La Chiesa ha una storia, un passato, un presente e un futuro. E questo è il contributo, anche, che la Chiesa può dare al mondo di oggi, che ha un po’ perso il senso della storia.

D. – Eminenza, il suo augurio natalizio ai nostri ascoltatori:

R. – Che tutti rinnovino la loro speranza!
French En Amérique latine et centrale des catéchistes meurent pour leur foi
Nov 11, 2007
Des précisions du cardinal Claudio Hummes.

ROME, Vendredi 9 novembre 2007 (ZENIT.org) – « En Amérique Latine et en Amérique Centrale, mais pas seulement, des catéchistes se font tuer parce qu’ils sont catéchistes, autrement dit parce qu’ils témoignent et annoncent le Christ, révélant aux hommes cette vérité bouleversante qu’ils sont aimés de Dieu », dénonce le préfet de la Congrégation pour le clergé au Vatican.

Ce commentaire introduit l’entretien de « L'Osservatore Romano » avec le cardinal Claudio Hummes, O.F.M., rapporté dans l’édition italienne du 7 novembre, après le message du cardinal aux catéchistes du monde entier.

Le cardinal Hummes, souligne le quotidien du Saint-Siège, « hausse le ton pour clamer devant le monde une vérité que l’on ne peut et que l’on ne saurait cacher ».

La catéchèse étant une des tâches qui revient à la Congrégation pour le clergé - a expliqué le cardinal préfet - nous avons voulu, à l’occasion de la fête de saint Luc évangéliste, et après avoir adressé un message aux prêtres et aux diacres permanents, nous adresser directement aux catéchistes, convaincus qu’il est important d’entretenir « une relation personnelle avec tout le monde ».

D’autant plus, a-t-il ajouté, que « les catéchistes vivent dans des situations très différentes », en raison des énormes disparités qui séparent le nord et le sud du monde.

Il y a des catéchistes, a-t-il affirmé, « qui exercent leur mission dans un monde intellectuellement, culturellement et économiquement, très développé » mais il y a aussi ceux qui travaillent dans un monde « où les populations ne savent ni lire ni écrire et n’ont aucune possibilité d’instruction ».

« Dans cette réalité, missionnaires et catéchistes mènent des actions qui relèvent parfois de l’héroïsme », « beaucoup d’entre eux allant même jusqu’à donner leur vie pour leur foi » a-t-il souligné.

« J’ai pu le constater personnellement en Amérique Latine et en Amérique Centrale où l’on assiste à de violentes répressions, a-t-il raconté. Il y a là-bas des catéchistes qui ont perdu la vie parce qu’ils étaient catéchistes. Cela est également arrivé en Afrique. D’ailleurs, des catéchistes martyrs ont déjà été béatifiés. Présents dans le monde entier, ces derniers constituent une armée importante, toujours en première ligne » .

C’est pourquoi, dans sa récente lettre, le cardinal Hummes a tenu à remercier et encourager les catéchistes, les appelant à « renforcer leur foi par la prière, la formation et la charité ».

Le catéchiste, a-t-il expliqué, « est un homme de la joie », « de l’expérience », « capable de cultiver des relations authentiques d’amour ».

Et « dans un monde dépourvu d’espérance, en proie à la violence et à l’égoïsme, chaque geste du catéchiste, chacune de ses paroles, doit témoigner que le Seigneur aime l’homme », a-t-il ajouté.

Il est donc important que le catéchiste « soit un vrai disciple de Jésus Christ » : « une personne qui a déjà rencontré le Christ, qui a accompli un choix personnel et communautaire pour le Christ » ; « une personne à l’écoute et en quête permanente du Christ », une personne tournée vers Lui « dans le cœur de l’Eglise » et fidèle à son enseignement.

Il est fondamental, a poursuivi le cardinal Hummes, que le catéchiste ait « une formation suffisante pour mener à bien sa mission et qu’il s’adapte à la région dans laquelle il est amené à vivre », conscient qu’il lui faudra « transmettre le catéchisme dans son intégralité et non une partie seulement ».

Le représentant du Saint-Siège a conclu en encourageant les catéchistes à « faire comprendre que Dieu nous aime ». « Nous répétons aux gens d’aimer Dieu, mais nous oublions de leur donner la bonne nouvelle que Dieu nous aime » a-t-il souligné. « Ce n’est que lorsque nous aurons fait l’expérience que Dieu nous aime que nous serons capables d’aimer Dieu », a-t-il conclu.
English Cardinal Hummes thanks catechists for heroism in proclaiming the Gospel
Oct 31, 2007
In a letter to the catechists of the world dated October 18, the feast of St. Luke, the prefect for the Congregation for the Clergy, Cardinal Claudio Hummes, thanked them for their heroic service to the cause of evangelization.

Rome, Oct 23, 2007 / 10:35 am (CNA).- “In this first year of my service to the Holy Father, Benedict XVI, at the Congregation for the Clergy, which is also entrusted with catechesis, I desire to send you my cordial and fraternal greetings,” the Brazilian cardinal said.  He assured catechists of his appreciation for their hard work, which “often requires heroic sacrifices” offered “with joy and perseverance.”

“You all are one of the most promising signs with which the Lord never ceases to comfort and surprise us,” the letter continued.  Cardinal Hummes encouraged them to continue being witnesses to the truth and to pass it on faithfully to the people of our times.

He exhorted catechists to strengthen their faith with prayer, formation and charity.  “Always be joyful and diligent so that, through your work, ‘God may be glorified in all through Jesus Christ.  To Him be the power and the glory’,” he said.

“In a world often without hope and victimized by violence and selfishness,” he went on, “may each gesture, each smile, each word you say be a living testimony that the Lord has overcome sin and death and that love is possible!”

Cardinal Humes said today’s world needs ministers of the Gospel whose lives “irradiate the fervor of those who have received the joy of Christ,” rather than evangelizers who are sad, discouraged, impatient or anxious.
English Cardinal: Brazil Conference Sets High Goal
May 26, 2007
Prefect of Clergy Congregation Hopes for New Pentecost.

APARECIDA, Brazil, MAY 25, 2007 (Zenit.org).- The 5th General Conference of the Episcopate of Latin America and the Caribbean is setting a priority: to show people the love the Church has for them, says Cardinal Cláudio Hummes.

Cardinal Hummes, prefect of the Congregation for Clergy, said this Thursday during a press conference at the Sanctuary of Our Lady of Aparecida.

The cardinal announced a new mission that is coming from the bishops' conference: an effort of evangelization for the entire continent to energize Catholics on the "continent of hope."

"The mission," Cardinal Hummes said, "will try to influence every level of society. We must be present in the professional and academic worlds, in all sectors of instruction, health, economy, culture, politics and in the media, etc.

"Church communities are numerous; they are a great achievement of the Church in Latin America."

But, the cardinal explained, "they have suffered a crisis. We cannot lose them, they must be strengthened."

As Catholics, we must "listen to people, to make them feel that they are cared for, loved, recognized, in order create space for dialogue, reading the Gospel, prayer, to find answers to their questions and their spiritual and material needs," he added.

The 72-year-old cardinal continued: "It is not only to bring them doctrine, but to share experiences, ways of living and examples.

"We must not only appeal to reason. We must meet the human person. As we must meet Christ, we must also meet persons, in order to arrive at feelings."

In order to do this, Cardinal Hummes said: "The vision of the mission and the missionary spirit must be adopted first by priests and religious.

"This will require decisive action from the bishops' conferences, dioceses, parishes and all associations of the faithful. The pastoral plans of these ecclesial structures must take on the mission and make it their objective."

"This great continental mission must spring from our openness to the movement of the Holy Spirit and become, in this way, a new pentecost."
Spanish Conferencia tendrá propuesta de gran misión continental
May 25, 2007
Una gran misión continental va a surgir como propuesta de la V Conferencia Episcopal de América Latina y del Caribe. Es lo que explicó el Prefecto de la Congregación para el Clero, Cardenal Claudio Hummes, hoy (23), en rueda de prensa concedida a los periodistas que siguen la Asamblea.

(Adital, 24.05.07) Según el Cardenal, la Conferencia está discutiendo y ciertamente aprobará la propuesta de ejecutar una gran misión en América Latina y el Caribe, lo que significa, según él, el compromiso de toda la estructura de la iglesia, fundamentalmente, con el apoyo de las parroquias y comunidades.

"Va a ser en las parroquias que esa misión va a ocurrir. Cada parroquia en su territorio la va a promover. Sin embargo, la Parroquia supone también el apoyo de su obispo, de su diócesis, de su estructura pastoral, supone el apoyo también del Celam. Todos esos niveles de la Iglesia en América Latina van a tomar como eje, como centro de su planeamiento pastoral la cuestión de la misión. Y misión aquí significará ir, salir, llevar a su comunidad en la búsqueda de aquellos, en primer lugar, que nosotros bautizamos y que no participan de su comunidad, por lo tanto, aquellos católicos alejados, católicos distantes, que nosotros hemos bautizado."

El Cardenal admite que "los católicos, en su mayoría, no participan de sus comunidades y buscan otras creencias e iglesias". Hummes refuerza que hay un gran número de católicos bautizados en el continente y que ellos necesitan encontrar espacio en la Iglesia. "Nosotros los bautizamos y ellos tienen el derecho de que los busquemos", resalta. Justifica también que la diversidad de creencias y religiones sumando a los católicos para sí es lo que motiva la gran misión. "La Esperanza es que esa misión pueda responder la gran demanda de católicos".

Metodología Misionera

Para el cardenal "sacerdotes y diáconos permanentes serán las piezas claves, agentes estratégicos en sus comunidades", y advierte que "un misionero debe ser un discípulo convencido de Jesús", y por lo tanto, le cabe a la iglesia despertarlo y estimularlo para la misión, reconociendo siempre los trabajos que ya realizan. También explica que eso exige cambios en la forma de trabajo, en el modelo de misión que ejercen los presbíteros, y que, para ello, "es necesaria una apertura interna del misionero".  Pero también admite que hay insuficiencia en el número de presbíteros en América Latina.

Preguntado sobre cómo va a ocurrir esa gran misión en América Latina y el Caribe, el Cardenal Hummes dijo que la "metodología misionera" va a ser descubierta y explica que la misión pretende alcanzar a todos los estratos sociales y a algunos niveles sociales que ya están dentro de una cultura post moderna y que por eso la iglesia necesita encontrar formas de evangelizar y testimoniar el evangelio a todos ellos. "Hay además un campo a ser definido como metodología misionera."

Autocrítica

También hablando sobre la sociedad contemporánea, el cardenal hizo una autocrítica, admitiendo que la Iglesia no está evangelizando adecuadamente en la sociedad post moderna, y resaltó que "no se trata de una autocrítica pesimista", sino de una crítica constructiva.

"Cuando decimos que estamos perdiendo personas porque no evangelizamos suficientemente, eso es una autocrítica muy seria que estamos haciéndonos a nosotros mismos. Pero es una autocrítica que no debe ser pesimista, derrotista. Ella debe ser estimulante, debe ser propositiva, debemos estar felices de que hayamos recibido del espíritu santo ese impulso y esa conciencia de la que es necesario ir en su búsqueda".

CEBs

En relación con las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs), el Cardenal Hummes puso énfasis en comentar que "las Cebs van a continuar y son muchas en América Latina". Según el, las Cebs pasaron por una "crisis de discernimiento", y que se fueron transformando con el tiempo, utilizando esa crisis para alcanzar una madurez. Y, preocupado con la propuesta de la gran misión continental, el Cardenal destaca que "las pequeñas comunidades son fundamentales para la misión".

"Las Cebs y Asociaciones son formas de congregar a los bautizados y todas ellas están invitadas a llevar adelante la misión".

En relación con los diferentes organismos y seguimientos presentes en la Iglesia de América Latina, el Cardenal Hummes dijo que "la Iglesia no quiere hacer grandes distinciones. La Iglesia necesita diversidad".

Mártires

También dijo el Cardenal que los mártires son expresiones significativas de la misión en América Latina y que, ciertamente, serán incluidos en el documento de la V Conferencia. Para él, "el martirio es la forma suprema de evangelización".

Misión Ad gentes

Incluso con la propuesta misionera completamente enfocada hacia América Latina y el Caribe, el Cardenal dijo que "la misión es", de hecho, "para aquellos que necesitan encontrar a Jesús". Por lo tanto, "en la medida en que haya misión en América Latina, estos misioneros estarán preparados para ir al mundo. Una misión alimenta a la otra".
Spanish Intervención del cardenal Cláudio Hummes en Aparecida
May 18, 2007
Publicamos la intervención del cardenal Cláudio Hummes, OFM, prefecto de la Congregación vaticana para el Clero, pronunciada este miércoles - 16 mayo 2007 - en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano.

1. Situación social y económica
La globalización, hoy vigente en el mundo, llegó también a América Latina y al Caribe, pero con altos costos sociales. De hecho, para adecuarse a los nuevos tiempos en los que el mercado es soberano, los países emergentes tuvieron que hacer grandes ajustes para la apertura de su economía al mercado globalizado y esto exigió enormes costos sociales, entre ellos, una devastadora destrucción de lugares de trabajo, generando un nuevo ejército de desempleados que se sumó a lo ya crónico desempleo. El desempleo es quizás la mayor y más fuerte llaga social del continente. No se niega que la globalización haya traído también beneficios y progreso, pero para una parte significativa de nuestra población trajo un desempleo sin perspectivas. Meses atrás fue publicada en São Paulo una pesquisa social que mostró haber en el Gran São Paulo un millón de jóvenes sin trabajo y sin escuela, no porque no quieran trabajar y estudiar, sino por la falta de oportunidad. Lamentablemente, muchos de estos jóvenes terminan en la droga y en la violencia.

Todo esto indica que la Iglesia deberá empeñarse aún más en la solidaridad para con los pobres, a la luz de Jesucristo. La opción por los pobres, no ideológica sino orientada por la Doctrina Social de la Iglesia, continúa actualísima. Además, el Santo Padre en su discurso inaugural de esta V Conferencia subrayó que “la opción preferencial por los pobres está implícita en la fe cristológica”.

2. La nueva situación política
Hoy, en un mundo globalizado, en que se forman nuevas agrupaciones de países, mediante tratados de libre comercio y hasta mismo cierta unión política, también América Latina busca unir sus países, sea con tratados de libre comercio, como el Mercosur, sea buscando también una unión política del continente, a semejanza de la Unión Europea. Esta búsqueda de mayor unidad se volvió imperativa, promisoria y positiva para que el continente tenga un porvenir real. La Iglesia Católica, que desde el tiempo colonial siempre unió estos pueblos bajo el aspecto religioso, podría ofrecer su experiencia y su luz evangélica para este proceso de unión.

3. La nueva situación religiosa
De un lado, la cultura post moderna y urbana está en expansión en América Latina y hace sentirse principalmente en las capas más instruidas de la población, en los medios y en la política. Se caracteriza por un individualismo y subjetivismo extremados, que se manifiestan en el pluralismo, en el relativismo, en el secularismo y en el permisivismo moral, bajo el pretexto de una autonomía subjetiva que rechaza la normatividad de una verdad fundante y universal. Al mismo tiempo, crece un laicismo militante y anti religioso.

Por otro lado, las sectas pentecostales y neo pentecostales se expanden. De hecho la Iglesia Católica perdió, por ejemplo, en Brasil, en las últimas décadas anualmente cerca del 1% de sus miembros, sabiéndose que la mayoría pasó a las Sectas. Hay que añadir que las Sectas crecieron principalmente en las periferias urbanas pobres.

No se trata de hacer un conflicto con las Sectas, pero de preguntarnos lo que podemos hacer nosotros para ir al encuentro de los católicos alejados y de los pobres de nuestras periferias para revitalizar su fe católica. La falta de evangelización de aquellos que nosotros bautizamos es la causa principal de este fenómeno. También la pobreza y el desarraigo social y religioso del pueblo que vino del campo para las periferias pobres de la ciudad, son otra causa. A todos éstos, las Sectas buscan atraer.

Urge también una evangelización adecuada de los jóvenes y del mundo de la educación. Allí se forma el porvenir de la sociedad. Igualmente, necesitamos evangelizar el mundo de los medios, los grandes medios de comunicación, que forman la opinión pública.

4. Propuesta
Todo indica que el tema de esta V Conferencia “Discípulos y misioneros de Jesucristo, para que en Él nuestros pueblos tengan vida”, fue una elección muy acertada. De hecho, la Iglesia en América Latina y en el Caribe necesita decidirse a ser resueltamente una Iglesia misionera adentro de su propio territorio, para salir en búsqueda de los católicos alejados y de todos que poco o nada conocen de Jesucristo y su Reino. Es necesario organizar los laicos de las parroquias, darles una formación básica sobre el kerigma evangélico y con una metodología misionera adecuada enviarlos a visitar a las familias, sobretodo en las periferias pobres. Es necesario oír las personas que tanto tienen a decirnos sobre sus sufrimientos y miserias, sus alegrías y aspiraciones, después rezar con ellas, anunciarles de nuevo la persona de Jesucristo y conducirlas a un fuerte encuentro personal y comunitario con Cristo, para despertar la adhesión personal a Él y así se vuelvan sus discípulos. Nuestro pueblo necesita sentir más el calor y la proximidad de su Iglesia. Al mismo tiempo, será necesario ejercer una solidaridad concreta y eficaz para con los pobres, pues evangelización y promoción humana no pueden separarse.

Esta V Conferencia debiera, por lo tanto, decidirse por una gran misión continental permanente, como le viene siendo sugerido por muchos que participaron vivamente de su preparación.

Para esta misión los presbíteros y los diáconos permanentes serán agentes fundamentales e indispensables en las parroquias y en los diversos ambientes de la sociedad. Ellos serán decisivos para el éxito de la misión. La formación en nuestros seminarios y la formación permanente de nuestro clero deberían asumir como tarea urgente el despertar de este espíritu misionero.
English Lar Bem-Vindo, Dom Claudio
May 12, 2007
While the Pope is, of course, the star of his five-day jaunt in Brazil, the first transcontinental papal visit of Benedict XVI's pontificate is a homecoming for one of his highest-profile recruits, a key pointman of the pontificate on things Latin American.

(whispersintheloggia.blogspot.com, May 11, 2007) Last Halloween, Benedict appointed Cardinal Claudio Hummes, the archbishop of São Paulo, as prefect of the Congregation for the Clergy. A lifelong pastor, the 72 year-old Francisan was viewed by some as a rather atypical choice for the Vatican post that oversees matters pertaining to the world's priests and deacons. Then again, while his gentle style, diverse background (he's half-German and speaks it), three decades of episcopal experience and lack of ideological color put him near the top of many papabile lists in 2005, it was said at the time that the one key quality he lacked was an in-depth familiarity with the ways of the Roman Curia.

Five months into his experience of Curial immersion, the cardinal recently sat down with Robert Mickens in Rome. The result is this week's lead feature in The Tablet.

"Yes, this is different," the cardinal told me a couple of weeks ago, as we sat in one of the ornate antechambers leading to the office he now occupies. "Very different; diversissimo!" His use of the Italian superlative, in his twangy Brasileiro accent, made the point loud and clear: this has been a major transition. In one swift stroke of the papal pen he moved from being chief pastor of the world's third-largest diocese to becoming "chief bureaucrat" of a Roman Curia office that occupies one floor in a quiet, mausoleum-like palace overlooking St Peter's Square.

Dom Cláudio left behind a burgeoning and bustling local Church that has six auxiliary bishops and more than five million "parishioners". He now oversees a handful of staff members in a government-like ministry that is designed principally to give the Pope advice and to facilitate canonical paperwork regarding the world's more than 400,000 priests. While insisting that there is a "pastoral dimension" to his work at the Congregation for the Clergy, the cardinal could not deny that the Pope sets the agenda. "He is the pastor and we help him; we are at his service," the cardinal said of his office.

Returning to his former archdiocese this week with Pope Benedict must be a poignant reminder of the change his life has undergone. Although he could not have predicted it last autumn when he accepted the Vatican position, he certainly found out a month later when he arrived in Rome to begin the new job.

Just two days before Cardinal Hummes left São Paulo, he told journalists that clerical celibacy was not a dogma and its usefulness could therefore be put up for discussion. The comments were somewhat surprising given that he had never before championed this issue. Some speculated that it was a sign - and the Pope's desire - that he would use his new position in the Roman Curia to help stimulate open discussion on this and other topics that have long been taboo in the Vatican.

But as his plane landed in Rome on 4 December, the Holy See press office had a statement ready - allegedly written by the cardinal himself - that completely reversed his pre-flight comments. Dom Cláudio nuanced the retraction in an exchange with reporters after leaving the plane, but several weeks later an article appeared in L'Osservatore Romano - again attributed to him - that presented historical and theological arguments in defence of the discipline of clerical celibacy.

When I asked him if this meant that the Pope had given a definitive "no" to the possibility of ordaining married men of proven virtue (viri probati) - an issue that many bishops, especially in Latin America, began discussing in earnest immediately after Vatican II - Dom Cláudio smiled wryly. "This is not on the table," he said. Full stop.

Despite Vatican efforts to kill the question, there are still many Catholics in Latin America (including some silent bishops) who believe that a married clergy is the only way realistically to cut the region's alarmingly high laity-to-clergy ratio. But it is unlikely that anyone will now be courageous or stubborn enough to insist on this when the fifth General Conference of CELAM (episcopal conferences of Latin America) gets under way this Sunday. Pope Benedict XVI is to inaugurate the three-week meeting at the Marian shrine of Aparecida about 100 miles north-east of São Paulo and, if he follows the custom of his predecessors, the bishops can expect him to deliver a 15- to 20-page speech telling them what issues require urgent attention and the best way to respond to them.

There's only one way to stop people from drifting away from the Catholic community, according to Cardinal Hummes: "The Church in Latin America must become more missionary in its own territory." But this is exactly what all three CELAM conferences since Vatican II - Medellín in 1968, Puebla in 1979 and Santo Domingo in 1992 - said in one way or another. In fact, it was Pope Paul VI, not John Paul II, who first used the term "new evangelisation" at the 1968 meeting in Colombia. At any rate, the slogans have done nothing to stop the haemorrhaging of the Catholic Church in this part of world. Nor have they boosted vocations to the religious life.

"The Church must respond today to the issues of today and not try to repeat what was done in the past," the cardinal told me. He said that now, more than before, lay people would have to bear most of the responsibility for bringing people back to the Catholic community. "We have to prepare them, invite them to visit families, above all families of the poor in the periphery, those who feel abandoned," he said. "These [marginalised] people need to feel the physical presence of the Church, the solidarity of and warmth of their Church," he added....

"History moves forward and we must move with history, otherwise we will keep sliding into the past," said Cardinal Hummes. "The Church's presence among the poor continues today and very strongly, albeit a bit less ideological and less political," he said, noting that even "basic Christian communities" have undergone de-politicisation. "Today we are more attentive to the Church's social teaching than to left-wing political ideology," Dom Cláudio claimed, though he was quick to point out that he had "never been involved in politics".

As for his predecessors, he said: "All that they did, these great bishops of that time, resounds in the Church today and continues. But I always say that we do not and cannot repeat the past."
German Brasilien: Kardinal Hummes, „Glauben stärken“
May 09, 2007
Nicht weniger als ein „kontinentweiter Missionsplan“ soll das Ergebnis des Brasilienbesuchs von Papst Benedikt XVI. sein.

(Radio Vatikan, 09/05/2007) Das erwartet der Präfekt der vatikanischen Klerus-Kongregation, der aus Brasilien stammende Kardinal Claudio Hummes. Denn ausgerechnet in Lateinamerika, wo die Hälfte der insgesamt über eine Milliarde Katholiken lebt, hat die katholische Kirche auch mit Problemen wie Mitgliederverlusten zu rechnen.

„Ich denke, dass die Reise ein grundlegender Moment für die katholische Kirche in Lateinamerika sein wird. Die katholische Kirche kann auf diesem Kontinent einen wichtigen Beitrag leisten für die Weiterentwicklung der Gesellschaften. Die Konferenz der Bischöfe kann dabei ein wichtiger Impuls für all diese wichtigen Aspekte sein. In Südamerika muss vor allem der Glaube gestärkt werden. Denn mittlerweile bezeichnen sich nur noch 70 Prozent der Südamerikaner als Katholiken.“

Vor allem Brasilien steht für diese Entwicklung. Zwar leben über 135 Millionen Katholiken in Brasilien; soviele Katholiken leben in keinem anderen Staat der Welt. Doch ihr Anteil an der Gesamtbevölkerung des größten südamerikanischen Landes sank in den letzten 20 Jahren um rund 15 Prozent. Ein Abwärtstrend, der erst vor kurzem leicht abgebremst hat.

„Doch hinzu kommt noch, dass ein Teil der Katholiken hier einen „schwachen“ Glauben hat. Daher denke ich, dass der Papst von uns ein Nachdenken erwartet, wie wir den Glauben wieder stärken können. Der Glaube soll wieder etwas Persönliches werden und Wurzeln haben, damit kann man dann auch kohärent im Leben sein.“
Spanish "Convencio" al papa de visitar Brasil
Mar 20, 2007
La visita del Papa Benedicto XVI a Brasil, en mayo, es el resultado de un paciente trabajo "diplomático" realizado en el Vaticano por el cardenal Paulo Hummes, arzobispo emérito de San Pablo, afirma el semanario Isto E en su edición de hoy.

SAN PABLO,(ANSA, 17/03/2007) - "El cardenal Claudio Hummes, que ocupa el segundo cargo de la jerarquía católica en Roma (la Congregación para el Clero), convenció a Benedicto XVI de venir al país", publicó la revista en su principal artículo de

Hummes, considerado como "papable" tras la muerte de Juan Pablo II y amigo personal del presidente Luiz Lula da Silva, defendió en el Vaticano la necesidad de escoger a Brasil para relanzar el catolicismo en América Latina.

La celebración en el Santuario de Aparecida, interior de San Pablo, de la V Conferencia del Episcopado de América Latina y el Caribe, va a "determinar los rumbos de la iglesia en el continente americano", afirmó el teólogo Geraldo Hackmann a la publicación.
Spanish La importancia del celibato sacerdotal
Mar 20, 2007
Artículo del cardenal Cláudio Hummes, prefecto de la Congregación vaticana para el Clero, sobre «La importancia del celibato sacerdotal» que ha sido publicado en la edición italiana de «L’Osservatore Romano».

Al entrar en el XL aniversario de la publicación de la encíclica Sacerdotalis caelibatus de Su Santidad Pablo VI, la Congregación para el clero cree oportuno recordar la enseñanza magisterial de este importante documento pontificio.

En realidad, el celibato sacerdotal es un don precioso de Cristo a su Iglesia, un don que es necesario meditar y fortalecer constantemente, de modo especial en el mundo moderno profundamente secularizado.

En efecto, los estudiosos indican que los orígenes del celibato sacerdotal se remontan a los tiempos apostólicos. El padre Ignace de la Potterie escribe: «Los estudiosos en general están de acuerdo en decir que la obligación del celibato, o al menos de la continencia, se convirtió en ley canónica desde el siglo IV (...). Pero es importante observar que los legisladores de los siglos IV o V afirmaban que esa disposición canónica estaba fundada en una tradición apostólica. Por ejemplo, el concilio de Cartago (del año 390) decía: “Conviene que los que están al servicio de los misterios divinos practiquen la continencia completa (continentes esse in omnibus) para que lo que enseñaron los Apóstoles y ha mantenido la antigüedad misma, lo observemos también nosotros”» (cf. Il fondamento biblico del celibato sacerdotale, en: Solo per amore. Riflessioni sul celibato sacerdotale. Cinisello Balsamo 1993, pp. 14-15). En el mismo sentido, A.M. Stickler habla de argumentos bíblicos en favor del celibato de inspiración apostólica (cf. Ch. Cochini, Origines apostoliques du Célibat sacerdotal, Prefacio, p. 6).

Desarrollo histórico

El Magisterio solemne de la Iglesia reafirma ininterrumpidamente las disposiciones sobre el celibato eclesiástico. El Sínodo de Elvira (300-303?), en el canon 27, prescribe: «El obispo o cualquier otro clérigo tenga consigo solamente o una hermana o una hija virgen consagrada a Dios; pero en modo alguno plugo (al Concilio) que tengan a una extraña» (Enrique Denzinger, El Magisterio de la Iglesia, ed. Herder, Barcelona 1955, n. 52 b, p. 22); y en el canon 33: «Plugo prohibir totalmente a los obispos, presbíteros y diáconos o a todos los clérigos puestos en ministerio, que se abstengan de sus cónyuges y no engendren hijos y quienquiera lo hiciere, sea apartado del honor de la clerecía» (ib., 52 c).

También el Papa Siricio (384-399), en la carta al obispo Himerio de Tarragona, fechada el 10 de febrero de 385, afirma: «El Señor Jesús (...) quiso que la forma de la castidad de su Iglesia, de la que él es esposo, irradiara con esplendor (...). Todos los sacerdotes estamos obligados por la indisoluble ley de estas sanciones, es decir, que desde el día de nuestra ordenación consagramos nuestros corazones y cuerpos a la sobriedad y castidad, para agradar en todo a nuestro Dios en los sacrificios que diariamente le ofrecemos» (ib., n. 89, p. 34).

En el primer concilio ecuménico de Letrán, año 1123, en el canon 3 leemos: «Prohibimos absolutamente a los presbíteros, diáconos y subdiáconos la compañía de concubinas y esposas, y la cohabitación con otras mujeres fuera de las que permitió que habitaran el concilio de Nicea (325)» (ib., n. 360, p. 134).

Asimismo, en la sesión XXIV del concilio de Trento, en el canon 9 se reafirma la imposibilidad absoluta de contraer matrimonio a los clérigos constituidos en las órdenes sagradas o a los religiosos que han hecho profesión solemne de castidad; con ella, la nulidad del matrimonio mismo, juntamente con el deber de pedir a Dios el don de la castidad con recta intención (cf. ib., n. 979, p. 277).

En tiempos más recientes, el concilio ecuménico Vaticano II, en el decreto Presbyterorum ordinis (n. 16), reafirmó el vínculo estrecho que existe entre celibato y reino de los cielos, viendo en el primero un signo que anuncia de modo radiante al segundo, un inicio de vida nueva, a cuyo servicio se consagra el ministro de la Iglesia.

Con la encíclica del 24 de junio de 1967, Pablo VI mantuvo una promesa que había hecho a los padres conciliares dos años antes. En ella examina las objeciones planteadas a la disciplina del celibato y, poniendo de relieve sus fundamentos cristológicos y apelando a la historia y a lo que los documentos de los primeros siglos nos enseñan con respecto a los orígenes del celibato-continencia, confirma plenamente su valor.

El Sínodo de los obispos de 1971, tanto en el esquema presinodal Ministerium presbyterorum (15 de febrero) como en el documento final Ultimis temporibus (30 de noviembre), afirma la necesidad de conservar el celibato en la Iglesia latina, iluminando su fundamento, la convergencia de los motivos y las condiciones que lo favorecen (Enchiridion del Sínodo de los obispos, 1. 1965-1988; edición de la Secretaría general del Sínodo de los obispos, Bolonia 2005, nn. 755-855; 1068-1114; sobre todo los nn. 1100-1105).

La nueva codificación de la Iglesia latina de 1983 reafirma la tradición de siempre: «Los clérigos están obligados a observar una continencia perfecta y perpetua por el Reino de los cielos y, por tanto, quedan sujetos a guardar el celibato, que es un don peculiar de Dios mediante el cual los ministros sagrados pueden unirse más fácilmente a Cristo con un corazón entero y dedicarse con mayor libertad al servicio de Dios y de los hombres» (Código de derecho canónico, can. 277, § 1).

En la misma línea se sitúa el Sínodo de 1990, del que surgió la exhortación apostólica del siervo de Dios Papa Juan Pablo II Pastores dabo vobis, en la que el Sumo Pontífice presenta el celibato como una exigencia de radicalismo evangélico, que favorece de modo especial el estilo de vida esponsal y brota de la configuración del sacerdote con Jesucristo, a través del sacramento del Orden (cf. n. 44).

El Catecismo de la Iglesia católica, publicado en 1992, que recoge los primeros frutos del gran acontecimiento del concilio ecuménico Vaticano II, reafirma la misma doctrina: «Todos los ministros ordenados de la Iglesia latina, exceptuados los diáconos permanentes, son ordinariamente elegidos entre hombres creyentes que viven como célibes y que tienen la voluntad de guardar el celibato por el reino de los cielos» (n. 1579).

En el más reciente Sínodo, sobre la Eucaristía, según la publicación provisional, oficiosa y no oficial, de sus proposiciones finales, concedida por el Papa Benedicto XVI, en la proposición 11, sobre la escasez de clero en algunas partes del mundo y sobre el «hambre eucarística» del pueblo de Dios, se reconoce «la importancia del don inestimable del celibato eclesiástico en la praxis de la Iglesia latina». Con referencia al Magisterio, en particular al concilio ecuménico Vaticano II y a los últimos Pontífices, los padres pidieron que se ilustraran adecuadamente las razones de la relación entre celibato y ordenación sacerdotal, respetando plenamente la tradición de las Iglesias orientales. Algunos hicieron referencia a la cuestión de los viri probati, pero la hipótesis se consideró un camino que no se debe seguir.

El pasado 16 de noviembre de 2006, el Papa Benedicto XVI presidió en el palacio apostólico una de las reuniones periódicas de los jefes de dicasterio de la Curia romana. En esa ocasión se reafirmó el valor de la elección del celibato sacerdotal según la tradición católica ininterrumpida, así como la exigencia de una sólida formación humana y cristiana tanto para los seminaristas como para los sacerdotes ya ordenados.

Las razones del sagrado celibato

En la encíclica Sacerdotalis caelibatus, Pablo VI presenta al inicio la situación en que se encontraba en ese tiempo la cuestión del celibato sacerdotal, tanto desde el punto de vista del aprecio hacia él como de las objeciones. Sus primeras palabras son decisivas y siguen siendo actuales: «El celibato sacerdotal, que la Iglesia custodia desde hace siglos como perla preciosa, conserva todo su valor también en nuestro tiempo, caracterizado por una profunda transformación de mentalidades y de estructuras» (n. 1).

Pablo VI revela cómo meditó él mismo, preguntándose acerca del tema, para poder responder a las objeciones, y concluye: «Pensamos, pues, que la vigente ley del sagrado celibato debe, también hoy, y firmemente, estar unida al ministerio eclesiástico; ella debe sostener al ministro en su elección exclusiva, perenne y total del único y sumo amor de Cristo y de la dedicación al culto de Dios y al servicio de la Iglesia, y debe cualificar su estado de vida tanto en la comunidad de los fieles como en la profana» (n. 14).

«Ciertamente —añade el Papa—, como ha declarado el sagrado concilio ecuménico Vaticano II, la virginidad “no es exigida por la naturaleza misma del sacerdocio, como aparece por la práctica de la Iglesia primitiva y por la tradición de las Iglesias orientales” (Presbyterorum ordinis, 16), pero el mismo sagrado Concilio no ha dudado en confirmar solemnemente la antigua, sagrada y providencial ley vigente del celibato sacerdotal, exponiendo también los motivos que la justifican para todos los que saben apreciar con espíritu de fe y con íntimo y generoso fervor los dones divinos» (n. 17).

Es verdad. El celibato es un don que Cristo ofrece a los llamados al sacerdocio. Este don debe ser acogido con amor, alegría y gratitud. Así, será fuente de felicidad y de santidad.

Las razones del sagrado celibato, aportadas por Pablo VI, son tres: su significado cristológico, el significado eclesiológico y el escatológico.

Comencemos por el significado cristológico. Cristo es novedad. Realiza una nueva creación. Su sacerdocio es nuevo. Cristo renueva todas las cosas. Jesús, el Hijo unigénito del Padre, enviado al mundo, «se hizo hombre para que la humanidad, sometida al pecado y la muerte, fuese regenerada y, mediante un nuevo nacimiento, entrase en el reino de los cielos. Consagrado totalmente a la voluntad del Padre, Jesús realizó mediante su misterio pascual esta nueva creación introduciendo en el tiempo y en el mundo una forma nueva, sublime y divina de vida, que transforma la misma condición terrena de la humanidad» (n. 19).

El mismo matrimonio natural, bendecido por Dios desde la creación, pero herido por el pecado, fue renovado por Cristo, que «lo elevó a la dignidad de sacramento y de misterioso signo de su unión con la Iglesia (...) Cristo, mediador de un testamento más excelente (24), abrió también un camino nuevo, en el que la criatura humana, adhiriéndose total y directamente al Señor y preocupada solamente de él y de sus cosas (25), manifiesta de modo más claro y complejo la realidad, profundamente innovadora del Nuevo Testamento» (n. 20).

Esta novedad, este nuevo camino, es la vida en la virginidad, que Jesús mismo vivió, en armonía con su índole de mediador entre el cielo y la tierra, entre el Padre y el género humano. «En plena armonía con esta misión, Cristo permaneció toda la vida en el estado de virginidad, que significa su dedicación total al servicio de Dios y de los hombres» (21). Servicio de Dios y de los hombres quiere decir amor total y sin reservas, que marcó la vida de Jesús entre nosotros. Virginidad por amor al reino de Dios.

Ahora bien, Cristo, al llamar a sus sacerdotes para ser ministros de la salvación, es decir, de la nueva creación, los llama a ser y a vivir en novedad de vida, unidos y semejantes a él en la forma más perfecta posible. De ello brota el don del sagrado celibato, como configuración más plena con el Señor Jesús y profecía de la nueva creación. A sus Apóstoles los llamó «amigos». Los llamó a seguirlo muy de cerca, en todo, hasta la cruz. Y la cruz los llevará a la resurrección, a la nueva creación perfeccionada. Por eso sabemos que seguirlo con fidelidad en la virginidad, que incluye una inmolación, nos llevará a la felicidad. Dios no llama a nadie a la infelicidad, sino a la felicidad. Sin embargo, la felicidad se conjuga siempre con la fidelidad. Lo dijo el querido Papa Juan Pablo II a los esposos reunidos con él en el II Encuentro mundial de las familias, en Río de Janeiro.

Así se llega al tema del significado escatológico del celibato, en cuanto que es signo y profecía de la nueva creación, o sea, del reino definitivo de Dios en la Parusía, cuando todos resucitaremos de la muerte.

Como enseña el concilio Vaticano II, la Iglesia «constituye el germen y el comienzo de este reino en la tierra» (Lumen gentium, 5). La virginidad, vivida por amor al reino de Dios, constituye un signo particular de los «últimos tiempos», pues el Señor ha anunciado que «en la resurrección no se tomará mujer ni marido, sino que serán como ángeles de Dios en el cielo» (Sacerdotalis caelibatus, 34).

En un mundo como el nuestro, mundo de espectáculo y de placeres fáciles, profundamente fascinado por las cosas terrenas, especialmente por el progreso de las ciencias y las tecnologías —recordemos las ciencias biológicas y las biotecnologías—, el anuncio de un más allá, o sea, de un mundo futuro, de una parusía, como acontecimiento definitivo de una nueva creación, es decisivo y al mismo tiempo libra de la ambigüedad de las aporías, de los estrépitos, de los sufrimientos y contradicciones, con respecto a los verdaderos bienes y a los nuevos y profundos conocimientos que el progreso humano actual trae consigo.

Por último, el significado eclesiológico del celibato nos lleva más directamente a la actividad pastoral del sacerdote.

La encíclica Sacerdotalis caelibatus afirma: «la virginidad consagrada de los sagrados ministros manifiesta el amor virginal de Cristo a su Iglesia y la virginal y sobrenatural fecundidad de esta unión» (n. 26). El sacerdote, semejante a Cristo y en Cristo, se casa místicamente con la Iglesia, ama a la Iglesia con amor exclusivo. Así, dedicándose totalmente a las cosas de Cristo y de su Cuerpo místico, el sacerdote goza de una amplia libertad espiritual para ponerse al servicio amoroso y total de todos los hombres, sin distinción.

«Así, el sacerdote, muriendo cada día totalmente a si mismo, renunciando al amor legítimo de una familia propia por amor de Cristo y de su reino, hallará la gloria de una vida en Cristo plenísima y fecunda, porque como él y en él ama y se da a todos los hijos de Dios» (n. 30).

La encíclica añade, asimismo, que el celibato aumenta la idoneidad del sacerdote para la escucha de la palabra de Dios y para la oración, y lo capacita para depositar sobre el altar toda su vida, que lleva los signos del sacrificio.

El valor de la castidad y del celibato

El celibato, antes de ser una disposición canónica, es un don de Dios a su Iglesia; es una cuestión vinculada a la entrega total al Señor. Aun distinguiendo entre la disciplina del celibato de los sacerdotes seculares y la experiencia religiosa de la consagración y de la profesión de los votos, no cabe duda de que no existe otra interpretación y justificación del celibato eclesiástico fuera de la entrega total al Señor, en una relación que sea exclusiva, también desde el punto de vista afectivo; esto supone una fuerte relación personal y comunitaria con Cristo, que transforma el corazón de sus discípulos.

La opción del celibato hecha por la Iglesia católica de rito latino se ha realizado, desde los tiempos apostólicos, precisamente en la línea de la relación del sacerdote con su Señor, teniendo como gran icono el «¿Me amas más que estos?» (Jn 21, 15) que Jesús resucitado dirige a Pedro.

Por tanto, las razones cristológicas, eclesiológicas y escatológicas del celibato, todas ellas arraigadas en la comunión especial con Cristo a la que está llamado el sacerdote, pueden tener diversas expresiones, según lo que afirma autorizadamente la encíclica Sacerdotalis caelibatus.

Ante todo, el celibato es «signo y estímulo de la caridad pastoral» (n. 24). La caridad es el criterio supremo para juzgar la vida cristiana en todos sus aspectos; el celibato es un camino del amor, aunque el mismo Jesús, como refiere el evangelio según san Mateo, afirma que no todos pueden comprender esta realidad: «No todos entienden este lenguaje, sino aquellos a quienes se les ha concedido» (Mt 19, 11).

Esa caridad se desdobla en los clásicos aspectos de amor a Dios y amor a los hermanos: «Por la virginidad o el celibato a causa del reino de los cielos, los presbíteros se consagran a Cristo de una manera nueva y excelente y se unen más fácilmente a él con un corazón no dividido» (Presbyterorum ordinis, 16). San Pablo, en un pasaje al que se alude, presenta el celibato y la virginidad como «camino para agradar al Señor» sin divisiones (cf. 1 Co 7, 32-34): en otras palabras, un «camino del amor», que ciertamente supone una vocación particular, y en este sentido es un carisma, y que es en sí mismo excelente tanto para el cristiano como para el sacerdote.

El amor radical a Dios, a través de la caridad pastoral, se convierte en amor a los hermanos. En el decreto Presbyterorum ordinis leemos que los sacerdotes «se dedican más libremente a él y, por él al servicio de Dios y de los hombres y se ponen al servicio de su reino y de la obra de la regeneración sobrenatural sin ningún estorbo. Así se hacen más aptos para aceptar en Cristo una paternidad más amplia» (n. 16). La experiencia común confirma que a quienes no están vinculados a otros afectos, por más legítimos y santos que sean, además del de Cristo, les resulta más sencillo abrir plenamente y sin reservas su corazón a los hermanos.

El celibato es el ejemplo que Cristo mismo nos dejó. Él quiso ser célibe. Explica también la encíclica: «Cristo permaneció toda la vida en el estado de virginidad, que significa su dedicación total al servicio de Dios y de los hombres. Esta profunda conexión entre la virginidad y el sacerdocio en Cristo se refleja en los que tienen la suerte de participar de la dignidad y de la misión del mediador y sacerdote eterno, y esta participación será tanto más perfecta cuanto el sagrado ministro esté más libre de vínculos de carne y de sangre» (n. 21).

La existencia histórica de Jesucristo es el signo más evidente de que la castidad voluntariamente asumida por Dios es una vocación sólidamente fundada tanto en el plano cristiano como en el de la común racionalidad humana.

Si la vida cristiana común no puede legítimamente llamarse así cuando excluye la dimensión de la cruz, cuánto más la existencia sacerdotal sería ininteligible si prescindiera de la perspectiva del Crucificado. A veces en la vida de un sacerdote está presente el sufrimiento, el cansancio y el tedio, incluso el fracaso, pero esas cosas no la determinan en última instancia. Al escoger seguir a Cristo, desde el primer momento nos comprometemos a ir con él al Calvario, conscientes de que tomar la propia cruz es el elemento que califica el radicalismo del seguimiento.

Por último, como he dicho, el celibato es un signo escatológico. Ya desde ahora está presente en la Iglesia el reino futuro: ella no sólo lo anuncia, sino que también lo realiza sacramentalmente, contribuyendo a la «nueva creación», hasta que la gloria de Cristo se manifieste plenamente.

Mientras que el sacramento del matrimonio arraiga a la Iglesia en el presente, sumergiéndola totalmente en el orden terreno, que así se transforma también él en lugar posible de santificación, la virginidad remite inmediatamente al futuro, a la perfección íntegra de la creación, que sólo alcanzará su plenitud al final de los tiempos.

Medios para ser fieles al celibato

La sabiduría bimilenaria de la Iglesia, experta en humanidad, ha identificado constantemente a lo largo del tiempo algunos elementos fundamentales e irrenunciables para favorecer la fidelidad de sus hijos al carisma sobrenatural del celibato.

Entre ellos destaca, también en el magisterio reciente, la importancia de la formación espiritual del sacerdote, llamado a ser «testigo de lo Absoluto». La Pastores dabo vobis afirma: «Formarse para el sacerdocio es aprender a dar una respuesta personal a la pregunta fundamental de Cristo: “¿Me amas?” (Jn 21, 15). Para el futuro sacerdote, la respuesta no puede ser sino el don total de su vida» (n. 42).

En este sentido, son absolutamente fundamentales tanto los años de la formación remota, vivida en la familia, como sobre todo los de la próxima, en los años del seminario, verdadera escuela de amor, en la que, como la comunidad apostólica, los jóvenes seminaristas mantienen una relación de intimidad con Jesús, esperando el don del Espíritu para la misión. «La relación del sacerdocio con Jesucristo, y en él con su Iglesia, —en virtud de la unción sacramental— se sitúa en el ser y en el obrar del sacerdote, o sea, en su misión o ministerio» (ib., 16).

El sacerdocio no es más que «vivir íntimamente unidos a él» (ib., 46), en una relación de comunión íntima que se describe como «una forma de amistad» (ib.). La vida del sacerdote, en el fondo, es la forma de existencia que sería inconcebible si no existiera Cristo. Precisamente en esto consiste la fuerza de su testimonio: la virginidad por el reino de Dios es un dato real; existe porque existe Cristo, que la hace posible.

El amor al Señor es auténtico cuando tiende a ser total: enamorarse de Cristo quiere decir tener un conocimiento profundo de él, frecuentar su persona, sumergirse en él, asimilar su pensamiento y, por último, aceptar sin reservas las exigencias radicales del Evangelio. Sólo se puede ser testigos de Dios si se hace una profunda experiencia de Cristo. De la relación con el Señor depende toda la existencia sacerdotal, la calidad de su experiencia de martyria, de su testimonio.

Sólo es testigo de lo Absoluto quien de verdad tiene a Jesús por amigo y Señor, quien goza de su comunión. Cristo no es solamente objeto de reflexión, tesis teológica o recuerdo histórico; es el Señor presente; está vivo porque resucitó y nosotros sólo estamos vivos en la medida en que participamos cada vez más profundamente de su vida. En esta fe explícita se funda toda la existencia sacerdotal. Por eso la encíclica dice: «Aplíquese el sacerdote en primer lugar a cultivar con todo el amor que la gracia le inspira su intimidad con Cristo, explorando su inagotable y santificador misterio; adquiera un sentido cada vez más profundo del misterio de la Iglesia, fuera del cual su estado de vida correría el riesgo de parecerle sin consistencia e incongruente» (Sacerdotalis caelibatus, 75).

Además de la formación y del amor a Cristo, un elemento esencial para conservar el celibato es la pasión por el reino de Dios, que significa la capacidad de trabajar con diligencia y sin escatimar esfuerzos para que Cristo sea conocido, amado y seguido. Como el campesino que, al encontrar la perla preciosa, lo vende todo para comprar el campo, así quien encuentra a Cristo y entrega toda su existencia con él y por él, no puede menos de vivir trabajando para que otros puedan encontrarlo.

Sin esta clara perspectiva, cualquier «impulso misionero» está destinado al fracaso, las metodologías se transforman en técnicas de conservación de una estructura, e incluso las oraciones podrían convertirse en técnicas de meditación y de contacto con lo sagrado, en las que se disuelven tanto el yo humano como el Tú de Dios.

Una ocupación fundamental y necesaria del sacerdote, como exigencia y como tarea, es la oración, la cual es insustituible en la vida cristiana y, por consecuencia, en la sacerdotal. A la oración hay que prestar atención particular: la celebración eucarística, el Oficio divino, la confesión frecuente, la relación afectuosa con María santísima, los ejercicios espirituales, el rezo diario del santo rosario, son algunos de los signos espirituales de un amor que, si faltara, correría el riesgo de ser sustituido con los sucedáneos, a menudo viles, de la imagen, de la carrera, del dinero y de la sexualidad.

El sacerdote es hombre de Dios porque está llamado por Dios a serlo y vive esta identidad personal en la pertenencia exclusiva a su Señor, que se documenta también en la elección del celibato. Es hombre de Dios porque de él vive, a él habla, con él discierne y decide, en filial obediencia, los pasos de su propia existencia cristiana.

Cuanto más radicalmente sean hombres de Dios los sacerdotes, mediante una existencia totalmente teocéntrica, como subrayó el Santo Padre Benedicto XVI en su discurso a la Curia romana con ocasión de las felicitaciones navideñas, el 22 de diciembre de 2006, tanto más eficaz y fecundo será su testimonio y tanto más rico en frutos de conversión será su ministerio. No hay oposición entre la fidelidad a Dios y la fidelidad al hombre; al contrario, la primera es condición de posibilidad de la segunda.

Conclusión: una vocación santa

La Pastores dabo vobis, hablando de la vocación del sacerdote a la santidad, después de subrayar la importancia de la relación personal con Cristo, presenta otra exigencia: el sacerdote, llamado a la misión del anuncio, recibe el encargo de llevar la buena nueva como un don a todos. Sin embargo, está llamado a acoger el Evangelio ante todo como don ofrecido a su propia existencia, a su propia persona y como acontecimiento salvífico que lo compromete a una vida santa.

Desde esta perspectiva, Juan Pablo II habló del radicalismo evangélico que debe caracterizar la santidad del sacerdote. Por tanto, se puede decir que los consejos evangélicos tradicionalmente propuestos por la Iglesia y vividos en los estados de la vida consagrada, son los itinerarios de un radicalismo vital al que también, a su modo, el sacerdote está llamado a ser fiel.

La exhortación afirma: «Expresión privilegiada del radicalismo son los varios consejos evangélicos que Jesús propone en el sermón de la montaña (cf. Mt 5-7), y entre ellos los consejos, íntimamente relacionados entre sí, de obediencia, castidad y pobreza: el sacerdote está llamado a vivirlos según el estilo, es más, según las finalidades y el significado original que nacen de la identidad propia del presbítero y la expresan» (n. 27).

Más adelante, refiriéndose a la dimensión ontológica en la que se funda el radicalismo evangélico, dice: «El Espíritu, consagrando al sacerdote y configurándolo con Jesucristo, cabeza y pastor, crea una relación que, en el ser mismo del sacerdote, requiere ser asimilada y vivida de manera personal, esto es, consciente y libre, mediante una comunión de vida y amor cada vez más rica, y una participación cada vez más amplia y radical de los sentimientos y actitudes de Jesucristo. En esta relación entre el Señor Jesús y el sacerdote —relación ontológica y psicológica, sacramental y moral— está el fundamento y a la vez la fuerza para aquella “vida según el Espíritu” y para aquel “radicalismo evangélico” al que está llamado todo sacerdote y que se ve favorecido por la formación permanente en su aspecto espiritual» (n. 72).

La nupcialidad del celibato eclesiástico, precisamente por esta relación entre Cristo y la Iglesia que el sacerdote está llamado a interpretar y a vivir, debería dilatar su espíritu, iluminando su vida y encendiendo su corazón. El celibato debe ser una oblación feliz, una necesidad de vivir con Cristo para que él derrame en el sacerdote las efusiones de su bondad y de su amor que son inefablemente plenas y perfectas.

A este propósito, son iluminadoras las palabras del Santo Padre Benedicto XVI: «El verdadero fundamento del celibato sólo puede quedar expresado en la frase: “Dominus pars (mea)”, Tú eres el lote de mi heredad. Sólo puede ser teocéntrico. No puede significar quedar privados de amor; debe significar dejarse arrastrar por el amor a Dios y luego, a través de una relación más íntima con él, aprender a servir también a los hombres. El celibato debe ser un testimonio de fe: la fe en Dios se hace concreta en esa forma de vida, que sólo puede tener sentido a partir de Dios. Fundar la vida en él, renunciando al matrimonio y a la familia, significa acoger y experimentar a Dios como realidad, para así poderlo llevar a los hombres» (Discurso a la Curia romana con ocasión de las felicitaciones navideñas, 22 de diciembre de 2006: L´Osservatore Romano, edición en lengua española, 29 de diciembre de 2006, p. 7).
German "Sekten sind ein Drama für die Kirche"
Feb 11, 2007
Die Umtriebe der Sekten bedeuten für die Kirche in Lateinamerika "ein großes Drama".

(apic 11.02.07) Das meinte der neue Präfekt der Klerus-Kongregation, der aus Brasilien stammende Kardinal Claudio Hummes, jetzt bei einem Vortrag an der Päpstlichen Universität Regina Apostolorum in Rom. Allein in Brasilien läuft nach Angaben von Kardinal Hummes jedes Jahr ein Prozent der Katholiken zu Sekten über. Hätten die Katholiken im größten katholischen Land der Erde 1991 noch 83 Prozent der Bevölkerung gestellt, so sei ihr Anteil mittlerweile auf 67 Prozent gesunken. Er wolle zwar keinen "Krieg gegen die Sekten", aber doch "verstehen, warum die Kirche es nicht schafft, die Getauften zu Christus zu führen". Er sei allerdings optimistisch, dass die kommende Vollversammlung des lateinamerikanischen Bischofsrates CELAM im brasilianischen Aparecida einen "kontinent-weiten Missionsplan organisieren" wird. Die neue Missions-Offensive solle von Laien in den Pfarreien ausgehen.
English Vatican official uses Web site to discuss priesthood with priests
Jan 31, 2007
As he settled into his new role as prefect of the Congregation for Clergy, Brazilian Cardinal Claudio Hummes used the congregation Web site to greet the world's priests.

VATICAN CITY (CNS, Jan-30-2007) -- "Ours is not an easy mission," he told priests in the message posted Jan. 24 on the Web site www.clerus.org.

But remaining united with Christ, "we will always be mindful of giving testimony to the hope that is within us to our numerous brothers and sisters who, even today, long for the way, the truth and the life," said Cardinal Hummes, who took up his new position in early December.

The cardinal told the priests that the role of the congregation's prefect is "to be a bishop for you and a priest with you."

Priests have a specific identity that must shine through their very being as well as their activities, he said.

Because priests are ordained to be ministers of the word of God and of "the prophetic action and pastoral love of Christ," the cardinal said, celebrating the Eucharist is not the extent of their responsibility.

A priest must "complete himself in the prophetic dimension by proclaiming the word and in the pastoral dimension by being a guide for the community," he said.

Cardinal Hummes also encouraged the priests to be proud of their priestly identity.
French Lettre « électronique » du cardinal Hummes aux prêtres du monde
Jan 27, 2007
« Vous porter dans mon cœur, prier pour vous, vous aimer »

ROME, Vendredi 26 janvier 2007 (ZENIT.org) – « Il m’appartient maintenant de vous porter dans mon cœur, de prier pour vous, de vous aimer », écrit le nouveau préfet de la congrégation pour le clergé, cardinal Claudio Hummes, dans une lettre « électronique » aux prêtres du monde entier, disponible sur le site internet qui leur est consacré à l’adresse: www.clerus.org.

« J’éprouve le besoin de vous adresser un salut cordial, également sur notre site Internet. Me voici à Rome depuis quelque temps, appelé par le bien-aimé Pape Benoît XVI à collaborer avec Lui pour un service d’amour envers les prêtres, les diacres, les catéchistes », écrit le cardinal brésilien.

« Permettez que j’adresse tout d’abord un salut respectueux à mon prédécesseur immédiat, le Cardinal Darío Castrillón Hoyos. C’est bien grâce à sa clairvoyance si je peux confier ma parole aux voies mystérieuses de l’informatique. Il a été un véritable ami des Prêtres ; il vous a portés dans son cœur de Pasteur ; il a prié pour vous ; il vous a aimés. Chers Amis : il m’appartient maintenant de vous porter dans mon cœur, de prier pour vous, de vous aimer ».

Sur le ton de la confidence à ses frères prêtres, le cardinal Hummes écrit: « Je ne vous cache pas que je me sens encore un peu … ‘novice’. J’ai la nostalgie de ce que j’ai laissé à San Paolo du Brésil mais, comme Abraham, j’ai mis ma confiance en mon Seigneur et mon Dieu et me voici ici, pour vous Evêque, avec vous prêtre. Servir les prêtres ! Quelle mission ! quel amoris officium ! (…) »

Il souligne l’identité du prêtre en disant: « Nous sommes porteurs d’une identité spécifique qui caractérise de façon permanente notre être et notre agir : nous sommes consacrés et incorporés dans l’agir du Christ (…) ».

« Chers frères, écrit encore le nouveau préfet, nous sommes fiers et heureux de cette identité sacerdotale qui est la nôtre. Nous sommes fiers d’être prêtres (…) ».

Il conclut : « C’est vrai : notre mission n’est pas facile. Mais unis au Christ, le Prêtre Souverain et Éternel, et avec Marie, la Mère du premier Prêtre et de tous les Prêtres, nous saurons rendre témoignage de l’espérance qui est en nous aux nombreux frères et sœurs qui, aujourd’hui encore, ont besoin du Chemin de la Vérité et de la Vie ».
Italian Nessuna modifica a celibato sacerdoti
Dec 05, 2006
Un cardinale brasiliano recentemente nominato prefetto della Congregazione per il Clero oggi ha minimizzato ciò che aveva detto a proposito della possibilità che la Chiesa riveda le norme sul celibato.

CITTA' DEL VATICANO (Reuters, 4 dicembre 2006) - "Non ho una nuova dottrina sul celibato dei sacerdoti. Mi limito a dire quello che dice la dottrina della Chiesa. Ovviamente, è il Papa che guida la Chiesa", ha detto il cardinale Claudio Hummes.

Il cardinale ha parlato ai giornalisti all'aeroporto di Roma dopo che i commenti sul celibato rilasciati nel fine settimana in Brasile sono finiti sulle prime pagine dei giornali.

"Anche se il celibato è parte della storia e della cultura cattolica, la Chiesa può riflettere sulla questione perché il celibato per i sacerdoti non è un dogma ma una norma disciplinare", aveva detto Hummes in un'intervista a un giornale brasiliano.

Ma all'aeroporto, e più tardi in un comunicato diffuso dalla sala stampa vaticana, Hummes ha minimizzato l'importanza dell'intervista, dicendo che la Chiesa per il momento non sta considerando cambiamenti. Hummes è l'ex arcivescovo di San Paolo.
English Curial cardinal says celibacy 'not a dogma,' can be discussed
Dec 05, 2006
Pope Benedict XVI’s choice as the church’s top official for priests has said that celibacy “is not a dogma,” and that the Catholic church “can reflect” on the subject.By JOHN L. ALLEN JR.

(ncrcafe.org, Dec 4, 2006) The explosive character of the issue, however, was reflected in a "clarification" issued in the name of the cardinal by the Vatican Press Office on Dec. 4.

Cardinal Claudio Hummes, 72, of São Paulo, Brazil, was nominated Prefect of the Congregation for Clergy on Oct. 31. He made the comments as he left for Rome in an interview with the Brazilian publication Estado de São Paulo.

“Even if celibates are part of our history and of Catholic culture, the church can reflect on the question of celibacy, because it’s not a dogma but a disciplinary norm,” Hummes said.

Hummes, a Franciscan, recalled that several apostles were married, and that the discipline of priestly celibacy in the Western church developed several centuries after the institution of the priesthood itself.

“The church is not stationary, but an institution that changes when it has to change,” Hummes said. “The church must first discuss if it’s necessary to reconsider the norm of celibacy.”

Hummes acknowledged that the priest shortage in Europe and other parts of the world has created new pressure for a reexamination of the discipline of celibacy.

Ultimately, any decision to reevaluate the question of priestly celibacy would be made by Benedict XVI himself, not Hummes. Nevertheless, the fact that the pope’s choice for the top job on the priesthood would raise the question reflects a growing openness to discussion at senior levels of the church.

Hummes also discussed the scandals of sexual abuse by priests which have rocked parts of the Catholic world in recent years.

“Even if we were talking about just one case, it would be a great source of concern, above all as regards the victims,” he said. “But it’s unjust and hypocritical to generalize the scandals of pedophilia, because 99 percent of priests have nothing to do with it.”

“Pedophilia is not just a problem for priests, but of the entire society,” stating that “there are cases of sexual abuse of children even within families.”

Hummes said it’s the responsibility of bishops to take ever greater care with the “rigorous selection and demanding formation” of candidates for the priesthood.

“Priests are a strategic group for the church,” he said. “They are the ones who give life to the church, and for that reason, they deserve the support and affection of Catholics.”

On Monday, the Vatican issued a declaration offering clarifications from Hummes on his comments in the interview.

"With regard to the echoes created by my words reported by the newspaper Estado de Sâo Paulo, I’d like to clarify the following," it said, quoting Hummes.

"In the church, it has always been clear that the obligation of celibacy for priests is not a dogma, but a disciplinary norm. It is also clear that this is true for the Latin church, but not for the Oriental rites, where it is normal that priests are married in the communities in union with the Catholic church.

"However, it is nevertheless clear that the norm of celibacy for the priests of the Latin church is very ancient, and is based on a consolidated tradition and on strong motivations, both of a theological-spiritual character and also practical-pastoral, confirmed by recent popes.

"Also in the recent Synod of Bishops, the most common opinion among the fathers was that a change in the rule of celibacy would not be a solution for the problem of the priest shortage, which results from other factors, beginning with the secularized modern culture, as the experience of other Christian confessions demonstrates, which have married priests or pastors.

"This question is therefore not actually under discussion by the ecclesiastical authorities, as was recently confirmed after the last meeting of the heads of dicasteries with the Holy Father."

Hummes’ comments on celibacy come at a moment of growing tension on the question. On Nov. 16, Benedict XVI convened a meeting of top Vatican officials in the wake of Archbishop Emmanuel Milingo’s illicit ordination of four bishops as part of his campaign to relax the celibacy requirement.

After that meeting, the Vatican issued a statement indicating that “the value of the choice of priestly celibacy according to Catholic tradition was reaffirmed,” but it did not address if the pope might be open to reconsidering mandatory celibacy.

Currently, priestly celibacy is mandatory in the Western church, with the exception of a handful of priests who converted to Catholicism from another Christian denomination where they were already married. In the 21 Eastern rite churches in communion with Rome, however, married priests are common.

During the Synod of Bishops on the Eucharist in October 2005, there was a vigorous debate on the celibacy question. In the end, the synod upheld existing discipline, adopting a proposition that read: “The Synod Fathers have affirmed the importance of the inestimable gift of ecclesiastical celibacy in the practice of the Latin Church. With reference to the magisterium, in particular Vatican II and the recent popes, the Fathers have asked that the reasons for the relationship between celibacy and priestly ordination be illustrated adequately to the faithful, in full respect for the traditions of the Eastern churches. Some made reference to the viri probati, but this hypothesis was evaluated as a path not to follow.”

Milingo, meanwhile, plans to lead a “convocation” in Parsippany, New Jersey, Dec. 8-10, where he intends to ordain three married priests, further deepening his rift with the Vatican.
Spanish La iglesia ‘puede reflexionar’ sobre el celibato
Dec 03, 2006
El cardenal brasileño Claudio Hummes, nombrado por el papa Benedicto XVI como nuevo prefecto de la Congregación del Clero, sugirió que la Iglesia podrá discutir el celibato entre los sacerdotes, en declaraciones que reproduce hoy el diario "O Estado de Sao Paulo".

SAO PAULO, BRASIL, DICIEMBRE 2, 2006 (DPA).-"Aunque los célibes formen parte de la historia y de la cultura católicas, la Iglesia puede reflexionar sobre esa cuestión, pues el celibato no es un dogma, sino una norma disciplinaria", afirmó Hummes, quien este domingo parte rumbo a Roma para asumir su nuevo cargo.

El religioso sostuvo que la Iglesia no es estacionaria sino una institución que "cambia cuando tiene que cambiar", aunque admitió que no será una decisión fácil de tomar. Primero "la iglesia puede discutir si se deben rediscutir (nuevas reglas sobre el celibato)", aclaró.

Agregó que los obispos deben invertir cada vez más en la selección rigurosa y en la formación exigente de los candidatos al sacerdocio para combatir la pedofilia. "Los padres son un grupo estratégico para la Iglesia, son ellos los que hacen que la iglesia suceda y por eso merecen el respaldo y el afecto de los católicos".

Una vez que asuma el nuevo cargo Hummes será responsable por más de 400.000 sacerdotes en todo el mundo, y deberá proponer algunas reformas para la formación y selección de los nuevos padres.

Este viernes, el cardenal se despidió de los funcionarios de la Curia Metropolitana de Sao Paulo, y fue homenajeado por el alcalde de la ciudad, Gilberto Kassab en el Teatro Municipal de la ciudad.

En el acto estuvieron presentes entre otras personalidades, el presidente de la Cámara de Diputados Aldo Rebelo, el gobernador de estado Claudio Lembo, el gobernador electo José Serra, así como empresarios y religiosos.
Spanish Cardenal Hummes se despide de Brasil con su última misa en Sao Paulo
Nov 26, 2006
El cardenal Claudio Hummes, arzobispo de Sao Paulo, se despidió este domingo de Brasil con la última misa que ofició en la paulistana Catedral de Sé, antes de viajar a Roma para asumir como prefecto de la Congregación para el Clero, en lugar del colombiano Darío Castrillón.

SAO PAULO, Nov 26 2006 (AFP) - Ante miles de fieles que colmaron la capacidad de la principal Catedral de Sao Paulo, Monseñor Claudio agradeció la oportunidad de haber permanecido por casi nueve años al frente de la arquidiócesis.

El presidente Luiz Inacio Lula da Silva, invitado a la misa, no asistió pero envió una carta de despedida donde recordó su amistad con Hummes desde la época de la dictadura militar (1964-85) cuando el sacerdote era obispo de Santo André (suburbio de Sao Paulo) y el mandatario se iniciaba como dirigente sindical.

El nuevo prefecto de la Congregación para el Clero viajará al Vaticano el próximo 3 de diciembre, donde auxiliará al papa Benedicto XVI en la formación, distribución, pago de salarios y asistencia de los sacerdotes católicos del mundo entero.

Monseñor Castrillón, de 77 años, se retiró por motivos de edad después de nueve leales años como jefe de unos 400.000 sacerdotes en el mundo y hombre de confianza del Sumo Pontífice.

Su sucesor, un franciscano de 72 años, se convertirá en el nuevo jefe de filas de los clérigos y muy probablemente en uno de los principales colaboradores del Santo Padre.

El nombramiento de Hummes precedió la visita que Benedicto XVI realizará a Brasil en mayo de 2007 con motivo de la quinta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (Celam), que se celebrará en Aparecida (interior de Sao Paulo)
Italian Dalla teologia della liberazione alla Curia Romana. La parabola del card. Hummes
Nov 08, 2006
Con la nomina del card. Claudio Hummes, arcivescovo di São Paulo, a prefetto della Congregazione per il Clero si aggiunge un nuovo tassello alla riorganizzazione della Curia romana che Benedetto XVI sta attuando.

(CITTÀ DEL VATICANO-ADISTA, 08 novembre 2006) Dopo la Congregazione per la Dottrina della Fede (al cui vertice è stato messo lo statunitense card. William J. Levada, v. Adista n. 39/05), quella per l'Evangelizzazione dei popoli (con a capo il cardinale indiano Ivan Dias), quella per il Culto Divino e la Disciplina dei Sacramenti (dove è stato nominato segretario il cingalese mons. Albert Malcom Ranjith Patabendige Don, v. Adista n. 3/06) e la scelta del card. Tarcisio Bertone come nuovo Segretario di Stato (v. Adista n. 49/06), è toccato ora al dicastero che si occupa degli oltre 400mila preti cattolici in attività in tutto il mondo. Il brasiliano Hummes prende il posto del cardinale colombiano Dario Castrillón Hoyos, che abbandona la guida della Congregazione per raggiunti limiti di età (ha compiuto 77 anni nello scorso mese di luglio e quindi ha conservato l'incarico due anni oltre la scadenza canonica, fissata a 75), mantenendo però la presidenza della Commissione pontificia "Ecclesia Dei", istituita da Giovanni Paolo II nel 1988 per tentare di ricucire lo strappo con la Fraternità sacerdotale San Pio X, fondata dall'arcivescovo scismatico Marcel Lefèbvre subito dopo il Concilio per opporsi alle ‘novità' introdotte dal Vaticano II (nel 1976 il Lefebvre era stato sospeso a divinis da Paolo VI e nell'88 scomunicato da Wojtyla per avere consacrato quattro vescovi, nonostante il divieto papale). Tutti i neo-nominati da Benedetto XVI nel suo primo anno di pontificato – tranne Ranjith Patabendige Don, di sicuro orientamento tradizionalista, (v. Adista n. 33/06) – facevano parte della Congregazione per la Dottrina della Fede guidata da Ratzinger per 25 anni: segno che il papa sta collocando nei posti chiave della Curia uomini di sua fiducia.

Nato a Montenegro (nel sud del Brasile) l'8 agosto del 1934 da una famiglia di immigrati tedeschi, Hummes è entrato giovanissimo nell'ordine dei minori francescani, è stato ordinato sacerdote nel 1958 e consacrato vescovo di Santo André (nello Stato di São Paulo) nel 1975. Ed è in questi anni, in cui in Brasile c'era la dittatura militare, che Hummes si conquistò la fama di vescovo progressista e amico degli operai, tanto che fu assistente nazionale della pastorale degli operai dal 1979 al 1990: consentiva ai sindacalisti dei metalmeccanici (nella sua diocesi c'erano le fabbriche di Ford e Volkswagen) di intervenire durante le messe, appoggiava gli scioperi dei lavoratori e, proprio durante questa stagione di lotte, respinse le richieste della locale Federazione delle industrie di fare da mediatore con il sindacato dei metallurgici (allora guidato dall'attuale presidente brasiliano, appena riconfermato, Luiz Inacio "Lula" da Silva, v. notizia su questo numero) sostenendo che "la Chiesa non può svolgere il ruolo di mediatrice perché è fermamente al fianco di una delle due parti, i lavoratori". Parallelamente, cresceva anche l'ostilità nei suoi confronti da parte del regime militare: nel 1978, mentre celebrava una messa allo stadio di São Paulo, elicotteri militari cominciarono a volteggiare sul luogo della celebrazione, per intimidire il vescovo che però continuò a chiedere il ripristino delle libertà democratiche.

Poi però, durante il lungo pontificato di Giovanni Paolo II caratterizzato dalla lotta alla teologia della Liberazione e dalla normalizzazione della Chiesa latinoamericana (avviata dopo la terza conferenza del Celam svoltasi Puebla nel 1979), Hummes si adegua alla linea wojtylana, spostandosi su posizioni moderate, quando non decisamente conservatrici, e avvicinandosi al movimento carismatico. E infatti, nel luglio 1996, viene nominato arcivescovo di Fortaleza, con il mandato di rimettere in ordine la diocesi, fino allora guidata dal cardinale progressista Aloísio Lorscheider. Hummes svolge bene il suo compito e nemmeno due anni dopo, il 15 aprile 1998, viene promosso arcivescovo di São Paulo (nel febbraio 2001 verrà anche creato cardinale), in sostituzione del card. Paulo Evaristo Arns, uno degli esponenti di punta dell'ala progressista della Chiesa latinoamericana sopravvissuti alla restaurazione di Wojtyla (v. Adista n. 31/98). A São Paulo, come prima a Fortaleza, Hummes lavora per mantenere l'ordine nell'arcidiocesi, alternando interesse per alcune tematiche sociali – ma senza la radicalità di 20 anni prima – e rigida intransigenza sui temi morali cari al Vaticano. Due esempi per tutti: nel luglio 2000, condanna duramente, con una "Nota di ripudio", un suo parroco, p. Valeriano Paitoni, che aveva consigliato ai malati e ai poveri della sua parrocchia l'uso del preservativo come strumento di prevenzione contro l'Aids (v. Adista n. 51/00).

Nel febbraio 2006, invece, prende pubblicamente le difese di p. Julio Lancellotti, uno dei preti più amati del Brasile per il suo incessante lavoro al fianco dei poveri e dei ragazzi di strada, che era stato duramente attaccato da un settimanale conservatore: "qui al mio fianco c'è padre Julio Lancellotti che in questi giorni è stato ingiustamente accusato da una rivista in modo duro e bieco – dice il card. Hummes durante la messa in cattedrale per il 450.mo anniversario della nascita della città di São Paulo –. Ebbene, tutti debbono sapere che padre Julio porta avanti le scelte pastorali della diocesi della quale io sono il pastore. Tutto il suo lavoro ha il mio appoggio e l'appoggio della Chiesa. Il popolo della strada è la perla agli occhi di Dio, padre Julio è il suo tutore. La Pastorale della Strada è l'espressione della nostra Chiesa" (v. Adista n. 15/06).

Quanto al suo nuovo incarico vaticano, il card. Hummes promette in primo luogo l'applicazione di una linea intransigente nella questione della formazione dei seminaristi, per contenere la piaga dei preti pedofili. In un'intervista del 31/10 al quotidiano brasiliano O Globo, Hummes afferma che "è necessario che nei seminari vi sia una selezione più rigorosa, una formazione più esigente, per avere la certezza morale che essi, i futuri sacerdoti, abbiano i requisiti per vivere il celibato così come la Chiesa chiede che lo vivano". Scegliendo lui, tuttavia, Ratzinger potrebbe aver puntato su un paladino della rinascita cattolica: durante lo scorso Sinodo dei vescovi, nell'ottobre 2005, fu proprio Hummes a denunciare la diminuzione della presenza cattolica, in Brasile, dell'1% ogni anno, a tutto vantaggio delle Chiese avengeliche e pentecostali. In Brasile, ma non solo, disse allora, per ogni sacerdote cattolico ci sono già due pastori protestanti: a lui, ora Ratzinger attribuisce il compito di restituire all'America Latina il suo volto cattolico.

Oltre al nuovo prefetto della Congregazione per il Clero, Benedetto XVI ha anche nominato mons. Angelo Comastri nuovo arciprete della basilica di San Pietro, al posto del 77enne card. Francesco Marchisano. Una nomina attesa visto che Comastri, dal febbraio 2005, era già vicario generale per lo Stato della Città del Vaticano e presidente della Fabbrica di San Pietro.
Spanish Cardenal Hummes defiende Iglesia más eficiente y científica
Nov 06, 2006
El cardenal brasileño y arzobispo de Sao Paulo, Claudio Hummes, a quien el Vaticano nombró el 31 de octubre Prefecto de la Congregación para el Clero, dice que la Iglesia católica debe tener en cuenta el progreso de la ciencia para aumentar su eficiencia.

(Terra Actualidad – EFE, 05-11-2006) 'La Iglesia debe ser eficiente en el sentido de tener un juicio formado a partir de las bases objetivas, científicas. Tiene que tener en cuenta el progreso de la ciencia, de las técnicas para solucionar los problemas', manifestó el prelado, de 72 años, en una entrevista que publica hoy el diario 'Folha de Sao Paulo'.

Aclaró que eficiencia sobre bases científicas constituye una herramienta, pero no la única.

'Porque la vida de fe y la adhesión a Jesucristo es también un proceso personal que a veces no se alcanza ni debe pretender alcanzarse con la eficiencia científica o tecnológica', apostilló.

Su idea de aproximación 'más científica, más objetiva' tuvo como laboratorio la Archidiócesis de Sao Paulo, frente a la que estuvo en los últimos ocho años.

El proyecto se desarrolló 'con asociaciones con universidades, técnicos, sociólogos, con la Prefectura, para que ellos nos dijeran cómo la Iglesia podría contribuir más', explicó.

De esta forma, Hummes se presenta como un gestor de fe preocupado en buscar armonía entre las alas progresistas y conservadoras de la Iglesia.

'La Iglesia no para en un determinado momento y se petrifica. La Iglesia habla de una evolución de los dogmas. Cuando nuevas cosas son vistas, deben ser integradas en esa verdad fundamental que ya se conquistó', puntualizó.
German Höhere Standards für Priesteramtskandidaten
Nov 04, 2006
Kardinal Cláudio Hummes hat kurz nach seiner Ernennung zum Präfekten der Kongregation für den Klerus darauf hingewiesen, dass eine der großen Herausforderungen für die Kirche darin bestehe, bei der Auswahl und Formung von Priesteramtskandidaten gewissenhafter und mit größerer Strenge vorzugehen.

SAO PAOLO, 3. November 2006 (ZENIT.org).- Kardinal Hummes gab an, dass der Vatikan entsprechende Richtlinien veröffentlicht habe, die derzeit eingeführt würden. „Es muss eine strengere Auswahl in den Priesterseminaren geben und auch eine anspruchsvollere Ausbildung, so dass wir die moralische Gewissheit besitzen, dass sie [die zukünftigen Priester, Anm. d. Red.] über die Voraussetzungen verfügen, um den Zölibat wirklich so zu leben, wie es die Kirche von ihnen erwartet.“

Der 72-jährige Kardinal, der in seiner neuen Funktion Kardinal Darío Castrillón Hoyos (77) ablöst, ging im Gespräch mit „Reuters“ auch auf die Frage des Kindesmissbrauchs ein. Diesbezüglich stellte er fest: „Wenn es derartige Fälle und Anschuldigungen gibt, müssen sie vom Heiligen Stuhl untersucht werden.“

Die Ernennung zum Präfekten der Kongregation für den Klerus sei für ihn eine „sehr große Überraschung“ gewesen, fuhr Kardinal Hummes fort. Er habe von dieser Entscheidung des Heiligen Vaters bereits am 8. Oktober durch Kardinal-Staatssekretär Tarcisio Bertone erfahren.

„Zuallererst empfand ich das Bedürfnis, zu beten und Gott darum zu bitten, dass er mich erleuchte; für mich ist die Stimme des Papstes ja die Stimme Gottes, deshalb musste ich Ja sagen.”
Spanish Cardenal Hummes anuncia “rigurosa selección” para evitar pedofilia
Nov 01, 2006
El cardenal brasileño dijo que la Iglesia hará más rigurosa la selección en los seminarios, como forma de evitar casos de pedofilia y homosexualidad entre sacerdotes.

(milenio.com, 01 de Noviembre de 2006) Sao Paulo.- Un día después de ser designado por el papa Benedicto XVI como nuevo prefecto de la Congregación para el Clero, el cardenal brasileño Claudio Hummes aseveró que la Iglesia hará más riguroso el sistema de selección en los seminarios, como forma de evitar casos de pedofilia y homosexualidad entre sacerdotes. “El Papa ha dado una orientación sobre eso. En primer lugar, que en los seminarios haya una selección más rigurosa, una formación más exigente para los futuros sacerdotes, para que tengamos la certeza moral de que tendrán condiciones de vivir el celibato, tal como la Iglesia pide que vivan”, afirmó Hummes, en entrevista que publica hoy el diario brasileño “O Globo”. El religioso de 72 años agregó que, en caso de que se detecten desviaciones de conductas por parte de miembros del clero, las denuncias “deben ser elevadas a la Santa Sede”. La Congregación para el Clero supervisa a 270.000 sacerdotes católicos de todo el mundo, y era comandada hasta ahora por el cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos, quien a sus 76 años pidió ser retirado. Hummes, quien hasta ayer era el arzobispo de Sao Paulo, informó que espera viajar a Roma dentro de “alrededor de un mes” para asumir su nuevo puesto. Mientras tanto, seguirá como “administrador apostólico” de la Archidiócesis, aguardando la llegada de su sucesor, que todavía no ha sido nombrado por Benedicto XVI.
English Brazilian Cardinal Claudio Hummes answers 'voice of God' is assuming key Vatican post
Oct 31, 2006
Brazil Cardinal Claudio Hummes, who heads the Roman Catholic diocese in Sao Paulo, Brazil's largest, said he is ready to take on the challenging new Vatican post given to him Tuesday by Pope Benedict XVI.

(The Associated Press, October 31, 2006) SAO PAULO, The 72-year-old Hummes will succeed Colombian Cardinal Dario Castrillon Hoyos as Prefect of the Congregation for the Clergy — the office in charge of priests around the world. The 77-year-old Castrillon Hoyos was retiring for reason of age.

"I am at the Pope's complete disposal," Hummes, who is expected to head to Rome in about two weeks, told reporters. "When the Pope calls, it is the voice of God I hear."

The cardinal, who will be charge of priests around the world, faces major challenges in his new job, said Fernando Altemeyer, a theologian at the Roman Catholic University of Sao Paulo.

"Hummes will supervise some 400,000 priests around the world," Altemeyer said. "And he will be dealing with several difficult issues like the problem of pedophilia among the clergy and the fate of priests in hazardous region in Latin America, Africa and Asia."

The Rev. Juarez Pedro de Castro, a press spokesman for the Archdiocese of Sao Paulo, said Hummes "has known for a while that he was being considered for the position."

Hummes' replacement is expected to be named within a few weeks.

"In the meantime I will keep my fingers crossed hoping that whoever takes his place will have the same intellectual capacity and commitment to social issues," Altemeyer said.

Hummes is a great grandson of a German immigrant who came to Brazil in the 19th century and married a Brazilian woman of German descent. Hummes was born Aug. 8, 1934, in Montenegro, a small city in the southern state of Rio Grande do Sul.

In 1975, he was appointed bishop of Santo Andre, an industrial district on the outskirts of Sao Paulo, where he gained national attention as a defender of the striking metalworkers, among them Luiz Inacio Lula da Silva who has just been re-elected to a second term as president of Brazil. Strikes were illegal and the military regime considered them a threat to national security.

In 1996, John Paul appointed Hummes archbishop of Fortaleza, capital of the northeastern state of Ceara. Two years later, he was transferred to Sao Paulo, home to some 6 million Roman Catholics. He was named cardinal in 2001.


SAO PAULO, Brazil Cardinal Claudio Hummes, who heads the Roman Catholic diocese in Sao Paulo, Brazil's largest, said he is ready to take on the challenging new Vatican post given to him Tuesday by Pope Benedict XVI.

The 72-year-old Hummes will succeed Colombian Cardinal Dario Castrillon Hoyos as Prefect of the Congregation for the Clergy — the office in charge of priests around the world. The 77-year-old Castrillon Hoyos was retiring for reason of age.

"I am at the Pope's complete disposal," Hummes, who is expected to head to Rome in about two weeks, told reporters. "When the Pope calls, it is the voice of God I hear."

The cardinal, who will be charge of priests around the world, faces major challenges in his new job, said Fernando Altemeyer, a theologian at the Roman Catholic University of Sao Paulo.

"Hummes will supervise some 400,000 priests around the world," Altemeyer said. "And he will be dealing with several difficult issues like the problem of pedophilia among the clergy and the fate of priests in hazardous region in Latin America, Africa and Asia."

The Rev. Juarez Pedro de Castro, a press spokesman for the Archdiocese of Sao Paulo, said Hummes "has known for a while that he was being considered for the position."

Hummes' replacement is expected to be named within a few weeks.

"In the meantime I will keep my fingers crossed hoping that whoever takes his place will have the same intellectual capacity and commitment to social issues," Altemeyer said.

Hummes is a great grandson of a German immigrant who came to Brazil in the 19th century and married a Brazilian woman of German descent. Hummes was born Aug. 8, 1934, in Montenegro, a small city in the southern state of Rio Grande do Sul.

In 1975, he was appointed bishop of Santo Andre, an industrial district on the outskirts of Sao Paulo, where he gained national attention as a defender of the striking metalworkers, among them Luiz Inacio Lula da Silva who has just been re-elected to a second term as president of Brazil. Strikes were illegal and the military regime considered them a threat to national security.

In 1996, John Paul appointed Hummes archbishop of Fortaleza, capital of the northeastern state of Ceara. Two years later, he was transferred to Sao Paulo, home to some 6 million Roman Catholics. He was named cardinal in 2001.
English Pope to name liberation theology ally to key Vatican post, report says
Oct 31, 2006
Pope Benedict XVI is set to name a Brazilian cardinal known as a longtime supporter of the liberation theology movement to a senior Vatican post, according to an Italian news report today. By John L. Allen.

(National Catholic Reporter, Oct 29, 2006) Writing in the Italian daily La Stampa, veteran Vatican writer Marco Tosatti reported that Cardinal Cláudio Hummes, 72, of São Paulo, Brazil, will become the new prefect of the Congregation for Clergy, replacing Cardinal Darío Castrillón Hoyos, a 77-year-old Colombian.

If confirmed, the report would mean that Benedict has tapped a theological moderate and a man long identified as one of liberation theology’s friends in the Latin American hierarchy. Hummes is a close personal friend and longtime supporter of Brazil’s leftist president, Luiz Inácio Lula da Silva.

The irony would not be lost on the Latin American church, where then-Cardinal Joseph Ratzinger, while still Prefect of the Congregation for the Doctrine of the Faith, was known as the author of a 1984 Vatican document highly critical of liberation theology – judged to be excessively politicized, and to shade off at times into Marxist-inspired terrorism.

Since Castrillón is also President of the Ecclesia Dei Commission, which is responsible for relations with Catholic traditionalists attached to the pre-Vatican II Mass, the nomination of Hummes could mean that a cardinal not known to be as friendly as Castrillón to the traditionalists will now be handling their affairs. What implications that might have for a document rumored to be forthcoming on wider use of the pre-Vatican II Mass remains to be seen.

The appointment would also remedy what has long been perceived as a slight to the Brazilian church, the largest Catholic community in the world at 144 million. At present, no Brazilian occupies a senior Vatican position.

The Vatican has had no immediate comment on the La Stampa report.

If Hummes does land a senior Vatican position, the nomination would be taken in church circles as confirmation of two points about this pontificate: First, that Benedict XVI wants to govern from the center rather than from an ideologically driven position; and second, as a sign of respect for the developing world. The latter point is reinforced by Benedict’s recent appointment of Cardinal Ivan Dias of Bombay as Prefect of the Congregation for the Evangelization of Peoples.

Hummes is a member of the Franciscan order, like the legendary Cardinal Paulo Evaristo Arns whom he replaced in Sao Paolo. In a typical Franciscan touch, Hummes’ episcopal motto is “We Are All Brothers”.

Like Arns, Hummes was born in southern Brazil from German immigrant parents. As a young bishop, he had a reputation as a progressive, opposing Brazil’s military regime and backing workers strikes. Hummes also Lula, now Brazil’s president, to make political speeches during Masses.

Under John Paul II, Hummes moved to the center, adopting a more traditional theological stance and distancing himself from direct political action. In July 2000, when a Brazilian priest suggested that condoms could be justified to fight AIDS, Hummes threatened disciplinary action. Hummes is well-respected in Rome, and was invited to preach the 2002 Lenten Retreat for the papal household.

Yet he defends the Movimento dos Sem Terra (landless movement), arguing that people should be encouraged to organize themselves to defend their rights. He reminds government leaders that the Church defends private property, but “with social responsibility.”

Frei Betto, the famous Brazilian Dominican and liberation theologian, told NCR in 2002 that Hummes would be a “great pope.” His lone flaw, according to Betto: “He works too much.”

At last year’s Synod on the Eucharist, took up the issue of the impact of the Protestant “sects” in the developing world, noting that 83 percent of Brazilians called themselves Catholic in 1991, while today the number is 67 percent. Roughly one percent of Brazilian Catholics a year, Hummes said, are leaving the Catholic church, many to enter charismatic and Pentecostal groups.

“How long will Latin America be a Catholic continent?” Hummes asked.

In response, he called for a new level of missionary energy in the Catholic church, fueled by deep Eucharistic faith.

In a March 2005 Rome conference on the 40th anniversary of Gaudium et Spes, Hummes outlined a vision of the church based on that document’s inspiration that many took as a statement of Hummes’ own theological platform.

Hummes noted that the document expressed an optimistic reading of the world, and affirmed “the autonomy of earthly affairs.” Hummes called that recognition “a great step of the Council, and one that synthesized it with modernity.”

Hummes praised Gaudium et Spes for embracing the human rights tradition of modernity, including “liberty/autonomy, equality, fraternity, dignity and the inviolable authority of the intimacy of the moral conscience.”

Hummes then turned to the call of Gaudium et Spes for the church to be “inserted in the world.”

“Gaudium et Spes, inspired by all the reflection of the council, emphasizes that the church is at the service of the human person and all human beings … and does not seek to dominate humanity. In this, it follows the example of Christ, who presented himself as a servant,” Hummes said.

That observation led Hummes to reflect on the church’s engagement with other social forces.

“In this context, the church supports and favors every effort today to seek the full development of the personality of all human beings, and to promote their fundamental rights, their dignity and liberty,” he said.

Yet Hummes emphasized that passion for social justice does not have to come at the expense of Christian identity. Concern for development, he said, must not neglect efforts “to help people to encounter the full truth about human beings and their vocation in this world,” meaning “Jesus Christ, in whom this full truth is met.”

Hummes returned repeatedly to the idea of the church as servant.

“A servant church must have as its priority solidarity with the poor,” he said. “The faith must express itself in charity and in solidarity, which is the civil form of charity,” Hummes said.

“Today more than ever, the church faces this challenge. In fact, effective solidarity with the poor, both individual persons and entire nations, is indispensable for the construction of peace. Solidarity corrects injustices, reestablishes the fundamental rights of persons and of nations, overcomes poverty and even resists the revolt that injustice provokes, eliminating the violence that is born with revolt and constructing peace.”

Hummes then asked a rhetorical question arising from these reflections.

“Does not today's terrorism,” Hummes asked, “have as one of its ingredients a revolt against an imposed poverty, experienced as practically irreversible in the short and medium term?”

Hummes emphasized that in its social engagement, the church does not seek to impose solutions but to engage in dialogue.

“The church, inserted and active in human society and in history, does not exist in order to exercise political power or to govern the society,” he said, but to “organize and promote the common good.”

“The church must constantly promote dialogue,” Hummes said. “Perhaps it is among the most important methods today for positive and constructive relations with society.”

Hummes said this must be “a dialogue with courage -- open, frank, sensible and humble. A dialogue with the contemporary person, with the human race, science, the advances in biotechnology, with philosophy and the cultures, with politics and economics, with everything that has to do with social justice, with human rights, and with solidarity with the poor.”

“A dialogue with the religions,” Hummes added. “A constant dialogue, systematic, with professionalism, constructive. A dialogue that knows how to listen, to debate, to discern and to assimilate whatever is good and true, just and consistent with human dignity, proposed by the interlocutor. A dialogue that at the same time knows how to proclaim the truth of which the church is the depository, and to which it must remain permanently faithful. However, it must always remain a dialogue, and never an imposition of the church's own convictions and methods. Propose, not impose. To serve, and not to dominate.

“A church of dialogue in the contemporary world … a church, taking on the mission of Jesus, which is in the world not to judge humanity, but to love it and to save it.”

Tosatti reported that Hummes’ nomination would be announced by the Vatican early this week, perhaps on Tuesday, Oct. 31, in tandem with other curial appointments.
Spanish El cardenal Hummes podría ser responsable del clero en el Vaticano
Oct 30, 2006
El cardenal de Sao Paulo, Claudio Hummes -un franciscano amigo del presidente Lula y conocido por su preocupación social-, podría ser el próximo gran «fichaje» de Benedicto XVI para la Curia romana, a quien situaría al frente de la Congregación para el Clero, según informó ayer el diario «La Stampa» de Turín.

(abc.es, 30 de octubre de 2006) En medios vaticanos se comentaba desde hace días la inminente sustitución del cardenal colombiano Darío Castrillón, de 77 años, pero nadie aventuraba posibles sucesores.
La renovación de la Curia romana ha sufrido un ligero retraso debido al esfuerzo desplegado por Benedicto XVI y su nuevo secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, para calmar las aguas tras la polémica tras el discurso en la Universidad de Regensburg en septiembre. Nada más tomar posesión, Bertone aclaró que la reforma de la Curia «no debe limitarse a las estructuras, reuniendo y modificando los dicasterios (departamentos) según las circunstancias, sino sobre todo a las personas que deben dar el alma al plan pastoral que Benedicto XVI está transmitiendo con discursos e indicaciones personales».
Entre los principales nombramientos realizados hasta ahora destacan los del cardenal norteamericano William Levada, al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y del cardenal indio Iván Días, como jefe de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, aparte del nombramiento del cardenal Bertone como secretario de Estado.
Dialogante y renovador
El cardenal Claudio Hummes, de 72 años e hijo de inmigrantes alemanes, considerado dialogante y renovador, sería el cuarto «peso pesado» que Benedicto XVI incorpora a su equipo, y es también muy popular. Además de ocuparse de los cuatrocientos mil sacerdotes de todo el mundo, el responsable del Clero preside también la comisión «Ecclesia Dei», creada para acoger a los sacerdotes tradicionalistas seguidores de Marcel Lefebvre, que vuelven en pequeños grupos y comunidades a la unidad con Roma.
Ordenado sacerdote a los 24 años, estudió filosofía en Roma y fue después asesor de asuntos ecuménicos de la Conferencia Episcopal Brasileña y superior de los franciscanos de Río Grande do Sul, antes de ser nombrado obispo en 1975. Tuvo a su cargo las diócesis de Santo André y Fortaleza antes de que Juan Pablo II le nombrase arzobispo de Sao Paulo.
German Absoluter Wert ist Fortschritt
Jul 12, 2006
30 Kardinäle aus aller Welt halten sich derzeit zum Familientreffen in Valencia auf. Zur Abschlussmesse am Sonntag werden es doppelt so viele sein.

(Radio Vatikan, 07.07.06) Einer von ihnen ist der Erzbischof des brasilianischen Sao Paolo, Kardinal Claudio Hummes. So zahlreich die Teilnehmer des Kongresses, so unterschiedlich ist die Situation der Familie in den verschiedenen Ländern und Gesellschaften. Doch deshalb nur relativ zu argumentieren, sei kein Fortschritt, sagt Hummes.

„Wenn wir wirklich aus dem Relativismus herauskommen möchten, dann muss man sagen, dass es gründliche Prinzipien gibt, die für alle gelten. In dieser Hinsicht natürlich hat die Kirche immer eine Wahrheit und auch eine Ethik vorzustellen. Es ist für die Menschen und für die Zivilisation ein Fortschritt, das immer noch einmal zu wiederholen, dass es eine Wahrheit gibt, einen Wert gibt, ein Gut gibt, das absolut ist. Ich meine, dass die Kirche verantwortlich ist dafür, das immer zu wiederholen für die Menschheit und auch für die Geschichte.“

Relativismus kann daher auch eher ein Rückschritt sein, so Hummes:

„Weil die Wahrheit zu suchen, ist etwas was menschlich ist, was zur Menschenwürde gehört: Die Wahrheit suchen und die Wahrheit lieben.“

Als Familienexperte der Brasilianischen Bischofskonferenz hat Claudio Hummes 1997 das 2. Weltfamilientreffen in Rio de Janeiro vorbereitet. Seitdem ist vieles anders, nicht nur der Papst:

„Die Familie ist heute schwächer als sie war. Dann die Entwicklung der Biowissenschaften. Die Kirche muss natürlich auch mit der Geschichte weitergehen und immer neue Antworten finden auf neue Fragen.“

Natürlich antworte die Kirche immer aus dem Geist des Evangeliums, so Hummes. Doch Antworten auf Fragen, die niemand mehr stellt, hälfen nicht weiter.
English Catholicism in retreat in Brazil, cardinal warns
Oct 15, 2005
Brazil, the world’s largest Roman Catholic country, is seeing a relentless decline in its Catholic population, according to a top Brazilian cardinal.

VATICAN CITY (Reuters, October 12,2005) – “We are asking ourselves with anguish, ‘for how much longer will Brazil remain a Catholic country?’” Cardinal Claudio Hummes told a gathering of more than 250 Catholic bishops.

Hummes said around 67 percent of Brazilians called themselves Catholic today against 83 percent in 1991, with numbers dropping by about one percentage point a year.

He said the biggest fall off in faithful had been registered in poor city neighborhoods and added that Catholicism appeared to be in retreat across South America.

“How much longer will Latin America remain a Catholic country?” he said. “The Church must pay more attention to tackling this grave situation.”

Hummes told bishops that Catholics had to fight the decline with missionary zeal and indicated that Protestants were being more aggressive in looking for converts.

“For every Catholic priest we have in Brazil, there are two Protestant pastors, the majority from the Pentecostal Churches,” said Hummes, archbishop of Sao Paolo, Brazil’s largest diocese.

Recent surveys have suggested that many Brazilians have abandoned the Catholic Church in favor of less rigid religions. The Vatican’s anti-contraception stance amid widespread poverty was one of the reasons behind the exodus, the surveys have said.

Hummes, who is viewed as a doctrinal conservative, did not say why he thought Catholicism was losing its appeal.

Bishops have been using the synod, which is the first to be held under Pope Benedict and runs until Oct. 23, to raise their concerns about issues facing the Church.
Spanish Alarma por el descenso de católicos en América Latina durante el Sínodo
Oct 11, 2005
El arzobispo de Sao Paolo (Brasil), el cardenal Claudio Hummes, mostró su preocupación y lanzó la alarma por el descenso de católicos en su país y en toda América Latina durante su intervención en el Sínodo de los obispos.

ROMA, 8 Oct. (de la corresponsal de EUROPA PRESS C. Giles) - "¿Hasta cuándo Brasil será todavía un país católico y hasta cuándo será América Latina un continente católico?", se preguntó el cardenal, ilustrando que en Brasil cada año el número de creyentes desciende un 1 por ciento y que en 1991 se declaraba católico el 83 por ciento de la población mientras que actualmente sólo son el 67 por ciento.

El cardenal Hummes señaló que la evasión de católicos se registra sobre todo en las zonas periféricas y más pobres de la ciudad y por ello invitó a los participantes del Sínodo a salir a la calle a buscar a la gente con visitas misioneras domiciliares permanentes.

Para el arzobispo de Sao Paolo, la "Iglesia tiene que ser misionera y centrada de la Eucaristía, que es fuente de misión". "Brasil y Latinoamérica tienen una urgente necesidad de esta acción misionera alimentada por la Eucaristía", añadió
English Pope Benedict XVI will focus on Europe’s moral health
Jun 07, 2005
Vatican watchers expect Benedict XVI to concentrate much of his energy on the moral state and health of Europe, where many have rejected the church’s positions on science-and-religion-relevant issues such as euthanasia.

(AP, May 26, 2005) VATICAN CITY  — “I’m sure that the Church will continue a deeper dialogue with science, with new sciences like biotechnology, biogenetics,” said Brazilian Cardinal Claudio Hummes.

One of Latin America’s leading churchmen, Hummes was among the cardinals participating in the secret conclave that elected the 78-year-old German Cardinal Joseph Ratzinger as pope.

Benedict XVI served more than 20 years as John Paul’s watchdog on moral teaching, upholding church doctrine such as its ban on artificial birth control. Hummes expressed confidence that Benedict, despite his reputation as a doctrinal conservative, would draw on John XXIII’s work in modernizing the church.

Hummes said Europe’s crisis of faith was “strongly growing” and “needs special attention.” But the cardinal added that he didn’t think a Vatican campaign to shore up flagging faith and moral values in Europe would come at other continents’ expense.

“History goes ahead, progress has happened at an incredible speed, humanity has changed rapidly,” the cardinal said.

The new pope named himself after Benedict XV, who led the church for fewer than eight years spanning World War I in the early 20th century.

Benedict XVI told the cardinals he was taking the name of a pontiff who “had a very short papacy, but he worked a lot,” said the Brazilian prelate.

John Paul II’s health failed in his last years, making it difficult for him to travel, lead long ceremonies and, in the last weeks, even speak to the faithful.

Benedict XVI is fond of walking, speaks in a clear, strong voice and has stood through long ceremonies he led in recent months, including John Paul II’s funeral. According to a biography by respected Vatican watcher John Allen, Ratzinger suffered a cerebral hemorrhage in 1991, but without lasting effects.

“We hope a lot in this new pope,” said Hummes, who many had hoped would become Latin America’s first pontiff.

Asked whether age was a concern in the selection of the pope, Hummes was evasive. “Health? Life? Who knows? No one knows,” said Hummes, 70. “Today, medicine is very capable of sustaining life even until — who knows — 90, 95, even in good condition.”
Spanish Cardenal Hummes celebra 30 años como Obispo
Jun 02, 2005
El Arzobispo de São Paulo, Cardenal Cláudio Hummes, recibió ayer un homenaje en su tierra natal, Brochier, al sur de Brasil, al celebrar 30 años de vida episcopal.

SAO PAULO, 30 May. 2005 (ACI).- El Cardenal Hummes, que fue consagrado obispo el 25 de mayo de 1975, participó ayer en dos celebraciones eucarísticas, la primera durante la mañana, en la iglesia matriz de Salvador do Sul, y la segunda durante la tarde, en Batinga do Sul, en Brochier, antiguo distrito de Montenegro, ciudad vecina de Porto Alegre. Ambas celebraciones contaron con la presencia de millares de fieles, que acompañaron al Purpurado en la acción de gracias por las bendiciones recibidas a lo largo de estos 30 años como pastor.

En Salvador do Sul, el Cardenal Hummes develó una placa con el nombre de su fallecido padre, Pedro Adão Hummes, que a partir de ayer designa a una de las calles de la ciudad.
El hermano del Cardenal, el empresario Arthêmio Aloysio Hummes, dijo que la visita del Arzobispo de São Paulo representó un domingo de fiesta para ambas ciudades.
Spanish Pasará mucho tiempo hasta que haya un Papa del Tercer Mundo
May 06, 2005
El cardenal brasileño, Claudio Hummes, quien en su momento fue considerado uno de los candidatos favoritos de la prensa para suceder al Papa Juan Pablo II, afirmó ayer sábado que pasará mucho tiempo antes de que el mundo tenga como Sumo Pontífice a un cardenal del Tercer Mundo.

(Terra Actualidad - Europa Press, 01-05-2005) El cardenal brasileño Hummes, de setenta años de edad, hizo estas declaraciones ayer sábado después de una misa oficiada en honor al nuevo Papa Benedicto XVI, Joseph Ratzinger, en la Catedral de Sao Paulo, su primera eucaristía tras volver de la Santa Sede.

Hummes dijo que Ratzinger era 'el mejor preparado de todos los cardenales en el cónclave', al tiempo que recordó que uno de los mayores retos a los que se enfrenta el nuevo Papa es la crisis religiosa en Europa.

'Lo que debemos entender es que Europa y el mundo desarrollado sienten una cierta falta de confianza en nosotros. Y tienen razón, porque nosotros en el Tercer Mundo no estamos en el centro de la historia de la Iglesia', afirmó el cardenal Hummes. 'Siempre supe que iba a regresar del Vaticano como arzobispo de Sao Paulo, no como Papa', añadió.

Hummes, líder del colegio cardenalicio brasileño, el país con mayor número de católicos del mundo, fue uno de los 115 cardenales que participaron en el cónclave que eligió al alemán Joseph Ratzinger como nuevo Papa.

En su momento, el cardenal Hummes fue considerado uno de los candidatos favoritos de la prensa para liderar la Iglesia Católica en el inicio del tercer milenio a la muerte del Papa Juan Pablo II.
English Cardinal Sees Wait for Third World Pope
May 02, 2005
Brazilian Cardinal Claudio Hummes, once considered a possible candidate for pope, predicted Friday it would be a long time before the world sees a pontiff from a poor or developing nation.

(Associated Press, April 29, 2005) SAO PAULO, Brazil -- "I always knew that I would return from Vatican as Archbishop of Sao Paulo and not as pope," the 70-year-old Hummes said at a brief news conference.

"It will be a long time before we see a Third World pope," said Hummes, who heads the largest Roman Catholic diocese in the world's most populous Roman Catholic country.

He said the developed world feels a "lack of confidence" toward the Third World because it isn't "at the center of the Church's history."

He spoke shortly after celebrating a Mass in honor of newly elected Pope Benedict XV1, who succeeded John Paul II.

Hummes said the new pope, former Cardinal Joseph Ratzinger of Germany, would surprise everyone with innovations.

"I am sure the pope won't leave things as they are -- he will move forward," he said.
Spanish Benedicto XVI puede hacer mucho
Apr 26, 2005
El papa Benedicto XVI comprende que su papado podría ser breve, dada su avanzada edad, pero piensa lograr mucho y la Iglesia católica tiene una gran fe en él, dijo el jueves el cardenal brasileño Claudio Hummes.

(Associated Press, Apr. 21, 2005) CIUDAD DEL VATICANO - Hummes, uno de los clérigos más destacados de Latinoamérica, estuvo entre los cardenales que participaron en el cónclave secreto que eligió como Papa al cardenal alemán Joseph Ratzinger, de 78 años.

Benedicto XVI sucedió a Juan Pablo II, cuyo papado de 26 años fue uno de los más largos y dinámicos en los 2.000 años de historia de la Iglesia. El pontífice polaco tenía 58 años cuando fue elegido en 1978 y 84 cuando falleció.

"La edad no es importante. Hubo algunos papados muy breves que hicieron un gran trabajo", dijo Hummes en una conferencia de prensa informal. En su papado de cinco años, Juan XXIII "cambió, reformó y actualizó a la Iglesia", afirmó.

El nuevo Papa tomó su nombre inspirándose en Benedicto XV, que encabezó al catolicismo aproximadamente 7 años y medio, incluyendo el período de la Primera Guerra Mundial a principios del siglo XX.

Benedicto XVI dijo a los cardenales que estaba adoptando el nombre de un pontífice que "tuvo un papado muy breve, pero trabajó mucho", indicó el prelado brasileño.

La salud de Juan Pablo II se deterioró en sus últimos años, dificultándole viajar, encabezar largas ceremonias y, en sus últimas semanas, incluso hablarle a los fieles.

Benedicto XVI es aficionado a caminar, tiene una voz clara y fuerte y en los últimos meses ha dirigido ceremonias prolongadas, incluyendo el funeral de Juan Pablo II. Según una biografía de John Allen, respetado especialista en el Vaticano, en 1991 Ratzinger sufrió una hemorragia cerebral, aunque sin efectos posteriores.

Al preguntársele qué tanto podrían haber influido la cuestión de la edad y los posibles problemas de salud de Ratzinger en la mente de los cardenales al elegir al próximo pontífice, Hummes respondió con optimismo.

"¿La salud? ¿La vida? ¿Quién sabe? Nadie", respondió el cardenal de 70 años. "En la actualidad, la medicina es muy capaz de conservar la vida incluso hasta “¿quién sabe?” los 90 ó 95 años, y en buenas condiciones".

"Tenemos mucha fe en este nuevo Papa", dijo Hummes, considerado por muchos antes del cónclave como con elevadas posibilidades de convertirse en el primer pontífice latinoamericano.

"Tal vez en Latinoamérica o Africa, o en el así llamado Tercer Mundo, había una expectativa" de que el nuevo Papa provendría de alguna de esas regiones, afirmó el cardenal. Consideró que los medios de comunicación azuzaron gran parte de esas esperanzas.

En su opinión, "la nacionalidad del Papa no es una cuestión importante".

Los observadores del Vaticano han dicho que esperan que Benedicto XVI, que como cardenal sirvió más de 20 años en el pontificado de Juan Pablo II al frente de la custodia de las enseñanzas morales de la Iglesia, concentrará gran parte de su energía y atención en el estado moral de Europa, un continente tradicionalmente cristiano donde muchos fieles han adoptado posturas cada vez más seculares en asuntos sociales y de bioética.

Hummes dijo que la crisis de fe en Europa está "creciendo rápidamente. Requiere atención especial".

El cardenal brasileño también se mostró confiado en que Benedicto XVI, a pesar de su reputación como conservador en cuestiones de doctrina, trabajará para modernizar la Iglesia.
Spanish Nuevo papa es el hombre justo
Apr 24, 2005
El nuevo papa Benedicto XVI es el hombre correcto para el momento correcto, afirmó el miércoles el cardenal brasileño Claudio Hummes. "Estoy satisfecho", dijo el cardenal.

(Associated Press, Apr. 20, 2005) CIUDAD DEL VATICANO - Benedicto XVI, el cardenal alemán Joseph Ratzinger, "es el hombre justo para el momento justo", añadió Hummes, de 70 años, quien aparecía como uno de los posibles candidatos a suceder al pontífice Juan Pablo II, fallecido el 2 de abril a los 84 años.

Hummes también se refirió a la reputación del nuevo papa, de 78 años, como un hombre de línea dura y aseguró que "corregir a alguien...es un acto de caridad".

Desde 1981, Ratzinger fue mano derecha de Juan Pablo II como titular de la Congregación para la Doctrina de la Fe, heredera de la Inquisición. En ese cargo disciplinó a los disidentes y resistió enérgicamente todo intento de reformas por parte del ala liberal.

Uno de los sancionados por la Congregación fue el teólogo brasileño Leonardo Boff.

Boff, quien antes de abandonar el sacerdocio escribió varios libros criticando la rígida estructura de jerarquías de la iglesia, fue castigado por la Congregación, que le impuso un año de silencio en 1985.

Durante ese período Boff no pudo hacer declaraciones públicas. Poco después se le prohibió dar clases. Boff, de 65 años, renunció al sacerdocio en 1992, se casó con su ex secretaria y vive en una zona cercana a Río de Janeiro.

"El papa es un gran amigo de Brasil... todos encontramos en él un hombre de diálogo y cariñoso", añadió Hummes en declaraciones difundidas a periodistas por el padre Antonio Carlos Keller, asistente del purpurado brasileño.

Brasil, el país con mayor número de católicos en el mundo, fue el segundo país de América Latina más visitado por Juan Pablo II. El pontífice estuvo en Brasil cuatro veces, una menos que en México.

Por su parte el cardenal Eusebio Oscar Scheid, de 72 años, arzobispo de Río de Janeiro, manifestó a través de su vocero que las versiones sobre candidaturas llegaron a nombrar a tantos de los prelados que "alguien tendría que acertar" con el escogido.

Ambos resaltaron que el ambiente del cónclave fue "tranquilo" y de "camaradería".

Los purpurados indicaron que el mismo día de la elección entregaron al nuevo papa una breve carta de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil manifestando su satisfacción por la elección.

"Estamos unidos en oraciones, pidiendo al espíritu santo que ilumine a su santidad en el ejercicio del ministerio y para que su pontificado sea pleno de ricos frutos para la iglesia y para el mundo entero", dijo la comunicación de la Conferencia divulgada en su sitio de internet.
English Latin America puts its faith in cardinal from Sao Paulo
Apr 19, 2005
From whitewashed colonial cathedrals to ochre churches in the rainforest, millions of Latin Americans are praying the cardinals turn their gaze from Europe today and choose a pope from the world's most populous Roman Catholic continent.

(Telegraph, 18/04/2005) A pope who was one of them would be more understanding and less doctrinaire than the much loved but theologically austere Pope John Paul II, liberals hope

But all are agreed that the time is now ripe for a pope from the landmass which is home to nearly half the world's 1.1 billion Catholics.

"It is the moment for a Latin American pope. We are the greatest Catholic continent in the world," Paulo Evaristo Arns, the former archbishop of Sao Paulo, said.

Like many in Brazil, the most Catholic nation on the most Catholic continent, he is pinning his hopes on his successor, Cardinal Claudio Hummes, as a possible compromise between the conclave's rival conservatives and progressives.

His record of defying the military dictatorship in the 1970s and 80s offers an intriguing parallel with the anti-totalitarian record of Karol Wojtlya before he became pontiff. Yet, as Brazilians know all too well, his record of standing up for the workers may doom his chances with conservatives.

John Paul, mindful of his own battles against communism, took a dim view of priests and bishops too closely aligned with Marxism, part of what was then known as the "liberation theology" movement.

While Cardinal Hummes, 70, is no firebrand and has made conservative pronouncements on dogma and beliefs, his focus on social justice and poverty is radical compared with many of his fellow cardinals.

An old friend, Jose Albino, president of Sao Paulo's branch of the ruling Workers' Party, recalls how as a bishop he "rescued" the workers, including Brazil's current president, in 1979 in their campaign against the military by opening the doors of his church to their meetings.

"All the squares and parks had troops in them," he said. "We did not know what was going to happen. We were in front of his church and Dom Claudio said, 'You can use the church. It is open'.

"From that point, we started to believe in victory. It was a day of great joy."

The following year Bishop Hummes stepped in again, negotiating a truce between troops who were surrounded by demonstrators outside his church and about to open fire. As the Pope made clear his dislike for "liberation theology", Cardinal Hummes distanced himself from the movement and continued to rise through the clergy, becoming a cardinal in 2001.

While he often speaks against free trade and globalisation, he also follows the Vatican's strict line on abortion, gay rights and contraception, against the liberal instincts of many of Brazil's 100 million Catholics.

As a Franciscan, Cardinal Hummes has a second question mark over his chances.

Traditionally, the cardinals have not chosen a member of one of the religious orders.

With 21 of the 115 electing cardinals, the second largest voting bloc after Europe, Latin America has other "papabili", including Oscar Maradiaga of the Honduras, Jorge Mario Bergoglio of Buenos Aires, and Norberto Rivera Carrera of Mexico City.

But no one can quite bring themselves to believe that the next pope will be a local boy. "Our cardinals should have got together to lobby for the region but they have not.

"Europe has a supremacy over America," said the former Sao Paulo archbishop. "We are in a region sidelined at the world's outer limits."
Spanish Vaticanista sintetiza "pensamiento del cardenal Hummes"
Apr 19, 2005
"El nuevo Papa? Deberá ser un misionero entre los cristianos". Este es el título de un artículo publicado por uno de los mas importantes 'vaticanistas' italianos, Giancarlo Zizola, que sintetiza en esa frase "el pensamiento del cardenal Hummes".

ROMA, 18 (ANSA, 18/4/2005) - El extenso análisis de Zizola figura en la primera página de la edición dominical de Il Sole 24 Ore, el influyente periódico controlado por la Confindustria, la central de los industriales italianos, que en los últimos días ha publicado numerosos artículos sobre Claudio Hummes y los otros candidatos a la sucesión de Juan Pablo II.

Al reproducir algunos párrafos de un diálogo que mantuvo "hace un tiempo con Hummes en San Pablo", Zizola destaca varios aspectos que considera claves del cardenal brasileño, a quien define como "un líder que vive en una realidad local incandescente, y quizás precisamente por esta razón bien dotado de enfoques universales de los problemas, que son también los que incumben sobre el futuro del Vaticano".

Al examinar uno de los temas más analizados en estos días precedentes al cónclave que se abrió hoy en la Santa Sede, Hummes -precisa Zizola- considera que el futuro Papa "puede venir de cualquier lugar del mundo, no importa su origen geográfica, importa su espíritu, su experiencia en la Iglesia, su calidad espiritual".

"Quienes piensan que el cónclave debería ser utilizado para premiar a uno u otro catolicismo continental, no se dan cuenta que muy a menudo" estas interpretaciones son incorrectas, considera Hummes, quien también afirma -siempre según lo que escribe Zizola- que "América Latina es apenas de manera parcial un continente católico... en Brasil sólo el 60% de la población se declara católica, y hay ciudades, como Río o la misma San Pablo, donde los católicos son apenas la mitad de los habitantes, y ni hablar de los practicantes, que se reducen a un promedio del 20%".

ILUSIONES. El análisis del conocido 'vaticanista' italiano prosigue recordando que "según el enfoque de Hummes, el problema más importante para el futuro de la Iglesia es la recuperación de su empuje misionero a partir de los continentes que nominalmente son los que parecen ser los más católicos".

Los tiempos en los que "se esperaba que el pueblo cristiano fuera a la Iglesia, empujado por la tradición, ya han quedad atrás... la gente ha dejado de ir a la iglesia por la tradición, incluso en América Latina, afirma Hummes, quien destaca además que no hay que hacerse ilusiones" y que "la América Latina 'continente católico' es un mito".

Frente a este diagnóstico, Zizola sostiene que para Hummes la solución está representada por "el espacio que hay que dar a la fe de los cristianos: el éxito de las sectas testimonia que en éstas últimas décadas, la Iglesia ha fracasado en sus llamados a los fundamentos de la fe: no alcanza con predicar la ética, hay que afirmar los valores humanistas y sociales".

El cardenal brasileño -concluye Zizola-también está convencido que "hay que volver a la figura de Jesús" y que "las sectas tienen en su contra la durada...son fenómenos efímeros, y desaparecerán".
Spanish Pueblo de cardenal Hummes espera que sea el próximo Papa
Apr 17, 2005
Los 115 cardenales que escogerán al próximo Papa pueden estar bajo un voto de silencio, pero no los 7.000 residentes de este pueblito rural enclavado en las verdes colinas del sureste de Brasil.

(Associated Press, Apr. 16, 2005) SALVADOR DO SUL, Brasil - Se le puede preguntar casi a cualquiera del pueblo sobre quién debe ser el próximo ocupante del trono de Pedro y la respuesta invariablemente será: el cardenal Claudio Hummes, cuya familia se estableció en este valle hace más de un siglo.

Como Hummes, la mayoría de los habitantes de este pueblo son descendientes de inmigrantes alemanes que llegaron a Brasil en el siglo XIX.

Hummes, de 70 años y arzobispo de Sao Paulo --la diócesis más grande en el país con el mayor número de católicos del mundo-- es visto como un potencial primer Papa del Tercer Mundo.

"Sería magnífico si el cardenal es elegido Papa", dijo Claudia Klassmann, de 13 años, mientras comía un sandwich en el restaurante Apolo XII. "Este pueblo, donde casi nunca pasa nada y muy pocas personas alguna vez han oído de él, de repente será famoso. Las cosas comenzarán a agitarse. Será muy divertido. El nos pondrá en el mapa", agregó.

Puede tener razón.

Solo la mención de Hummes como un posible contrincante papal ha hecho que una avalancha de reporteros de los principales diarios brasileños llegaran a este poblado, localizado a unos 100 kilómetros al noroeste de Porto Alegre, capital del estado de Río Grande do Sul.

Hummes vivió en Salvador do Sul hasta que tuvo nueve años, cuando ingresó al Seminario Serafico de San Francisco en la ciudad de Taquari, en Río Grande do Sul. Ahí, comenzó su carrera religiosa.

"El es un hijo de Salvador do Sul y las esperanzas son muy altas de que él sea el próximo Papa", dijo el alcalde de la ciudad, Volnei Garcia de Lima. "Todo el mundo está rezando por él", agregó.

Indicó que no se han hecho preparativos para celebrar una eventual elección de Hummes "porque eso arruinaría sus chances".

"Si es elegido, el pueblo tendrá que ser sometido a importantes mejoras porque con seguridad nos convertiremos en una importante atracción turística", dijo Lima sin ofrecer mayores detalles.

En una modesta casa, a unos 12 kilómetros de Salvador do Sul, Arthur Tapper, de 80 años, tiene motivos especiales para querer que Hummes sea el próximo Papa.

"Si es elegido, tendré el inmenso honor y satisfacción de saber que alguna vez me encargué de cuidar al hombre que se convirtió en Papa", dijo Tapper.

Con una sonrisa, recordó cómo a la edad de 11 años se encargó de Hummes y de sus dos hermanas mayores para que "su mamá y su papá pudieran trabajar en el campo".

Tapper, hijo de empobrecidos agricultores, trabajó por casi tres años en el hogar de los Hummes a cambio de habitación y educación.

El futuro cardenal, que fue bautizado como Auri Afonso, sólo tenía seis meses de nacido para entonces, agregó Tapper. Hummes cambió su nombre a Claudio cuando fue ordenado como un sacerdote franciscano 24 años más tarde.

"Por casi tres años jugué con él, lo limpié, lo alimenté y canté canciones de cuna y salmos religioso que parecían gustarle mucho", agregó.

El cardenal Hummes nació el 8 de agosto de 1934 en el poblado cercano de Batinga Sul. Seis meses más tarde, cuando la fábrica de queso de su padre quebró, la familia se mudó a Salvador do Sul.

La casa donde Hummes nació ya no existe y el lote donde alguna vez estuvo está ahora cubierto por plantíos de batatas de los actuales propietarios, la familia Kussler.

Hummes es el tercero de 13 hermanos nacidos de Pedro Adao y Anna Maria Franck, quien murió en un parto en 1951 a los 38 años. Diez años después su padre se volvió a casar y en 1963 su nueva esposa dio a luz a Marluze, hermanastra del cardenal.

De los 14 herederos, nueve --tres hombres y seis mujeres-- aún viven.

"Mi padre, quien murió hace dos años a los 94 años, siempre supo que Claudio iría lejos", aseguró Arthemio Hummes, de 64 años, hermano del cardenal.

"Todos los hermanos y hermanas tienen la misma opinión y están rezando para que Dios escoja a Claudio", dijo Arthemio. "Definitivamente tiene el talento, inteligencia, disciplina y el liderazgo necesario para ser un Papa".

Uno de los colegas del Convento de Sao Boaventura, donde Hummes terminó sus estudios de filosofía, recuerda al cardenal como "un individuo determinado con una inteligencia privilegiada, quien siempre supo qué quería".

"Sería un excelente Papa, pero no discutamos mucho sobre eso", dijo el padre Gervasio Muttoni. "Ya sabe lo que dicen, entrar a un cónclave como Papa es salir como cardenal".
English Brazilan Town Roots for Cardinal As Pope
Apr 16, 2005
"My father, who died two years ago at the age of 94, always knew Claudio would go far," said Arthemio Hummes, the cardinal's 64-year-old brother. "He used to say that Claudio would reach the last rung of the Church's ladder and serve as an example to the rest of the world."

(Associated Press, April 15, 2005) SALVADOR DO SUL, Brazil -- The 7,000 residents of this small rural town nestled in the rolling green hills of southern Brazil aren't bound by a vow of silence -- and their opinion about who should be the next pope is clear.

Cardinal Claudio Hummes, the 70-year-old archbishop of Sao Paulo whose family settled in this valley region more than a century ago, has emerged as a potential first pope from the Third World in the days leading up to the secretive conclave that will choose the next pontiff.

Like Hummes, most of the inhabitants of Salvador do Sul are descendants of German immigrants, who came to Brazil in the 19th century.

"It would be great if the cardinal is elected pope," said 13-year-old Claudia Klassmann as she ate a sandwich in the Apollo XII restaurant. "This town, where nothing ever happens and which few people even heard of, will suddenly become famous. Things will start shaking. It will be a lot of fun. He will put us on the map."

She may have a point.

The mention of Hummes as a papal contender has already lured reporters and photographers from major Brazilian dailies to this sleepy town, located some 62 miles northwest of Porto Alegre, capital of Rio Grande do Sul state.

Hummes lived in Salvador do Sul until age 9, when he entered seminary and began his religious career.

"He is a son of Salvador do Sul and hopes are high that he will be the next pope," said the town's mayor Volnei Garcia de Lima. "Everyone is praying for him."

People do not consider Hummes as progressive or conservative since his pastoral work developed in other places in Brazil. But those close to him think he would be a balanced pontiff.

"He would be a modern pope who will know how to balance traditional Christian ideas with concern for the poor. He will be firm but not a radical. He will be stern in religious matters but flexible with social issues," said Lourdes Hummes Graf, 70, the cardinal's cousin.

Hummes always opposed the use of Marxism as a tool to analyze and interpret reality, which was one of the hallmarks of Liberation Theology, the spokesman for the Sao Paulo archdiocese, Monsignor Dario Bevilacqua, said referring to the movement that linked spirituality to freedom from hunger, poverty and social injustice.

"The Cardinal supports Liberation Theology as long as the liberation we are talking about is spiritual liberation," Bevilacqua said last week.

"We are living in a period of ebullition," Hummes said shortly before Pope John Paul II died.

One of Hummes' colleagues at the Sao Boaventura Convent, where he completed his novitiate and studied philosophy, remembered the cardinal as "determined individual with a privileged intelligence who always knew what he wanted."

"He would make an excellent pope, but let's not discuss this too much, because you know what they say -- to enter the conclave a pope is to exit a cardinal," said Father Gervasio Muttoni.

In a modest house, some 7 miles from Salvador do Sul, 80-year-old Arthur Tapper, has a special reason for wanting Cardinal Hummes to be the next pope.

"If he is elected , I will have the immense honor and satisfaction of knowing that I once took care of the man who became pope," he said.

Tapper tells of how at the age of 11 he took care of Hummes and his two older sisters, working at the home for room and board for almost three years.

The future cardinal, who was baptized Auri Afonso, was just 6 months old at the time, Tapper recalled. Hummes changed his name to Claudio when he was ordained a Franciscan priest 24 years later.

"For almost three years I played with him, cleaned him, fed him and sang lullabies and religious hymns which he seemed to love," Tapper said.

Cardinal Hummes was born August 8, 1934, in the nearby village of Batinga Sul. Six months later, when his father's cheese factory went bankrupt, the family moved to Salvador do Sul.

The archbishop is the third of 13 children born to Pedro Adao Hummes and Anna Maria Hummes Frank, who died during childbirth in 1951 at the age of 38. Ten years later his father remarried.

Of the 13 siblings and one half-sister, nine -- three men and six women -- are still alive.

"My father, who died two years ago at the age of 94, always knew Claudio would go far," said Arthemio Hummes, the cardinal's 64-year-old brother. "He used to say that Claudio would reach the last rung of the Church's ladder and serve as an example to the rest of the world."
Spanish El cardenal Hummes es un referente en la Iglesia brasileña
Apr 16, 2005
Hace casi diez años, cuando el cardenal Claudio Hummes recibía el capelo cardenalicio en 1996 y se convertía en arzobispo de Fortaleza, pronunció una frase que sus biógrafos recordarán como una predicción humilde pero incorrecta: "Mi próximo paso será retirarme o irme a la tumba".

(Associated Press, Apr. 15, 2005) SAO PAULO - Dos años después fue designado arzobispo de Sao Paulo, la diócesis más grande de Brasil, y ahora el purpurado de 70 años es considerado uno de los candidatos a suceder al papa Juan Pablo II.

Considerado liberal en asuntos sociales y conservador en cuestiones de doctrina, Hummes _cuyos padres eran inmigrantes alemanes_ nació el 8 de agosto de 1934 en Montenegro, una ciudad del estado de Río Grande do Sul, en el extremo sur brasileño.

Cuatro años después de ser ordenado sacerdote franciscano en 1958, se doctoró en filosofía en la Universidad Pontificia Antonianum de Roma, y concluyó en 1968 su ciclo de estudios en el Instituto Ecuménico de Bossy, en Ginebra.

De regreso en Brasil, Hummes impartió clases de filosofía en los seminarios Viamao y Garibaldi, ambos en Río Grande do Sul, así como en la Universidad Católica Pontificia en Porto Alegre, la capital de aquel estado.

Entre 1965 y 1968, trabajó como asesor de asuntos ecuménicos para la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil.

En 1975 fue designado obispo de Santo André, un suburbio industrial de las afueras de Sao Paulo, la ciudad más grande y rica del país, así como su corazón industrial y financiero.

Fue en Santo André donde el sacerdote discreto y de hablar suave ganó por primera vez la atención nacional, protegiendo y defendiendo a trabajadores metalúrgicos en huelga que desafiaban a fines de los años 70 y comienzos de los 80 al régimen dictatorial que imperaba en Brasil.

Las huelgas estaban prohibidas y la dictadura brasileña, que duró 21 años, de 1964 a 1985, consideraba a esos trabajadores como una amenaza a la seguridad nacional.

Las puertas de la iglesia de Hummes siempre estuvieron abiertas para los huelguistas que intentaban escapar de las balas de goma y el gas lacrimógeno de las tropas oficiales.

Uno de los muchos trabajadores que buscó refugio en esa iglesia fue el combativo líder del sindicato de los metalúrgicos y hoy presidente de Brasil: Luiz Inacio Lula da Silva.

La defensa de Hummes a los huelguistas y el movimiento sindical de izquierda fueron el fermento del que emergió el ala progresista de la Iglesia católica.

Después de dos años en el arzobispado de Fortaleza, capital del norteño estado de Ceará, Hummes asumió la misma posición en la ciudad de Sao Paulo, metrópoli que alberga a unos seis millones de católicos.

En su primer día como arzobispo de una de las mayores diócesis católicas del país, Hummes criticó la economía globalizada de mercado así como la miseria y pobreza que afecta a millones en el mundo.

"La economía de mercado ha reinventado la pobreza en muchos países", dijo Hummes en una conferencia de prensa poco después de asumir el cargo. "Debemos encontrar formas alternativas, una tercera vía, para garantizar crecimiento económico sin sacrificar a los pobres ni causar desempleo", dijo.

Hummes sucedió al cardenal Paulo Evaristo Arns, sacerdote franciscano educado en la Universidad Sorbona de París y quien renunció al cargo tras 28 años al mando de la diócesis.

Arns, una destacada figura del ala liberal de la Iglesia, fue siempre un defensor de la Teología de la Liberación, un movimiento nacido en América Latina que justifica mediante el Evangelio el activismo social de los religiosos, preconiza la acción directa para luchar contra injusticias políticas, sociales y económicas, y en algunas de sus variantes apela al análisis marxista de la realidad como herramienta de diagnóstico.

Hummes rápidamente dejó en claro que su posición sería más conservadora que la de su predecesor.

"La misión fundamental de la Iglesia es difundir el Evangelio y acercar a la gente a Jesucristo", dijo Hummes en una conferencia de prensa en 1998. "Y es a través de ese contacto que podemos comenzar a corregir las injusticias sociales", añadió.

Para Hummes, quien fue nombrado cardenal en el 2001, la raza o nacionalidad del próximo Papa no será tan importante como su ideología.

El asunto importante, ha dicho, es "preguntarse a uno mismo quien puede ayudar mejor a la Iglesia y al mundo ahora y en el futuro".
English Cardinal Cláudio Hummes, Brazil
Apr 15, 2005
In 2002, Frei Betto, a renowned liberation theologian, declared that, if Cardinal Hummes were to reach the papacy, "he would be even more socially engaged than John Paul II.” It was a bold statement, but perhaps not ill-informed.

(outsidethebeltway.com, April 14, 2005) After all, how many Church leaders can claim to have opened diocesan facilities for labor and political meetings? How many have provided safe haven for striking metal workers -- including a young Luiz Inacio Lula da Silva -- during Brazil's military dictatorship? How many have directly urged Catholics to "fight in the legislature for laws favoring the family and life from the moment of conception until natural death"? Yet it would be a mistake to brand Cardinal Hummes a revolutionary. Much to the chagrin of social activists, he has stuck to many traditional doctrines and even withheld support for liberation theology itself.

"Inserted in the World"

Cardinal Hummes believes that Catholics must be engaged. Specifically:

   [T]he Church must dialogue today, more than ever, with post-modern, urban and pluralistic society and with all the sectors that make it up, such as culture, science, technology, economy, the market, the financial world, politics and the means of communication, especially through the laity.

This worldview leads him to take clear and concrete stances on urgent social issues. Consider, for instance, the depth with which he analyzes the problem of HIV/AIDS:

   The urgent need for treatment for these young patients can be met by the advances in medical science. Unfortunately, the cost of medical treatment is high and often beyond the reach not only of the poor, but even of those in the middle income bracket. This economic problem is compounded by legal issues, such as contentious interpretations of the right to intellectual property. My delegation is heartened by the WTO [World Trade Organization] agreement reached last 30 August 2003, which will make it easier for poorer States to import cheaper generic pharmaceuticals made under compulsory licensing. This agreement should give these young patients greater access to medicines. We dare to hope that more concrete expressions of political will and moral courage like this would soon follow. But the HIV/AIDS sufferers do not only turn to pharmaceutical companies for help; their appeal for political will and moral courage is addressed above all to the whole international community. Indeed, while there are only few investors in the pharmaceutical firms which can provide the medicines these young patients direly need, all of us — as individuals and as community — must be investors in the noble cause of protecting the children and the young from HIV/AIDS infection and rescuing those who already carry the virus, because they are the future of the human race.

He identifies a specific leadership role for the Church:

   The Holy See and the Catholic institutions have not shrunk from the global fight against HIV/AIDS. My delegation is pleased to note that 12% of care providers for HIV/AIDS patients are agencies of the Catholic Church and 13% of the global relief for those affected by the epidemic comes from Catholic non-governmental organizations. The Holy See, thanks to its institutions worldwide, provides 25% of the total care given to HIV/AIDS victims, placing itself among the leading advocates in the field, in particular among the most ubiquitous and best providers of care for the victims.

Underlying such positions is a preference for the poor. Cardinal Hummes pays special attention to global poverty, starting in his own Sao Paolo neighborhood:

   The cardinal said he was profoundly saddened by “the tragic news of the massacre of our brethren, who are part of the neglected and suffering population of our beloved city.”

   “Such violence and cruelty is unacceptable and should be vigorously repudiated. The Church has cried out many times regarding the need to come to the aid of those who are forced to live in our streets, without shelter. She does so out of a duty of humanity and because of her faith in Jesus Christ, who wishes to be identified in each person, especially in the poor and handicapped,” the Cardinal said.

   Likewise, he questioned the value of projects to improve the city, “if a significant part of its population suffers from the worst of miseries, is defenseless and subject to all kinds of violence.”

More generally, he blames capitalism, privatization, and tariff reductions for bringing "misery and poverty affecting millions around the world." Such remarks lead many analysts to categorize him among the anti-globalization movement. But, upon closer examination, he seems to position more along the lines of "a new alternative, a third way to guarantee economic growth without sacrificing the poor and causing unemployment." Note:

   Hummes said that on the global level, the powerbrokers in the G-8 today stand before a historic responsibility.

   “They must search an alternate global economic program where all have the possibility to integrate themselves, and no one remains outside. There will be no future if things go on as they now stand,” he said.

   Hummes added, however, that he believes progress will be made, if only because it is in the self-interest of the elites to do so.

   “The leaders realize we can’t go on like this,” he said. “Also for them, it’s better to be attentive to the question of poverty, of exclusion.”

Therein lies a sense of pragmatism. It seeps into other topics, most notably the Vatican's reaction to The Da Vinci Code. Rather than blasting author Dan Brown and shining an even brighter light on the subject, as some Church leaders have done, Cardinal Hummes puts the controversy in its place:

   "It isn't a big problem," Cardinal Claudio Hummes, a leading candidate to succeed Pope John Paul, told Folha de S.Paulo newspaper on Monday. "We know it's a big farce and that it did well commercially. The more people talk about the book, the happier the author will be."

   "Cardinal [Tarcisio] Bertone thought it was correct, with relation to his archdiocese, to warn against the book. It's a right he has. But the index of prohibited books does not exist anymore," Hummes said.

   "The Church doesn't censor. It tries to guide its faithful through catechism."

"In Closer Contact with Jesus Christ"

Though he emphasizes action and results, Cardinal Hummes does not neglect philosophy and teachings. Indeed, his activism is linked to a sophisticated understanding of the importance of work, as inspired by Laborem Exercens. While he values charity, for instance, he argues that the best way to serve the poor is through training:

   From a face-off in the 1970s with Brazil's military government over workers' rights to the more recent creation of Church-run job-training centers, the cardinal's commitment to fighting poverty and promoting human dignity has focused on the importance of employment.

   At a Christmas 2004 fund-raiser for one of the centers, the cardinal said, "Jesus was born poor among the poor to call our attention to the social injustice that makes a portion of humanity increasingly poor, suffering, humiliated and excluded from sufficient access to the goods of the earth."

   [...]

   The cardinal said that, as Pope John Paul II wrote in his 1981 encyclical on human labor, "Laborem Exercens," work not only creates goods for one's family and society, it also is a way to express one's personality, creativity and potential.

   Training workers, creating jobs and guaranteeing decent working conditions, Cardinal Hummes said, are essential factors "in resolving injustice and its consequences, such as poverty and hunger."

   Charity is not enough, the cardinal said: "Jesus, who was born poor, teaches us to care for the poor with love, intelligence and efficiency."

More broadly, public action is not meant to distract from spiritual development:

   Hummes emphasized that passion for social justice does not have to come at the expense of Christian identity. Concern for development, he said, must not neglect efforts "to help people to encounter the full truth about human beings and their vocation in this world," meaning "Jesus Christ, in whom this full truth is met."

Indeed, spiritual development facilitates public action:

   "The fundamental mission of the Church is to spread the Gospel and bring people in closer contact with Jesus Christ," Hummes said. "And it is through this contact that we can start correcting social injustices."

Source: http://www.outsidethebeltway.com/archives/10078
English Brazil Launches Book by Papal Candidate
Apr 15, 2005
Brazil's cardinal, considered a strong contender for pope, harshly criticizes pro-market reforms and the globalization of the economy and urges solidarity with workers in a new book rushed into publication after the death John Paul II.

RIO DE JANEIRO, Brazil (AP, April 14, 2005) - Cardinal Claudio Hummes also speaks out against the ranchers accused of ordering the killing of American nun Dorothy Stang, a naturalized Brazilian originally from Dayton, Ohio, who was shot to death Feb. 12 in the eastern Amazon. She had spent the last 23 years of her life trying to protect the rain forest and its poor from loggers and ranchers. Five men have been arrested in her death.

“Everything points to a contract killing,” Hummes writes in “Dialogue with the City.'' “We see violence to forcibly seize land, at any price, murders and corruption.''

The book is a collection of 110 articles on the Catholic Church, faith and social problems that Hummes published over seven years in the newspaper O Estado de S. Paulo.

Hummes (pronounced HOO-mez) writes about issues ranging from jobs and land reform to drug abuse and human cloning, questions he has faced as archbishop of Sao Paulo, Brazil's biggest city and home to some 6 million Roman Catholics.

Considered a conservative on doctrine and a progressive on social issues, Hummes hits hard at the pro-market reforms of the past decade that failed to shrink the yawning gap between Brazil's rich and poor.

“We know that social exclusion is closely tied to the new economic world order, globalized, with free and open markets, which isn't bringing prosperity or social justice to all,'' Hummes writes.

The Paulus publishing house, linked to the Catholic Church, intended to release the book on Apr. 17. But it rushed out 3,000 copies when John Paul II died and Hummes was cited as a possible successor.

An ardent defender of human rights, Hummes first drew national attention as a supporter of striking autoworkers during Brazil's 1964-85 military dictatorship. The ruling generals banned strikes as a threat to national security, and police suppressed them by force.

As bishop of the industrial city of Santo Andre in 1975, Hummes opened his church's doors to underground union meetings and shielded fiery union boss Luiz Inacio Lula da Silva from police.

Silva today is Brazil's president, and Hummes hasn't forgotten their links. He discusses unemployment and urges Silva, known popularly as Lula, to deliver on pledges to create jobs for Brazil's poor.

“Solidarity with workers remains a priority for the Church,'' he wrote. “Most urgent is the good First Job Program, that Lula plans to implement, which hasn't got off the ground.''

He also backs land reform - long a banner for Silva's leftist Workers Party. The richest 20 percent of Brazilians control 90 percent of the nation's land, while the poorest 40 percent have just 1 percent.

But Hummes also disagrees with Silva. He says the Church disapproves of land invasions by landless workers and rejects the “liberation theology'' popular with the progressive wing of the Brazilian church and members of the Workers Party.

“John Paul II made it clear that ... liberation theology based on the teaching of Jesus Christ was necessary, but liberation theology that used a Marxist analysis was unacceptable,'' he wrote.

Hummes often invokes the Vatican and John Paul II when he addresses controversial issues like abortion, the day-after pill and human cloning. All are a “serious moral crime,'' he says.

Early reviews have been good.

“We finish reading 'Dialogue with the City' as if we had just drunk a glass of cool, clear water in the drought of the megalopolis that our pastor wants to transform into a human city,'' Alfredo Bosi, a member of the Brazilian Academy of Letters, said in an interview with the daily Folha de Sao Paulo.
Spanish Intervenção de Dom Cláudio Hummes afasta crise
Apr 15, 2005
“Lula é um cristão ao seu modo. É um católico ao seu modo. Ele já comungou comigo. Para mim, é católico como todos os outros católicos do Brasil.”

(oglobo.com.br, 10/04/2005) Chamar o presidente Luis Inácio Lula da Silva de caótico — uma irônica substituição para a palavra “católico” numa resposta a jornalistas que acompanhavam seu desembarque em Roma, no último dia 5 — não foi uma gafe isolada na biografia de Dom Eusébio Oscar Scheid. Foi a mais recente, e muito provavelmente a mais grave, mas o cardeal-arcebispo do Rio de Janeiro já havia cometido outras no relativamente curto período à frente de uma das duas mais importantes arquidioceses do país. Ao participar de um simpósio no Sumaré, Dom Eusébio não mediu sua reação a um atraso da então governadora Benedita da Silva:

— Ela deve estar arrumando o cabelo — brincou.

O comentário sobre Benedita não chegou a ser uma bomba — diferentemente das críticas a Lula. Tanto mais grave que não há registro, pelo menos na História recente do país, de um bispo com tal poder eclesiástico ter desafiado tão abertamente, e de modo tão contundente, um presidente da República. Nem mesmo na ditadura militar — durante a qual não foram raros os choques de parte da Igreja com os generais-presidentes devido a flagrantes desrespeitos aos direitos humanos — se registrou tal contundência de um prelado do alto clero brasileiro ao manifestar sua discordância com atitudes do chefe de Estado.

Intervenção de Dom Cláudio Hummes afasta crise

As duras e pouco diplomáticas palavras de Dom Eusébio acenderam o pavio, mas a crise não explodiu graças ao arcebispo de São Paulo, Dom Cláudio Hummes, que tomou para si o papel de bombeiro. Com o prestígio de quem chegou a Roma para os funerais de João Paulo II apontado por especialistas em Vaticano como um dos favoritos para assumir o Trono de Pedro, Dom Cláudio procurou jogar água na fervura:

— Lula é um cristão ao seu modo. É um católico ao seu modo. Ele já comungou comigo. Para mim, é católico como todos os outros católicos do Brasil — afirmou.

Dom Eusébio entendeu a sutil reprimenda e emitiu uma nota, tentando explicar suas palavras: “(...) nas matérias de fé, de moral e de ética da nossa Igreja ele me parecia mais confuso, ambíguo (‘caótico’) do que lídimo e claro, isto é, não suficientemente católico”, justificou o arcebispo do Rio.

Nem conservador nem progressista

Há quem veja na confusão de Dom Eusébio com as palavras não uma opção preferencial pela polêmica, e sim a manifestação de um espírito até certo ponto provinciano. Natural de Joaçaba (SC), ele se formou em teologia pela Universidade Gregoriana, em Roma, e foi ordenado padre em 1960. Dava aulas em Taubaté (SP), quando, designado bispo em 1981, foi nomeado pelo Papa João Paulo II para a prelazia de São José dos Campos, no interior de São Paulo. Em 1991, foi para a Arquidiocese de Florianópolis, onde ficou até vir para o Rio substituir Dom Eugenio Sales. Esse suposto espírito provinciano pode não ter ficado tão em evidência em sua passagem por Santa Catarina. Mas talvez Dom Eusébio tenha demorado a entender a liturgia da Arquidiocese do Rio, que tem exigências muito mais complexas, com as idiossincrasias de uma região onde convivem as mais díspares realidades políticas, econômicas e sociais.

Dom Eusébio por Dom Eusébio: ele não se considera conservador e tampouco progressista — apenas para seguir as distinções mais em voga entre as posições do alto clero.

— Como é a imprensa que divide a Igreja entre conservadores e progressistas, basta criar um patamar intermediário, ou seja, um meio-termo — explica, ao se definir como moderado.

Mas suas posições, notadamente a partir do momento em que assumiu a Arquidiocese do Rio, aproximam-no nitidamente da parte da Igreja que comunga com os princípios mais tradicionais do catolicismo. Teologicamente, seu perfil não o distingue muito das posições de seu antecessor no cargo, Dom Eugenio. Mas, se comungam no perfil teológico, os dois arcebispos têm uma grande diferença de temperamento e de métodos que os distancia.

A nomeação de Dom Eusébio para a Arquidiocese do Rio foi uma surpresa — principalmente para Dom Eugenio, que, segundo se afirmou na época, esperava fazer seu sucessor. Amigo de João Paulo II e respeitado em Roma a ponto de, nos funerais do Papa, ter sido um dos três cardeais em todo o mundo presentes na cerimônia privada em que o corpo do Pontífice foi posto no caixão, Dom Eugenio tinha todos os motivos para crer que a primazia de escolher quem lhe sucederia seria acolhida no Vaticano.

Pode-se dizer que medidas do novo arcebispo depois de assumir a arquidiocese justificariam supostas resistências de Dom Eugenio ao nome do seu sucessor: Dom Eusébio não só afastou muitas pessoas ligadas a Dom Eugenio como substituiu algumas delas por nomes que não eram vistos com bons olhos por seu antecessor. Particularmente esse movimento de pessoal teria magoado o arcebispo do Rio, que num gesto emblemático deixou o protocolo de lado e não saiu da casa do Sumaré. A relação entre os dois hoje pode ser definida como fria — e há quem veja nisso um progresso, pois já foram tensas.

O episódio das críticas a Lula ainda não esfriou totalmente, embora Dom Cláudio tenha entrado no circuito para tentar esvaziar seu conteúdo potencialmente explosivo. A nota de Dom Eusébio justificando suas palavras pode contribuir também para reduzir sua importância. E o próprio presidente, ao reagir elegantemente ao ataque, negou-se a cevar a crise. O funeral do Papa, por sua grandeza, pode ofuscar o tema nos próximos dias. Aí sim, com os personagens principais de volta à rotina de seus afazeres no Brasil, é que se terá a medida do efeito que a gafe de Dom Eusébio terá na relação entre o governo brasileiro e a Igreja — ou, mais localizadamente, entre o governo e a Arquidiocese do Rio.
English Who will be the next pope
Apr 15, 2005
Cláudio Cardinal Hummes  heightens speculation about the possibility of a Latin-American pope. He comes from Brazil, the world’s most populous Roman Catholic country, and has won respect as a conservative on doctrine and a progressive on social issues.

(The Manila Times, April 14, 2005 ) The 70-year-old Hummes has worked to improve relations among Brazil’s Christians, Jews and Muslims. He takes a tough line on gay rights, abortion, celibacy and the use of condoms-all major issues in not only in his country but in the entire Catholic world. Skeptics viewed him as part of a Church plan to divide and shake off politics in Brazil’s largest archdiocese.

The many sides of the Brazilian Catholic population are reflected in the many sides of Hummes’ faith. He can be both a radical defender of labor rights and a conservative stalwart of Church values on bioscience research. He feels as comfortable criticizing the world’s industrial powers as he does those who would hand out condoms. In September 2003 he headed the Vatican delegation to a UN meeting on how to treat and combat the spread of AIDS.

Hummes has created a Church-run program to help people find employment, and funds projects that help prostitutes and common delinquents escape their plight. He regularly comments on the ills of free trade while advocating the renegotiation of government debts that can strangle Third-World nations’ social spending. The door of Hummes’ church was always open to strikers and union leaders who were fleeing from riot police. His defense of the strikers made him a star of the Church’s progressive wing, and gained attention in Rome as well.

Hummes is a great-grandson of a German immigrant who came to Brazil in the 19th century and married a Brazilian woman of German descent.

He was born August 8, 1934, in Montenegro, Brazil. He has been the Roman Catholic Archbishop of Sao Paulo since 1998, having previously been Archbishop of Fortaleza since 1996. He became a cardinal in the consistory of 2001. He was ordained for the Franciscans on August 3, 1958, and holds a doctorate in Philosophy from the Antonianum, Rome, and a specialization in Ecumenism from the Ecumenical Institute of Bossey in Geneva, Switzerland.

He taught Philosophy at the Franciscan seminary in Garibaldi, at the major seminary of Viamao and at the Pontifical Catholic University of Porto Alegre. He was adviser for ecumenical affairs to the National Bishops’ Conference of Brazil, Provincial of Rio Grande do Sul from 1972 to 1975 and president of the Union of Latin-American Conferences of Franciscans. On March 22, 1975, he was appointed Coadjutor Bishop of Santo André and received episcopal ordination on May 25. After several months, he became Diocesan Bishop of the See on December 29. On May 29, 1996, he was promoted Archbishop of Fortaleza and was transferred to S„o Paulo on April 15, 1998.

Three years later, Claudio Hummes was proclaimed cardinal by Pope John Paul II in the consistory on February 21, 2001, at the Titular Church Saint Anthony of Padua in Via Merulana. Hummes is a curial member of Divine Worship and Sacraments, Doctrine of the Faith, Bishops Laity, Family Cor Unum, Pontifical Council of the Interreligious Dialogue, Culture Latin America, and Ordinary Council of the General Secretariat of the Synod of Bishops Council of Cardinals for the Study of Organizational and Economic Affairs of the Holy See.

Known to be a moderate, Hummes has made strong statements in favor of social justice. He has been quoted as saying, “Nationality isn’t the issue-the important thing is who can help the Church and the world, now and in the future.” He’s also active on the issue of indigenous peoples and made an official statement condemning the ano­ny­mous attacks on homeless indigenous people. For Hummes, violence and cruelty are unacceptable and should be vigorously repudiated. The Church has cried out many times about the need to come to the aid of those who are forced to live in the streets, without shelter. And that Jesus Christ wishes to be identified in each person, especially in the poor and handicapped.

Hummes believes in bringing the Church closer to the people, making the Church less elitist and giving it a more active role in people’s lives.
French Claudio Hummes, le cardinal ouvrier
Apr 13, 2005
À partir du 18 avril, les cardinaux de l'Église catholique seront réunis en conclave pour choisir un nouveau pape. Jusqu'à ce qu'un nouveau pape soit élu, La Presse publiera une série de portraits des candidats les plus en vue. Aujourd'hui, Claudio Hummes, archevêque de So Paulo au Brésil.

(La Presse, 12 avril 2005), Rome - Franciscain, Mgr Hummes a réussi à conserver l'engagement en faveur des pauvres de la théologie de la libération, tout en reniant la violence révolutionnaire. Polyglotte, né dans une famille d'origine allemande de 14 enfants, il a laissé le syndicaliste Luiz Inàcio Lula da Silva, maintenant président, faire des discours dans son église dans les années 70. Mais ses prises de position récentes contre la contraception font douter qu'il soit réellement progressiste. De plus, il est un piètre communicateur.

En 2000, un prêtre de Sâo Paulo a distribué des condoms aux prostituées dans son église. La réponse de son archevêque, le cardinal Claudio Hummes, a surpris les catholiques brésiliens: Mgr Hummes lui a ordonné de cesser cette distribution inacceptable. L'année suivante, il a critiqué un ministre qui avait renforcé le plan national d'éducation à la contraception.

Depuis, Mgr Hummes a une étiquette de «conservateur» ou plutôt de «converti au conservatisme». Car dans les années 70, il s'était plutôt illustré par ses prises de position favorables aux plus pauvres, dans un diocèse ouvrier de la banlieue de So Paulo. Il avait notamment laissé le syndicaliste Luiz Inàcio Lula da Silva, maintenant président du Brésil, faire des discours dans les églises.

La «conversion» de Mgr Hummes en a déçu plusieurs, dans un pays marqué par la théologie de la libération, mouvement latino-américain qui affirmait que les catholiques doivent prendre tous les moyens nécessaires pour réduire les écarts entre riches et pauvres.

«Soudainement, les catholiques ne savaient plus que penser de lui, explique en entrevue Sergio Mora, vaticaniste du quotidien espagnol El Pais. En ce sens, il serait un candidat sud-américain équilibré, parce qu'il a des côtés qui plaisent aux conservateurs, et d'autres aux progressistes.»

Avec 144 millions de fidèles, sur une population de 167 millions, le Brésil est le premier pays catholique au monde. Au-delà des qualités et des défauts de Mgr Hummes, cette puissance numérique justifie pour plusieurs que le premier pape sud-américain soit brésilien. D'autant plus que le Brésil est un terrain de choix pour le prosélytisme des chrétiens évangéliques, qui y ont converti près de 10 millions de catholiques depuis 20 ans; le choc avec les évangéliques est l'un des défis importants du Vatican. Pour combattre les évangéliques sur leur terrain, Mgr Hummes a donné son appui à des prêcheurs charismatiques catholiques, et a accepté de simplifier la liturgie.

Né dans une famille d'origine allemande, Mgr Hummes a 13 frères et soeurs. Il est devenu franciscain, ordre réputé pour son accent sur la pauvreté, avec une thèse de doctorat sur Le Renouvellement des preuves de l'existence de Dieu. Au début des années 70, il retourne au Brésil, où il oeuvre à So Paulo, puis dans le Nordeste brésilien, où il entre en contact avec le mouvement des «sans-terre», des paysans prenant illégalement possession des propriétés des riches.

En 1998, il accède à l'archevêché de So Paulo. Mgr Hummes continue à défendre les droits des pauvres, mais d'une manière moins radicale. Il a notamment déclaré, au sujet des «sans-terre», que l'Église défend la propriété privée, mais que les grands propriétaires avaient une «responsabilité sociale». Ce jeu d'équilibriste a reçu, en 2002, l'assentiment de l'un des théologiens de la libération les plus connus, Frei Betto, dans plusieurs interventions aux médias. Cette année-là, Mgr Hummes avait grimpé dans l'échelle des papabili, en étant nommé membre de la Congrégation pour la doctrine de la foi et de la Congrégation pour les évêques.
Spanish Lula dice que sería "muy feliz" si cardenal Hummes fuera elegido Papa
Apr 10, 2005
El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva manifestó el viernes en Roma que "sería el hombre más feliz" si el cardenal Claudio Hummes, arzobispo de la metrópoli de Sao Paulo, fuera elegido Papa.

BRASILIA, Abr 8 2005 (AFP) - Lula, quien asistió el viernes en el Vaticano al funeral del Papa Juan Pablo II, confesó ese sentimiento en un conferencia de prensa que ofreció en la embajada brasileña en Roma, reportaron en Brasil medios de prensa locales.

"Obviamente que yo sería el mas feliz de los seres humanos si don Claudio fuese electo Papa", dijo Lula, quien agregó que si ello no ocurre, le gustaría que el elegido fuera un purpurado sudamericano o latinoamericano, "alguien más próximo a nosotros", puntualizó.

Hummes, un franciscano de 70 años, figura como uno de los cardenales con posibilidades de suceder al fallecido Pontífice, que debe ser elegido en el Cónclave que se abrirá el próximo 18 de abril.

El arzobispo de Sao Paulo mantiene una vieja amistad con Lula desde que el mandatario brasileño lideraba las protestas de los sindicatos de los trabajadores metalúrgicos, en su calidad de dirigente obrero que fue de ese sector.

Hummes, considerado en medios eclesiásticos brasileños como un cardenal "moderado", defendió al llegar a Roma la convicción católica de Lula, luego de que el cardenal de la ciudad de Rio de Janeiro, Eusebio Scheid, 74 años, hubiera declarado -también al llegar a Roma-, que Lula "no es católico, es caótico", por sus posición sobre el aborto y la homosexualidad.

El ultraconservador cardenal Scheid además afirmó que "quien es católico no puede estar a favor del aborto. (Lula) siempre tiene actitudes que no son lógicas para nuestra fe", subrayó.

Por su parte, Hummes dijo que el mandatario brasileño "es católico, a su manera", y recordó que Lula tomó varias veces la comunión con él y sentenció: "yo lo considero católico".
Spanish Iglesia brasileña no consigue llevar su mensaje
Apr 08, 2005
Frente a encuestas señalando que una mayoría de católicos favorece el aborto, en caso de riesgo para la madre o por violación, un alto prelado brasileño afirmó que esa postura se debe a que quizá la iglesia no esté logrando llevar su mensaje y que se necesita un mayor trabajo de evangelización.

(Associated Press, Mar. 21, 2005) BRASILIA - El cardenal Claudio Hummes, arzobispo de Sao Paulo, descartó, además, que la iglesia sea "oscurantista" cuando se declara en contra del aborto y de las investigaciones con células troncales embrionarias.

"La iglesia necesita evangelizar más, estar más cerca de sus fieles bautizados. Si ella no consigue hacerlo, o lo hace por la mitad, las personas tienen ciertas confusiones en materia de fe religiosa", dijo el cardenal Hummes en una entrevista exclusiva publicada el lunes en el diario Folha de S. Paulo.

El cardenal agregó que la iglesia "tal vez no esté consiguiendo llevar su mensaje a los católicos y acompañándolos en sus vidas diarias", lo que resulta en que encuestas recientes revelan que una mayoría de brasileños, que se declaran católicos, favorezcan el aborto en caso de riesgo de vida para la madre o cuando el embarazo es consecuencia de un estupro.

"La iglesia no es oscurantista, no se opone a la ciencia y a la razón... Cree que no se puede sacrificar la vida de alguien para favorecer la vida de otro", dijo el cardenal, a quien se menciona aquí como uno de los eventuales candidatos a reemplazar al Papa Juan Pablo II.

La iglesia "considera que los embriones son una vida humana que se inicia y que no puede ser eliminada", añadió el cardenal, refiriéndose a una ley aprobada a comienzos de marzo en el congreso brasileño y que permite las investigaciones con células troncales --o aquellas que pueden transformarse en otro tipo de células, incluso las del cerebro, corazón y los huesos-- de embriones.

Consultado sobre si le gustaría ser Papa, el cardenal Hummes, de 70 años, respondió: "no entró en ese asunto". Señaló que en la iglesia italiana hay un viejo dicho: "se dice que aquéllos que entran en un cónclave como candidatos, también salen como candidatos y no como papas".
English Top Cardinal Plays Down Da Vinci Code Debate
Apr 08, 2005
A top Roman Catholic cardinal has played down a Vatican drive to shun "The Da Vinci Code" and argued the controversy would only further fuel sales of the bestselling novel.

SAO PAULO, Brazil (Reuters, Mar 21, 2005) - "It isn't a big problem," Cardinal Claudio Hummes, a leading candidate to succeed Pope John Paul, told Folha de S.Paulo newspaper on Monday. "We know it's a big farce and that it did well commercially. The more people talk about the book, the happier the author will be."

The international blockbuster by U.S. author Dan Brown was condemned last week by a high-ranking member of the Catholic church who urged Catholic bookstores to take the thriller off their shelves and Catholics to spurn the novel.

The murder mystery follows a Harvard professor as he uncovers a secret about the life of Christ and the clandestine society that has tried to protect it over the ages.

The story alleges that Jesus married Mary Magdalene and had children, an assertion in sharp conflict with Catholic teachings that Christ never married, was crucified and rose from the dead.

In an interview with Reuters last week, Cardinal Tarcisio Bertone, speaking as one of the Church's top theologians, called the novel a "sack full of lies against the Church."

Hummes, who as the archbishop of Sao Paulo oversees the largest Catholic congregation in the most populous Catholic country of the world, tried to distance Bertone's criticisms from what might be viewed as an attempt to dictate what Catholics can and cannot read.

"Cardinal Bertone thought it was correct, with relation to his archdiocese, to warn against the book. It's a right he has. But the index of prohibited books does not exist anymore," Hummes said.

"The Church doesn't censor. It tries to guide its faithful through catechism."

Up until 1966, the Vatican had an index of prohibited books it started in 1559 as part of the Roman Inquisition to censor what Catholics read.

Hummes has been mentioned by Vatican observers as a possible replacement to Pope John Paul, whose health is failing. In the interview with Folha, Hummes declined to comment on whether he would like to be Pope.
Portuguese Para Dom Cláudio  Hummes, Lula é católico
Apr 08, 2005
Ao lado do cardeal-arcebispo do Rio de Janeiro, Dom Eusébio Scheid que na véspera dissera que o presidente Lula “é caótico, e não católico” o cardeal-arcebispo de São Paulo, Dom Cláudio Hummes, deu ontem uma opinião bem diferente sobre a religiosidade de Lula.

(oglobo.com.br, 07/04/2005) CIDADE DO VATICANO. “Ele é um homem que se considera católico, que se declarou católico. E tem comungado mais vezes comigo. Eu o considero católico.”

Dom Eusébio que jantava com Dom Cláudio e o cardeal-arcebispo de Brasília, Dom José Freire Falcão, ouviu calado a declaração do cardeal. Sua opinião, por escrito, estava pendurada no quadro de avisos do Colégio Pio Brasileiro, onde os três estão hospedados.

O presidente, segundo a nota do arcebispo do Rio afixada no quadro do colégio, não é “suficientemente católico”. Na véspera, Dom Eusébio criticara as posições de Lula, citando o diálogo do presidente com grupos gays e o fato de seu partido, o PT, ter defendido o aborto.

Para Dom Cláudio, Lula é um “grande pai”

A polêmica sobre o catolicismo de Lula marcou uma divisão entre Dom Eusébio e Dom Cláudio, considerado progressista e citado na imprensa internacional como forte candidato a sucessor de João Paulo II. Ontem, mal desembarcou em Roma, para o funeral do Papa, o arcebispo de São Paulo foi abordado por jornalistas, interessados em saber se ele tinha a mesma opinião de Dom Eusébio sobre Lula.

“O presidente Lula eu conheço desde que ele se fez como líder sindical, depois líder político. Ele é cristão a seu modo, católico a seu modo” disse Dom Cláudio.

O arcebispo de São Paulo se referiu a João Paulo II como “um grande pai, irmão e orientador” e, especialmente “um grande amigo”. Apesar de o Papa ter sido conservador em questões morais, condenando o uso de contraceptivos e o aborto, ele preferiu lembrá-lo como um defensor dos operários.

Dom Cláudio contou que conheceu o Papa em 1978. Os dois conversaram durante 40 minutos sobre vários assuntos, especialmente os movimentos operários. Na época, disse, o movimento sindical já se rebelava contra o regime comunista na Polônia, terra do Papa. E no Brasil começavam “as movimentações no ABC paulista”.

Trecho de nota de Dom Eusébio é omitido no Brasil

Os dois voltaram a se encontrar no Brasil, durante a visita de João Paulo II a São Paulo. Chovia, e Dom Cláudio - na época bispo de Santo André - era o único com guarda-chuva. Ficou o tempo todo ao lado do Pontífice, protegendo-o da chuva. Imagens dos dois juntos rodaram o mundo.

“Depois houve reclamação porque o bispo de Santo André, que era meio subversivo, estava muito em evidência” contou Dom Cláudio referindo-se a ele próprio.

Dom Eusébio divulgou ontem uma nota de esclarecimento sobre suas declarações na véspera. “Faço questão de sublinhar que jamais desrespeitei a autoridade constituída ou legitimamente eleita, muito menos a do nosso presidente da República”, disse.

A nota divulgada na Itália contém um trecho suprimido na versão divulgada no Brasil: “Não me parecia que o assunto do Espírito Santo fosse da alçada do nosso senhor presidente, dado que nas matérias de fé, de moral e de ética da nossa Igreja ele me parecia mais confuso, ambíguo (caótico) do que lídimo, e claro, isto é, não suficientemente católico”, explicou.

O Palácio do Planalto nada comentou oficialmente. Assessores de Lula disseram que as declarações de Dom Eusébio são graves e não condizem com o tom que deveria ser usado por um religioso.
English Statement on HIV/AIDS
Apr 07, 2005
STATEMENT BY H. EM. CARDINAL CLAUDIO HUMMES HEAD OF DELEGATION OF THE HOLY SEE TO THE HIGH LEVEL PLENARY MEETING OF THE GENERAL ASSEMBLY DEVOTED TO THE FOLLOW-UP TO THE OUTCOME OF THE XXVI SPECIAL SESSION:
IMPLEMENTATION OF THE DECLARATION OF COMMITMENT ON HIV/AIDS NEW YORK, 22 SEPTEMBER 2003.

Mr. President,

First of all, on behalf of my delegation, let me express to you sincere appreciation for conducting this High-Level Plenary on HIV/AIDS, a most opportune initiative which expresses the international community's resolve to create more effective strategies in addressing the challenges posed by this epidemic and other preventable diseases, such as malaria, cholera and tuberculosis. My delegation wishes to pay tribute to the personal commitment of the Secretary General in the fight against HIV/AIDS and thank him for the comprehensive report on progress in implementation of the Declaration of Commitment on HIV/AIDS of the XXVI Special Session of this General Assembly.

HIV/AIDS has been and remains one of the major tragedies of our time. It is not only a health problem of enormous magnitude; it is a social, economic and political concern as well; and, as my delegation has already underlined a number of times here at the United Nations and in similar fora elsewhere, it is also a moral question, as the causes of the epidemic clearly reflect a serious crisis of values. Its rapid diffusion and tragic consequences have spared no geographic segment of the human family. More than 70 million people are expected to die of AIDS over the next 20 years. In 2001, on the occasion of the X General Assembly of the Synod of Bishops of the Catholic Church, the Bishops from sub-Saharan Africa launched an appeal to the international community for urgent help in their battle against this plague that "is reaping a fearful harvest of death" in that region. In fact, a large majority of those have died and of those expected to die of AIDS, as well as of those who are infected with the virus, are in sub-Saharan Africa.

Allow me to draw special attention to one of the most vulnerable groups of HIV/AIDS victims, namely our children. So many of them have been and continue to be victims of this epidemic, either because they have been infected by the virus passed on to them by birth, or because they have become orphans due to AIDS-related premature death of their parents. HIV/AIDS is causing a sharp increase in child mortality: 3.8 million of the 19 million who died of AIDS last year were children under the age of 15. During the last two decades it has left over 14 million orphans, more than 11 million of whom are in sub-Saharan Africa. And, according to one estimate, by 2010 in Africa alone there will be 40 million AIDS orphans, 95% of whom carrying the virus.
The urgent need for treatment for these young patients can be met by the advances in medical science. Unfortunately, the cost of medical treatment is high and often beyond the reach not only of the poor, but even of those in the middle income bracket. This economic problem is compounded by legal issues, such as contentious interpretations of the right to intellectual property. My delegation is heartened by the WTO [World Trade Organization] agreement reached last 30 August 2003, which will make it easier for poorer States to import cheaper generic pharmaceuticals made under compulsory licensing. This agreement should give these young patients greater access to medicines. We dare to hope that more concrete expressions of political will and moral courage like this would soon follow. But the HIV/AIDS sufferers do not only turn to pharmaceutical companies for help; their appeal for political will and moral courage is addressed above all to the whole international community. Indeed, while there are only few investors in the pharmaceutical firms which can provide the medicines these young patients direly need, all of us C as individuals and as community C must be investors in the noble cause of protecting the children and the young from HIV/AIDS infection and rescuing those who already carry the virus, because they are the future of the human race.

Mr. President,

The Holy See and the Catholic institutions have not shrunk from the global fight against HIV/AIDS. My delegation is pleased to note that 12% of care providers for HIV/AIDS patients are agencies of the Catholic Church and 13% of the global relief for those affected by the epidemic comes from Catholic non-governmental organizations. The Holy See, thanks to its institutions worldwide, provides 25% of the total care given to HIV/AIDS victims, placing itself among the leading advocates in the field, in particular among the most ubiquitous and best providers of care for the victims.

In fact, within this year, through the Pontifical Council for Health Care and various Catholic organizations, the Holy See will have reached its objective of having operational institutions and programs in all the sub-Saharan African countries, and of starting new ones in Brazil, Argentina, Mexico, Thailand and Lithuania, in addition to those already existing in other countries worldwide. They offer wide-ranging services, from awareness campaigns to education towards responsible behavior, from counseling to moral support, from nutrition centers to orphanages, from hospital treatment to home and prison care for HIV/AIDS patients.

Morever, in order to coordinate better its activities the Holy See has established an Ad Hoc Committee on the fight against HIV/AIDS. The Committee intends to express particular solicitude for sub-Saharan Africa, where the suffering is most acute, and to pay special attention to the problems of stigma and discrimination accompanying the disease, to access to treatment and care, to education on responsible sexual behavior C including abstinence and marital fidelity C and to the care of HIV/AIDS orphans. With these new initiatives, the Holy See intends to strengthen further its commitment and augment its contribution to the global fight against HIV/AIDS, as it reaffirms its belief in the value and sacredness of every human life.

In closing, let me reiterate the willingness of the Holy See to cooperate with the rest of the international community in combating this scourge of the century, in mitigating its devastating impact at present, in arresting its menacing specter cast across the globe from claiming future generations. We cannot possibly fail to rise to this daunting challenge.

Thank you, Mr. President.
Spanish Iglesia Católica necesita respuestas nuevas
Apr 07, 2005
El cardenal brasileño Claudio Hummes, uno de los posibles candidatos para suceder al fallecido Papa Juan Pablo II, comentó que la Iglesia Católica "necesita de respuestas nuevas" y aseguró que la "fe evoluciona, aunque su núcleo permanece".

(AFP, 04 de abr de 2005) Hummes, un franciscano de 70 años, quien este martes viaja al Vaticano para participar de las exequias de Juan Pablo II y de la elección de su sucesor, dijo en declaraciones al canal de televisión Globo News, que "hoy la Iglesia enfrenta nuevas cuestiones y esas nuevas cuestiones necesitan de respuestas nuevas".

"No podemos responder con respuestas antiguas las cuestiones nuevas", enfatizó.

"La Iglesia es humanamente comprensiva, ella sabe que debe constantemente reflexionar, dialogar con la ciencia, con la razón humana, con la filosofía, con las estructuras, con los pobres, con la sociedad; y hoy mas que nunca es necesario porque hay un avance muy rápido en ciertas áreas que tienen que ver con la persona humana y su dignidad", explicó.

Hummes, arzobispo de la metrópoli de Sao Paulo, una de las mayores diócesis del mundo -con unos nueve millones de fieles-, se abstuvo de trazar un perfil para el nuevo sucesor del trono de San Pedro, indicando que "todos los papas son diferentes; ninguno es la continuación del otro, porque cada Papa tiene un nuevo tiempo, una nueva época".

Sin embargo, señaló que "el nuevo Papa tendrá que abrir cuestiones que estaban cerradas", entre las que mencionó la biotecnología y la bioética, al igual que "otras cuestiones como como la autonomía del Estado, de la Iglesia y la secularidad".

"La Iglesia se torna consciente de que debe dialogar, oír y proclamar su fe de forma que pueda mostrar que su fe no es fundamentalista, no es oscurantista, no es medieval", agregó.
Spanish Cardenal Hummes dice que a Lula le falta un poco de osadía
Apr 01, 2005
El arzobispo de San Pablo, cardenal Claudio Hummes, criticó la "falta de osadía" del presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, en la reforma agraria y la lucha contra el desempleo, luego de una procesión por el centro de esta ciudad.

SAN PABLO, 27 de Marzo de 2005 (ANSA). El cardenal Hummes es mencionado como uno de los candidatos a suceder al papa Juan Pablo II y es amigo del presidente Lula da Silva, a quien conoce desde fines de la década del 70, cuando ambos luchaban juntos contra la dictadura militar (1964-1985) en el conurbano de San Pablo.

De todos modos, esa amistad no impidió que Hummes criticara a Lula durante el acto realizado anoche con motivo de la Semana Santa, al que concurrieron unas 10 mil personas.

"El desempleo está muy alto y aumentó de nuevo, lamentablemente, en el último mes. Los impuestos están muy pesados, la tasa de interés sigue cada vez más alta y la reforma agraria debe ser perfeccionada y apresurada", dijo el arzobispo de San Pablo.

Hummes agregó que, en su opinión, "Lula tiene una gran preocupación social". "Tal vez sea bueno un poco más de osadía. Le falta osadía", dice el posible sucesor de Juan Pablo II.

ABREN ARCHIVOS DE LA DICTADURA MILITAR

El gobierno brasileño comenzará la próxima semana a abrir los archivos de la dictadura militar que gobernó este país entre 1964 y 1985 con la intención de "dar voz a las víctimas", pero "de forma no revanchista", dijo el ministro de Derechos Humanos, Nilmario Miranda.

"Queremos dar voz a las víctimas para recuperar la verdad y la historia. Pero queremos promover eso de forma absolutamente tranquila, no revanchista, porque eso tiene que formar parte de la consolidación de la democracia y de los derechos humanos en Brasil", afirmó Miranda.

La apertura comenzará la próxima semana con los documentos referidos a la cancelación de mandatos de 750 legisladores, jueces y sindicalistas, entre ellos el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, quien fue expulsado de su sindicato de los Metalúrgicos de San Bernardo a principios de los años 80.

INVESTIGAN CONTRABANDO DE INMIGRANTES A EE.UU.

La policía brasileña investiga a una banda especializada en enviar inmigrantes ilegales a Estados Unidos, que sería liderada por políticos y empresarios del estado de Minas Gerais, en el sudeste de Brasil, entre ellos un alcalde del oficialista Partido de los Trabajadores (PT).

"Todo vino a luz por la muerte de un joven brasileño, Wendell Johnatan Pereira, de 23 años, en Texas, luego de atravesar la frontera entre México y Estados Unidos. El era asmático", dijo hoy el comisario Rui Antonio da Silva a la agencia local de noticias Estado.

Silva sostuvo que uno de los principales sospechosos es Wanderley Vieira de Souza, alcalde de la ciudad de San Félix de Minas, ubicada en el interior de Minas Gerais, que pertenece al gobernante Partido de los Trabajadores (PT).

Según los investigadores, el alcalde Souza habría participado en el envío de al menos 200 inmigrantes ilegales a Estados Unidos. Cada uno de ellos habría pagado 10 mil dólares para llegar a ese país de manera ilegal.
French Gaudium et Spes : une Eglise en dialogue avec le monde contemporain
Mar 21, 2005
La constitution pastorale de Vatican II sur l’Eglise dans le monde de ce temps, Gaudium et Spes, souligne la nécessité d’une Eglise en dialogue avec le monde, affirme le cardinal brésilien Hummes. Une réflexion du card. Hummes.

CITE DU VATICAN, Mercredi 16 mars 2005 (ZENIT.org) – Le cardinal Claudio Hummes, archevêque de Sao Paulo est en effet intervenu lors du congrès organisé au Vatican par le Conseil pontifical Justice et Paix à l’occasion des 40 ans de « Gaudium et Spes », la constitution conciliaire sur l’Eglise dans le monde de ce temps.

« Une Eglise en dialogue avec le monde contemporain, c’est ce que promeut Gaudium et Spes. Une Eglise qui, en assumant la mission de Jésus, est dans le monde pour aimer et sauver l’humanité ».

Tout en soutenant fortement la lutte pour les droits humains, la façon la plus profonde pour l’homme de connaître la vérité est de rencontrer le Christ : voilà l’enseignement de l’Eglise, soulignait en substance le cardinal.

Dans le service que l’Eglise est appelée à rendre aux hommes, à tous les hommes, elle « suit l’exemple du Christ qui se présente comme serviteur » a rappelé le cardinal brésilien.

Il expliquait encore : « L’Eglise soutient et favorise les efforts pour réaliser le plein développement de la personnalité de l’être humain dans la promotion de ses droits fondamentaux, sa dignité, sa liberté ».

Mais sa tâche essentielle, soulignait l’archevêque, est « d’aider l’homme à rencontrer la vérité plénière de l’être humain ».

La vocation de l’homme dans ce monde « passe par Jésus Christ en qui se rencontre la pleine vérité », soulignait le cardinal Hummes.

Pour remédier aux problèmes de l’humanité contemporaine, « l’Eglise, recommandait-il, doit constamment exercer le dialogue », car c’est là « la méthode la plus importante pour les relations et la construction de la société ».

Et de préciser : « Un dialogue courageux, ouvert, franc, sensible et humble ; un dialogue avec l’homme contemporain, avec la raison humaine, la science, les progrès de la biotechnologie, avec la philosophie, la culture, avec la politique et l’économie, avec tous ceux qui entendent défendre les droits de l’homme, la justice sociale et la solidarité avec les pauvres ».

Plus encore : « Un dialogue qui sache pardonner, débattre, discerner, assimiler ce qui peut être proposé de bon, de vrai, de juste, de digne humainement, à l’interlocuteur ».

Enfin, « un dialogue qui, en même temps, sache annoncer la vérité dont l’Eglise est dépositaire et dont elle est fière ».

Au micro de Radio Vatican, le cardinal mettait cette attitude dans la perspective de la « résurrection finale », en disant : « C’est le grand objectif de ce document, et c’est pourquoi nous avons là une Eglise qui s’insère dans le monde, et veut être au service du monde, surtout au service des grandes causes comme la paix, la justice, la vie humaine, et les droits humains, et aussi avec une vision optimiste du progrès humain, de l’histoire humaine, de l’humanité parce qu’il y a des valeurs, de choses très importantes qui ne perdront pas même lorsqu’à la fin des temps, pour tous, il y aura le grand renouveau avec la résurrection finale, aussi avec la participation de la création : dans la résurrection nous retrouverons tout ce qui s’est fait de bon, de juste, et de beau au cours de l’histoire, mais purifié de tout le mal, de toutes les blessures. Voilà une Eglise qui veut dialoguer avec le monde, ne veut pas juger le monde mais le sauver, veut être à son service. Cette parole de Jésus dit : « Je ne viens pas pour condamner le monde, pour juger le monde, mais pour le sauver » : c’est une parole très forte et qui vaut pour cette constitution pastorale de façon très spéciale ».
English Don Cláudio Hummes is the successor of Cardinal Paulo Evaristo Arns
Jan 13, 2005
The archdiocese of São Paulo, the largest bishopric in Brazil, has a new pastor. He is Don Cláudio Hummes, 63, who was chosen by Pope John Paul II to replace cardinal Paulo Evaristo Arns, 77.

(www.brazzil.com, May 8 1998) The Catholic megacommunity of São Paulo (more than 6 million souls and over 250 parishes), the largest bishopric in Brazil, has a new pastor. He is Don Cláudio Hummes, 63, who was chosen by Pope John Paul II to replace cardinal Paulo Evaristo Arns, 77, an extremely soft spoken and gentle Franciscan, but a very opinionated one, who has become a mythic figure doing battle with the generals of the Brazilian dictatorship (1964-1985) and the Vatican's conservative hierarchy starting with His Holiness the Pope.

Together with Bishop Pedro Casaldáliga from São Félix do Araguaia in the Amazon he has led for two decades the progressive wing of the Brazilian Catholic Church. Don Arns leaves his post without making his own successor. Archbishop Hummes didn't make the list of eight names he had presented to the Vatican in response to a request from the Holy See.

Despite reports showing Arns and Hummes in two
English Cardinal Hummes denounces indigenous killings in Brazil
Dec 24, 2004
Cardinal Claudio Hummes, Archbishop of Sao Paulo, Brazil, issued an official statement this week condemning the anonymous attacks on homeless indigenous people, which in less than a week have left six dead and another ten seriously wounded.

(CNA, Aug. 25, 2004) RIO DE JANEIRO, Brazil - The cardinal said he was profoundly saddened by “the tragic news of the massacre of our brethren, who are part of the neglected and suffering population of our beloved city.”

“Such violence and cruelty is unacceptable and should be vigorously repudiated.  The Church has cried out many times regarding the need to come to the aid of those who are forced to live in our streets, without shelter.  She does so out of a duty of humanity and because of her faith in Jesus Christ, who wishes to be identified in each person, especially in the poor and handicapped,” the Cardinal said.

Likewise, he questioned the value of projects to improve the city, “if a significant part of its population suffers from the worst of miseries, is defenseless and subject to all kinds of violence.”

The Cardinal asked that “this be a moment in which all of us, our entire society, reflect deeply upon our social responsibilities and not run away from what should be done above all else—to care for human beings, for each human being.”

He recommended that people have an attitude of sorrow and “remain in suffering silence, because words mean so little,” and he encouraged authorities to carry out their responsibilities in response to these acts.
Spanish El número de las personas que se declaran católicas disminuyó en un diez por ciento
Oct 13, 2004
El cardenal y arzobispo de Sao Paulo (Brasil), Claudio Hummes, señaló que en América Latina "en los últimos tiempos, el número de las personas que se declaran católicas disminuyó en un diez por ciento, lo que resulta muy preocupante para nuestra Iglesia Católica".

(eluniverso.com, 12-10-04) GUADALAJARA, México - En América Latina, ocho de cada diez personas están bautizadas.

El cardenal participa en el XLVIII Congreso Eucarístico Internacional (CEI), que reúne en Guadalajara, la capital del estado de Jalisco, a la cúpula de la Iglesia católica y a la que el papa Juan Pablo II no pudo acudir por su delicada salud.
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